Ponte gafas

summer Nights

El mayor cambio que he notado desde que cumplí los treinta el pasado mayo ha sido pasar de pensar “tengo toda la vida por delante” a “vaya, esto va en serio, el tiempo pasa y hay momentos que no van a volver jamás”.

Siempre que comparto estas reflexiones existenciales, gente mayor que yo me dice: “venga ya, Marina, pues cuando tengas cuarenta/cincuenta/setenta mirarás atrás y te darás cuenta de lo JOVEN que eras entonces”. Sí, bueno, y si cumplo 100, me presentarán a alguien de 80 y diré “quién los pillara”. Pero eso no quita que 100 sea viejo y que 30 sea una edad a la que determinados momentos de la vida no van a volver.

En mi caso, también está relacionado con la fertilidad. ¿Sabíais que a los 30 las mujeres hemos perdido ya el 90% de nuestros óvulos? El 90%!!!!!!!! No es para reírse. Vale, tú tienes treinta, te sientes mejor que nunca, tu cabeza está clara y tu cuerpo está fuerte. Pero resulta que tus óvulos se mueren a patadas. Es un pensamiento angustioso, y esa angustia es independiente de si quieres reproducirte o no. Tiene que ver con lo inexorable y con que en el fondo, lo que controlamos de la vida es más bien poquito.

He tenido ya varias clientas que comparten conmigo este agobio. Como psicóloga, yo no les digo que da igual, que no pasa nada, que mi vecina tuvo mellizos a los cuarenta y que si no siempre queda la donación de óvulos. Sí que pasa. ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar que hay hechos irreversibles? ¿Que el tiempo pasa, y lo hace para todos?

Esto tiene que ver con lo que comentaba hace un par de días en la última entrada del Consultorio de Mailterapia. Le decía a la persona que me escribió que en la vida es importante ponerse gafas: que uno no puede mirar solo lo que tiene delante, sino prever (en la medida de lo posible) las consecuencias a medio y largo plazo en la propia vida y en la de los demás.

Esta idea no es nada sexy. La gente te dice “aprovecha el momento, y luego ya se verá”. O bien: “nunca puedes saber lo que va a pasarte”. No les falta razón. Hay que vivir el presente, y quizá mañana nos encuentre una raza de extraterrestres sanguinarios y nos capture a todos como esclavos, y todo esto no tenga ninguna importancia. Lo que me pregunto es si a veces la “presentitis” no es una excusa para no pensar en las consecuencias de lo que hacemos. Porque sí, es verdad, hay que vivir el momento. Pero después de eso, el futuro se convierte en presente y también tienes que lidiar con él.

En mi caso, por ejemplo, he tenido relaciones que sabía que no llevaban a ninguna parte, y he seguido con ellas con la excusa de “bueno, pero mientras funcione, ahí estoy”. ¿Era una muestra de alegre despreocupación, o una excusa para seguir con una relación tóxica? No lo sé. Y, de nuevo, el gurú new age te dirá que no se sabe a dónde te puede llevar una relación. Pero hay veces que sí se sabe. Cuando tienes unos valores y la persona está tan alejada de ellos como Australia de Sevilla; cuando te agrede física o emocionalmente; cuando vais en direcciones opuestas. Entonces, ¿estás viviendo el presente, o estás aplazando el sufrimiento de decidir lo que sabes que está bien para ti?

La otra opción son las gafas. Esforzarte por ver dónde acabarías si sigues actuando como lo haces hoy y nada cambia. Porque la mayoría de las veces, seamos sinceros, las cosas no cambian de pronto y se arreglan solas. Y entonces te preguntas si el empeño por predecir y controlar no será a largo plazo igual de nocivo: si no te estarás perdiendo las carreteras segundarias de la vida por empeñarte en seguir por tu autovía particular.

No lo sé. Al final, después de reflexionar sobre todo esto, te queda cierta sensación de inexorabilidad. De que las cosas son como son, y que otras decisiones te habrían llevado un camino parecido, porque este es tu camino. Pero eso también suena a optimista pensamiento New Age.

Me da la impresión de que todo vuelve, como siempre, a los valores. “La pesada de los valores”, pondrán en mi tumba cuando me muera, pero es que es un concepto tan poderoso que preocupa. Si te pones las gafas de los valores, nada puede salir mal. La mayoría de nosotros predecimos el camino que tenemos delante en función de la felicidad o el sufrimiento que pensamos que nos causará; si después te adentras en ese camino y te das cuenta de que no te produce la felicidad que planeabas, te sientes estafado. “Ah, resulta que tener éxito en mi trabajo no me daba una instantánea sensación de seguridad en mí mismo”; “vaya, tener hijos no era todo momentos Kodak y emociones positivas”.

Sin embargo, si planeas tu camino en función de tus valores, no hay forma de engañarse. Porque sabes que actuar de acuerdo con tus valores no siempre es fácil, ni agradable, ni te produce sensaciones estupendas, pero que te da otra satisfacción de la que no es posible arrepentirse. Así que cuando estás en la carretera que elegiste, en mitad de un atasco o con unos cuantos baches, sigues contento contigo mismo porque es la carretera que te lleva, día a día, a convertirte en la persona que siempre quisiste ser.

O eso creo. De esto, como de la mayoría de las cosas, todavía no estoy 100% segura.

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45 Responses to Ponte gafas

  1. Ze-pequenho julio 31, 2015 at 10:26 am #

    Muy interesante esta entrada. Hace tiempo llegue a la misma conclusión que tú. Una vez que tus valores te hacen elegir un camino no es bueno ni sano salirse de la carretera. O como yo digo en una frase. Era lo que yo queria…
    Cuando estes en una tediosa clase de derecho mercantil, piensa que estas ahi porque era lo que querias, si tienes sueño o si te jode estar en ese trabajo que estas, era lo que querias. Basta de la tirania de un niño caprichoso que aiempre esta cambiando sus metas y sus objetivos. Si haces lo que haces, es porque en algun momento de tu remoto pasado, elegiste hacer lo que estas haciendo, asi que deja de ponerte excusas y culpar a los demas. Agarra el toro por los cuernos y cabalgalo. Pues para eso estamos todos aqui. Saludos

    • Marina julio 31, 2015 at 10:55 am #

      A mí me pasó eso después del primer año del PIR (la residencia en psicología): estaba en crisis, quería dejarlo, etc. etc… Entonces mi gran amiga Elsa me dijo: “cuando empezaste el PIR, tenías un objetivo en mente, querías averiguar una serie de cosas. Creo que deberías confiar en tu intención del pasado y quedarte para averiguar eso que buscabas”. Le hice caso, me quedé y estoy francamente contenta.
      Además, estoy de acuerdo contigo en que tienen que estar los valores. Si uno se empeña en ser coherente porque sí, porque eso es lo que decidió y hay que seguir hasta el final, sin darse cuenta de que sus valores han cambiado, puede ser peor el remedio que la enfermedad.

      ¡Abrazos y gracias por comentar!

    • Beatriz julio 31, 2015 at 7:50 pm #

      Me parece un poco negativo el “era lo qu
      que querías” porque uno tiene derecho a equivocarse. Yo, que también uso esta táctica que comentas de no replantearte las cosas 100 veces a modo de escape de sensaciones negativas, uso el “confío en mí, en algún momento tomé esta decisión poniendo las cartas sobre la mesa y puede que ahora no recuerde por qué tomé esta decisión, pero confío en mí y voy a seguir adelante con ello”. Porque de todas formas, si llegas a un callejón sin salida, el tema se te presenta de forma clara, no habrá dudas.
      Es una diferencia semántica si quieres, pero creo que hay que hablarse a uno mismo con respeto y dulzura.

      • Ze-pequenho agosto 4, 2015 at 1:21 pm #

        Cada persona es un mundo. Yo tiendo más a irme a la duda, a la no consecución de mis objetivos y a no finalizar las tareas. Por eso creo que en general , lo que abunda es eso, gente inconsistente consigo misma. Y tengo que esforzarme en no salirme del camino que yo mismo escogí para mi. Porque a veces no hay muchas alternativas. O el coste de las alternativas es demasiado alto. O por simple comodidad.
        El lenguaje no es el más adecuado, pero es el que mejor me funciona.

        Por supuesto que uno tiene derecho a cambiar mil veces de objetivos. Pero a mi me parece que no pecamos de no cambiar cuando deberíamos. Más bien lo que yo veo en mi y en la sociedad actual, es el fast food de las relaciones, el fast food de los trabajos y de la política… Lo quiero, lo quiero ya, o ya no lo quiero nunca mas (una especie de tiranos)

        Cuando lo que más nos convendría es centrarnos en menos cosas, relajar la agenda y disfrutar lentamente del camino. Sin volver a plantearnos constantemente si estamos haciendo lo correcto. A eso me refiero con ” era lo que quería”. A no dudar constantemente, a ir hacia adelante sin rodeos, a perseguir nuestras metas, no abandonar a la primera dificultad, aunque haya conflicto de valores, es inevitable, pues siempre entramos en contradicciones. Somos seres muy ambiguos en valores y actitudes.

        Y creo que si algo nos hace felices… es ver los avances que da nuestro trabajo y nuestro esfuerzo por conseguir aquello que deseamos. Lo importante no es la meta, sino el camino, así que no miren demasiado por el espejo retrovisor. Ni tampoco estén pensando en llegar a la meta, pues el único momento que tenemos para el disfrute es el que tenemos ahora mismo.

  2. Mª Esther julio 31, 2015 at 10:45 am #

    Un artículo interesante que invita a la reflexión, porque es verdad, el tiempo va pasando y hay cosas que si no se hicieron en su momento ya no se van a hacer.
    Por otra parte y al hilo de la consulta a la que te refieres ante la toma de una decisión a veces no sabes dónde vas a querer estar dentro de 5 o 10 años, sabes que quieres estar viviendo lo que en este momento la vida te ha puesto delante y que no tendrás más remedio que asumir las consecuencias (esperando que el precio no se demasiado alto)
    Y otra cosa que no se si ya he comentado en alguna ocasión. Me parece muy novedoso enfocar la vida a los valores, eso me recuerda la religión y la moralidad de épocas pasadas. Claro que hay una ética y un tratar de no hacer daño, pero a veces las mujeres precisamente por eso a quienes nos negamos y hacemos daño es a nosotras mismas, la sociedad nos “impone” unos valores que les interesa que tengamos. ¿Y cuando entran en conflicto valores igualmente importante? (es un tema que me interesaría que trataras, Marina)
    Por otra parte creo que hay estudios científicos que demuestran que en realidad hemos tomado una decisión segundos antes de que seamos consciente de ello, es decir que quizás no somos tan libres para decidir como pensamos y son racionalizaciones a posteriori para justificarnos a nosotros mismos.

    • Marina julio 31, 2015 at 10:52 am #

      ¡Hola, MªEsther!

      Estoy de acuerdo contigo en que a veces no sabes exactamente dónde vas a querer estar en unos años. Por eso se me ocurre que los valores pueden ser una buena guía: porque sabes que te lleven donde te lleven, será un camino consecuente con quien tú quieres ser. Por ejemplo: quizá no sabes dónde quieres estar laboralmente, pero sabes que quieres ser creativo. Si vas buscando oportunidades para poner esa creatividad en marcha, desvías tu atención del resultado para ponerlo en el camino, y al final el lugar al que llegas es (casi) lo de menos.

      También estoy de acuerdo en que es importante elegir los valores desde uno mismo, y no desde las imposiciones externas. Por eso me parece interesante recuperar el concepto de valor como algo libremente elegido, y no como un concepto antiguo y rígido que nos obliga a hacer lo que no queremos hacer. Vivir con los valores de otro es una tortura, pero vivir de acuerdo a los propios suele ser muy satisfactorio.

      ¡Un abrazo!

      • Hector agosto 9, 2015 at 3:47 am #

        El tema mencionado al final me parece interesante. Creo que las conclusiones de esos estudios son mal interpretadas por la neurociencia. Los que estudian el cerebro primero dicen cual es la neurona de la conciencia y cual la del movimiento motor. Si se activa unos milisegundo antes la motora, ¿significa eso que el libre albedrio es una ilusion y son las neuronas motoras las que deciden y no la conciencia? ¿que pasa, que las neuronas motoras ya no somos nosotros? ¿No se activan las neuronas motoras al pensar en movimientos? ¿Pk nos parece raro que puedan intervenir en la decisión de un movimiento? No será que no hemos entendido del todo el papel de nuestras neuronas? Es más lúcido suponer que la libertad no existe en contra de la aparente evidencia?

  3. Albert julio 31, 2015 at 11:53 am #

    Hola Marina!!

    Muy de acuerdo con tus reflexiones!! Al final lo import.ante es ser consecuente con uno mismo, porque así, sea el que sea el resultado de nuestras acciones, sera satisfactorio. El problema quizas surge cuando tus valores choquen con los fijados por la sociedad, ¿que hacer entonces? los adaptas a la realidad? renuncias a ellos? o sigues firme con ellos hasta el final? Ahí veo el problema…Y en relación con lo de “vivir el presente” pienso que tenemos que diafrutar cada momento que vivimos pero siempre con una direccion clara hacia donde queremos ir y sobretodo sin miedo a equivocarnos, porque precisamente creo que es eso lo que nos hace mas humanos, la equivocacion y aprender del error.

    Abrazos para todos!!

    Albert

  4. Rosana julio 31, 2015 at 12:25 pm #

    Interesante y es algo a lo que le estoy dando vueltas en los últimos tiempos. Y de algo así hablo también en mi última entrada. Por un lado eso de vivir el presente y otras manifestaciones del autoengaño es sólo una treta psicológica para hacer esto de Vivir un poco más soportable, en especial si eres una persona porosa (es decir, que todo te afecta). Por otro lado, el anclarse en eso y no ir más allá, sólo te va a traer problemas. La humanidad vive desde eones en una constante ceguera existencial. En un vivir el presente ad-eternum que nos está lanzando sin piedad al precipicio.

    No obstante, y hablo por experiencia, el ser consciente de todo esto y si eres de naturaleza miedosa, todo esto te provoca mucha desazón y un miedo horrible. Es bastante difícil actuar desde una posición de impotencia. Así que lo suyo, y eso es una teoría experimental, es crearte tu propio mundo sin dejar de echar un ojo a la realidad. Así realmente puedes avanzar, hacer algo, y a la vez mantener cierta cordura. Y sí, definitivamente los valores debe ser la guía de todos nuestros actos. Para saber cuáles son y adherirse a ellos (con lo incómodo que es a veces) hace falta mucha valentía. Es la lucha particular de cada cual.

    Buena entrada 🙂

    • Jorge julio 31, 2015 at 3:47 pm #

      Interesante lo de crearte tu propio mundo sin dejar de echar un ojo a la realidad.

  5. Pedro julio 31, 2015 at 3:36 pm #

    Me encantan prácticamente todos los temas que tratas, Marina.

    Honestamente, no logro explicar qué es eso de los valores y cómo me impulsan a perseguir lo que siento que merece la pena. Pero puedo asegurar que cuando mi propósito está enfocado en una cuestión personal que me hace sentir bien conmigo mismo y con el resto de la gente, si mantengo la consciencia de dónde estoy y hacia dónde voy, se convierte en el motor de mi día a día.

    Es como una carrera de fondo individual, dónde puedes ir sin prisa pero sin pausa o esprintar desde la salida, puedes retirarte para recuperarte de una caida o descansar y retomarlo después. Y no menos importante: confundirte de camino y cambiar de rumbo si descubres que hay otro más adecuado. Lo mejor, para mí, es el refuerzo de la confianza en uno mismo, porque te hace más independiente.

    Saludos veraniegos!

  6. Núria julio 31, 2015 at 3:44 pm #

    Querida Marina,
    muchas gracias por tus charlas, siempre interesantes. Sin embargo, a veces, algunas afirmaciones me chocan, como lo de ahora: de dónde ha salido esto de que a los treinta años has perdido el no-se-cuanto-por-ciento de tus óvulos?
    Como nos cuentas que esto te preocupa, por esta vez quisiera decir algunas cosas. Las mujeres somos fértiles mientras tenemos la menstruación, al margen de la edad, una mujer que menstrua tiene la posibilidad de quedarse embarazada; y hace falta ser muy arrogante para llevar la contraria a la naturaleza y afirmar que se está quedando sin óvulos, o que son defectuosos porque es “vieja”, o que el embarazo es de alto riesgo. Sin duda, contra más años, más agresiones a nuestro físico acumulamos, especialmente las que le proporcionamos nosotras mismas, durmiendo poco, comiendo porquerías “saludables”, exponiéndonos a dosis sobrehumanas de estrés… y cosas por el estilo. Pero llevando una vida saludable, hay óvulos mientras hay menstruación, y son tan buenos como cualesquiera. En un experimento del siglo pasado, se extirparon los ovarios a ratas adolescentes y a ratas menopáusicas, y se implantaron cruzándolos, es decir las ratas adolescentes recibieron ovarios con los “folículos agotados”, y las ratas menopáusicas recibieron los ovarios con todos los folícilos “nuevos”. Si lo que te han contado fuese cierto, las ratas jóvenes no tendrían descendencia ninguna, puesto que han recibido unos ovarios “sin óvulos”, y las ratas menopáusicas deberían de haber procreado como locas, con sus ovarios “nuevos”. Pues, fíjate que sucedió lo contrario, porque la maduracion del folículo es siempre posible, mediante la hormona hipofisiaria, la FSH, en las ratas maduras, su hipófisis no produjo la suficiente hormona, y los folículos quedaron sin madurar, pero en las ratas jóvenes, aun con ovarios “viejos”, hubo ovulación, embarazo y parto.Una de las cosas que puede deteriorar prematuramente los ovarios, es el exceso de estrógenos, hay que informarse y vigilar. Así que, si quieres tener hijos a partir de los treinta, de los cuarenta y de los cincuenta, la fórmula es cuidarse mucho y mantenerse sana. Para terminar, existe una tribu, los Hunza, que vive el una zona de los Himalayas perteneciente al Pakistán, sus mujeres tienen los últimos hijos hacia los setenta años, esa tribu es muy longeva, viven más de cien años, si fueras allí y les contaras eso de los óvulos y los treinta años, se caerían de risa.
    Sabes qué? pienso que la idea esa de los treinta, los óvulos y demás, no es sinó otra maniobra para desvirtuar el poder de la mujer madura, para desprestigiar la edad en las mujeres y condenarlas al ostracismo biológico, pues bien, te digo que es mentira, conozco varias mujeres que han sido madres con más de cuarenta, y muy felices. Respira tranquila, vive tu vida despacio y sé feliz. La mujer madura es sabia, poderosa y capaz de enfrentarse a cualquier cosa que le presente la vida, la maternidad no es un trauma, es algo natural en nosotras, es una felicidad.
    Disculpa por el rollo. Un abrazo!

    • Rosana agosto 1, 2015 at 9:35 am #

      Núria, me ha encantado tu respuesta. A mí también me sorprendió el dato de Marina del 90% porque lo vi exagerado, pero creo que por donde iba ella es que si nacemos con X óvulos, empezamos a mestruar ponle a los 13 años y la menopausia llega, ponle a los 50 años, pues a los 30 ya has pasado por el Ecuador y te quedan menos óvulos. Eso es así.

      Ahora, me parece terriblemente interesante lo que hablas. Yo estudié Biología y en Genética Humana me acuerdo de una gráfica en la que la viabilidad de los óvulos decrecía a lo bestia a partir de los 35 años. Para entendnernos, óvulos hay, pero pachuchos. Y tiene sentido que sea por la acumulación de mutaciones, etc, etc, pero lo que dices tú también tiene mucho sentido y me pregunto…¿podrías enlazar algún libro/artículo al respecto? Porque lo que dices del estilo de vida tiene mucho sentido y la verdad, el tema me agobia y eso que no tengo claro eso de tener niños.

      • Núria agosto 2, 2015 at 8:11 pm #

        Querida Rosana
        si eres bióloga, te encantará bucear en estos temas,como a mí. Intentaré satisfacer tu curiosidad, la idea de que hay un determinado número de óvulos, que se acaban y tal, así como la idea de que nuestras células tienen previsto un número de mitosis tras las cuales ya no se duplican y mueren, y aquella otra ingenuidad de que el corazón puede latir un número determinado de veces y a menor tasa cardíaca mayor esperanza de vida; todo esto son formulaciones de los años cuarenta del siglo pasado, y están actualmente desautorizadas. Esto para quien estudia y está al día, no suele ser el caso de los médicos, como seguramente sabes. Te recomiendo la página web de Ray Peat, un biólogo muy inteligente, con gran experiencia, que publica revisiones de temas importantes, es un investigador independiente (no cobra de ninguna industria farmacéutica) su página web no tiene publicidad y ofrece sus artículos gratuitos. Este profesor critica el paradigma médico (como yo) y para ello se remite a los hechos, en medicina ya no se conjuga el verbo curar, se enmascaran los síntomas, en esto consiste el “tratamiento”, y así nos va. Yo tengo muy claro que estamos infra-diagnosticados y sobre-medicados. Hasta hace unos años teníamos medicalizado el parto, ahora ya se meten con las que aun no han parido, esto es el colmo, soy professora de la universidad y en mi clase hay más chicas tratadas con estrógenos que sin tratar, se puede creer alguien que esto es necesario a los veintidós años? Encima, lo que se está promoviendo con la comida y el ejercicio físico es un estado patológico, estrogenizado y degenerado prematuramente. Hay que salir de la matrix, y deprisa. Al pié de mi “rollo” te pongo los enlaces donse se explican los experimentos de mi primer comentario, y añado otro acerca de las dietas actuales que no tiene desperdicio. Si sigues los consejos de este sítio y los de Ray Peat, puedes retrasar tu maternidad a los cuarenta años, porque vas a vivir mucho, sana y guapa. Un saludo.

        http://raypeat.com/articles/articles/hot-flashes-energy-aging.shtml
        http://raypeat.com/articles/articles/tissue-bound-estrogen.shtml
        http://raypeat.com/articles/articles/menopause.shtml
        http://metaboliced.com/2011/08/17/the-omnivores-solution/

    • Marina agosto 2, 2015 at 6:54 am #

      ¡Hola, Núria!

      Tras un buen rato buscando información en la web sobre lo que mencionas, no he logrado encontrar nada que me pareciera fiable más allá de la simple anécdota. No lo digo por que tenga interés en mostrar que no es cierto; al contrario: a mí, como a Rosana, me encantaría que lo fuera 🙂

      Lo que me dicen a mí la ciencia, las historias que conozco y mi sentido común es que la facilidad para quedarse embarazada y dar a luz hijos sanos disminuye con la edad, si las demás variables permanecen igual. Y esto no me parece terrible ni creo que condene a nadie al ostracismo. Me parece simplemente un motivo para tomar decisiones informadas, priorizar y planificar lo que queremos, y después hacerlo con alegría y dispuestas a cambiar de rumbo si el elegido no funciona. No creo que eso nos quite poder; al contrario. Pienso que nos da un poder real y sensato, muy diferente a guiarnos por cómo querríamos que fueran las cosas.

      Por cierto, aquí está el estudio del 90% de los óvulos -> http://abcnews.go.com/GMA/OnCall/women-fertility-falls-lose-90-percent-eggs-30/story?id=9693015

      Un abrazo y gracias por comentar!

      • Núria agosto 2, 2015 at 8:13 pm #

        Querida Marina,
        enlazando con tu comentario, te avanzo que tengo buenas notícias para tí. He estado leyendo tu enlace, he buscado el artículo original y no he dado con la referencia original, entonces he mirado el autor en el pubmed, y este artículo no ha sido publicado en revistas con evaluadores, pero en fin, esto tampoco tiene demasiada importancia. Lo que yo quería saber es cómo han seleccionado la muestra, si son mujeres enfermas y de qué. Como no me he podido enterar, he mirado en los otros artículos de este investigador, para saber cómo se lo ha montado para contar los ovulos inmaduros que le quedan a una, porque la cosa tiene miga. Parece que lo hace a través de la hormona antimulleriana, pues bien, esta medida no se considera totalmente adecuada, vamos a dejarlo en que, como mínimo, es una medida discutible, por lo tanto, los resultados también. Pero aunque así fuera, habría que ver el nivel de salud de las mujeres del estudio, porque si están haciendo lo que nos dice que es una vida “sana”, o sea, bebiendo dos litros de agua al dia, comiendo cereales integrales, verduras de hoja verde, legumbres, sin tomar leche porque “es mala”, todo ello animado com suplementos de omegas, y haciendo ejercicio cardiovascular intenso en ayunas, repito si hacen este tipo de vida “sana”, es muy probable que a esas chicas se les hayan acabado los óvulos, parte de la musculatura, un buen montón de neuronas y la piel se les haya quedado en medio milímetro de grosor, además van a vivir poco y mal, están estrogenizadas y degeneradas.
        Te remito a los enlaces que le pongo a Rosana, allí veràs el motivo del párrafo precedente, y como a ella, te invito a salir de la matrix, hay que dejarse de monsergas y vivir a pleno pulmón. Ah y tu también puedes dedicarte a tus cosas y planear la maternidad para cuando te convenga, si sales del rebaño ese que “se cuida” todo es posible. Un abrazo.

        • Marina agosto 3, 2015 at 7:25 am #

          ¡Hola de nuevo, Núria!

          Muchas gracias por los enlaces 🙂 Conozco algo del trabajo de Ray Peat, ya que me interesa mucho la nutrición y últimamente he estado leyendo más sobre metabolismo a partir de conocer a Matt Stone. Me han llamado mucho la atención las teorías y propuestas de Peat, y de hecho he cambiado algunos aspectos de mi alimentación y estilo de vida después de leerlas (reintroducir más leche, más fruta, más gelatina…).

          Por otra parte, yo empecé a leer sobre nutrición y estilos de vida alternativos hace cinco años, a partir de un problema de acné grave que no fui capaz de resolver con un montón de dietas raras. La nutrición es complicadísima, y esta sensación de “ah, por fin tengo la respuesta, el mainstream se equivoca” yo personalmente la he tenido ya con: la dieta paleo, low carb, zero carb, los resistant starches, los fermentados, quitar la leche, volver a introducir la leche, la ternera de pasto, el caldo de huesos o los suplementos de omega 3. Y ninguna me ha dado la eterna juventud y salud espléndida con las que sueño. En todos los casos, además, he podido encontrar argumentos en contra, gente a la que le había ido fatal, etc. etc. Por eso, aunque leer a Ray Peat me produce esa misma emoción de “quizá sea esto, quizá comiendo así pueda parar el reloj y encontrarme estupenda”, prefiero desconfiar un poco. En asuntos de nutrición y salud no voy a tomar decisiones asumiendo que consigo ser la excepción a la regla. ¡Si ni siquiera logré curarme del acné! (Lo logré, más o menos, pero recurriendo a la medicina tradicional).

          En cualquier caso, voy a echar un vistazo a tus enlaces y seguiré buscando, como en los bollicaos, y experimentando. Te agradezco este interesante debate y no descarto que la verdad, como decía Mulder, esté ahí fuera 🙂 ¡Un abrazo!

          • Hector agosto 9, 2015 at 2:54 am #

            Muy interesante el debate. Lo de los óvulos ni idea. Del tema nutrición ley hace poco el resumen de un metaanálisis en el que encontraban relación entre comer pocos hidratos y morir antes. Como hay muchas dietas k se basan en eso me pareció interesante. La dieta vegetariana parece tener beneficios. yo lo que hice para mí fue bajarme las guías de nutrición que están colgadas en la págona de sanidad. Alguna cosa mal encontrais en ellas?
            Salu2:)

          • Hector agosto 9, 2015 at 2:57 am #

            Perdón por las faltas, escribir desde el tlf creo que me impide ver bien todo el texto y…

    • Nisamar agosto 2, 2015 at 11:42 am #

      Nuria, hay una idea que transmites en tu comentario que, como mujer, me resulta muy incómoda. Me refiero a la idea de que el poder en una mujer reside en su fertilidad. ¿Quieres decir que si soy infertil tengo menos poder, o soy menos mujer que una mujer fértil? ¿Me estás diciendo que la menopausia precoz de mi madre a los 45 años la convirtió en una mujer madura de segunda? ¿Estás insinuando que el hecho de que su cuerpo dejara de producir óvulos la convirtió en una mujer menos fuerte y menos sabia?

      Me inquieta también la afirmación de que la maternidad es algo natural en nosotras. ¿Quiere decir eso que la paternidad es antinatural en los hombres? Si decido que no quiero tener hijos, ¿estoy yendo en contra de mi naturaleza? ¿El único sentido de mi vida es procrear y si no lo hago estoy negando mi función en el mundo?

      Pues mira, me niego a asimilar esas ideas. Soy mucho más que una madre en potencia.

      • Marina agosto 2, 2015 at 11:53 am #

        Nisa, entiendo lo que quieres decir. A mí también me inquieta cierto “feminismo reproductivo”, por llamarlo de alguna manera, que reivindica el parto, la lactancia, la crianza con apego, etc. etc. como formas de “poder” o “sabiduría” femeninas y supremas. Pero creo que no es más que una forma de dignificar tareas y procesos que para muchas pueden volverse complicados, vergonzosos o no proporcionar toda la felicidad y satisfacción que prometían en un principio.

        Creo que en esto el problema, como en todo, son las generalizaciones, y el hecho de que entre mujeres, parece que todas tengamos que ser embajadoras y estandartes de nuestro género. La que trabaja fuera de casa dice que “las mujeres valemos tanto como los hombres porque podemos llegar tan alto como ellos”, sin darse cuenta de que está implicando que la que no llega tan alto, no vale tanto; la que pare en casa y cría a su hijo proclama que “las mujeres estamos haciendo el trabajo más importante del mundo cuando criamos a nuestros hijos”, y deja de lado los trabajos de otras mujeres que no están criando hijos y que también son importantes. Si solo dijésemos: “yo hago esto porque a mí me funciona, tú haz lo que te funcione a ti”, todo sería mucho más fácil.

        Y tú eres una mujer increíble, poderosa y creativa, con o sin Nisitas junior <3

        • Nisamar agosto 3, 2015 at 5:32 pm #

          Ayyy!!! Que tu me digas eso es todo un honor!!! Tu si que eres una mujer increible!!!

      • Núria agosto 2, 2015 at 8:26 pm #

        Hola Nisamar,
        no comprendo tu comentario, mi frase: “La mujer madura es sabia, poderosa y capaz de enfrentarse a cualquier cosa que le presente la vida, la maternidad no es un trauma, es algo natural en nosotras, es una felicidad” solamente quiere implicar lo que dice: que la maternidad és algo natural (no obligatorio) y no necesitamos que nos cuenten los óvulos, ni que los médicos acaparen este proceso como si fuera una enfermedad. En cuanto a “sabias y poderosas”, yo diria que lo somos todas, no creo que de mi texto se deduzca otra cosa. Y que yo sepa, no me he metido para nada con los hombres ni com la paternidad. Para terminar, creo que afortunadamente, ahora podemos decidir si tener o no tener hijos, mi intervención en este debate ha sido para aportar que también podemos decidir cuando.
        Un cordial saludo.

        • Nisamar agosto 3, 2015 at 5:38 pm #

          Nuria, tal vez entendí algo en tu comentario que no querías expresar. Pero discúlpane si al leer que “la idea esa de los óvulos y demás no es más que una maniobra para desvirtuar el poder de la mujer madura” interpreté que relacionabas el poder femenino con su capacidad de crear óvulos.

          • Núria agosto 4, 2015 at 11:15 am #

            Que los dioses nos libren de poner nuestro poder en los òvulos!
            Un abrazo!

  7. Jorge julio 31, 2015 at 3:57 pm #

    Me temo que todos vamos a estar de acuerdo con el tema de los valores (digo “me temo” porque un poco de discrepancia suele resultar enriquecedora).
    Quizá uno de los problemas más importantes con respecto a los valores tiene lugar cuando dos o más de ellos entran en franca contradicción provocando así una especie de disonancia cognitiva. Mi madre, por ejemplo, padece la enfermedad de Alzheimer, y yo soy su cuidador. Uno de mis valores es ser responsable y ayudar a las personas que quiero. Por otro lado amo la libertad, subir montañas, caminar por la naturaleza… Ahí tenemos un conflicto. A veces he llegado a fantasear con descubrir una pócima secreta que hiciese disminuir el peso y la estatura de mi madre y así poder llevarla en la mochila. Pero yo no me llamo Alicia y éste no es el país de las maravillas…

    • Rafael agosto 2, 2015 at 12:23 am #

      Vaya Jorge lo siento mucho no ha de ser nada facil, aunque no creo que pueda entender con precisión tu situación lo que me ha ayudado en situaciones similares es buscarle un proposito, decía Viktor Frankl “quienes estuvimos en los campos de concentración recordamos aquellos que iban de barracón en barracon compartiendo su único pedazo de pan o consolando a los demas, eran pocos en numero pero ofrecían pruebas suficientes de que al ser humano se le puede quitar todo excepto una cosa, la última de las libertades humanas, la capacidad de elegir una actitud personal ante una circunstancia determinada“ es bastante apreciable que cuides de ella en esta situación tan difícil tanto para ella como para ti, ánimos confió en que podrás encontrarle un propósito a ese sufrimiento, mis mejores deseos desde Venezuela ¡¡¡

      • Jorge agosto 2, 2015 at 4:17 pm #

        La capacidad de elegir una actitud personal ante una circunstancia determinada… Quizá sea ésa la capacidad más importante del ser humano.
        ¡Gracias, Rafael!

    • Marina agosto 2, 2015 at 11:58 am #

      Lo de los valores en conflicto me lo ha preguntado mucha gente últimamente, así que quizá escriba algún post al respecto. Creo que al final sucede, como en tu caso, que uno acaba actuando en función del valor que es más importante para él a largo plazo; ya sea por conseguir satisfacción o por evitar la angustia de, por ejemplo, dejar a tu madre en condiciones menos que óptimas.

      Por otra parte, lo de los valores tampoco es una cuestión de on y off. Muchas veces se pueden compatibilizar, y tomar conciencia de los valores nos da la energía para buscar la manera. Si me doy cuenta de que mi vida es solo trabajo y estoy dejando de lado mi tiempo libre o a mis amigos, puedo tomar acción para reservar tiempo para mí, vivir con menos dinero para tener que trabajar menos horas, etc.

      Pero bueno, esto es una contestación preliminar… cuando le haya dado más vueltas al tema, escribiré sobre ello.

      ¡Un abrazo!

  8. Guillermo julio 31, 2015 at 3:58 pm #

    Suena prometedora la propuesta de vivir de acuerdo a los valores. Es algo verdaderamente desafiante.
    Vislumbro un inconveniente : los valores suelen estar en conflicto muchas veces. Quiero militar por los derechoa animales, quiero recibirme y ser independiente, y tambien quiero tener una amplia cultura general. Ah, y quiero hacer deportes para gozar de uma buena salud. No quiero que mis seres queridos pasen a un plano secundario. Ah, pero solo tengo 24 horas al dia. Como organizo mis proridades? Mis valores entran en conflicto por tener algo de tiempo en mi agenda.
    Alguna orientacion al respecto, querida!
    Gracias, me encantan tus posts, y sobre todo, la perspectiva que tenes! Saludoa desde Argentina

  9. Alvaro julio 31, 2015 at 5:04 pm #

    Hola.gracias por tu generosidad de siempre por compartir tus articulos.Si es posible,no le pongas contraseñas,porque a los anteriores no los he podido abrir.
    sobre cambiar o no de idea o carrera o lo que sea,yo pienso que es valido cambiar,si algo que en el pasado te gustaba,pero ahora no.somos seres cambiantes y se me hace ridiculo que porque en el pasado algo me gustaba y le dedique años de estudio y que ahora ya no me hace feliz,se auto convence de que si antes me gustaba a la fuerza me tiene que seguir gustando porque le elegi en un pasado.saludos

  10. Pablo julio 31, 2015 at 6:33 pm #

    Hola Marina! Cómo siempre muy interesante el artículo y el punto de vista que propones.

    Pero esta vez me gustaría comentar que creo que “Vivir el momento presente” dista mucho de como lo describes en el post. Creo que se confunde el “Carpe diem” con “Vivir el momento”.

    En el ejemplo que pones, sobre los óvulos y la fertilidad, o las relaciones tóxicas, “vivir el momento presente” no es dar una patada para adelante al problema, no es decir “bueno, pero mientras funcione, ahí estoy”; vivir el momento presente es vivir la emoción de tu presente, es ser sincero contigo mismo, es aceptar lo que sientes ahora y estar estar en paz con ello.

    Es poder decir “tengo miedo de no poder ser madre nunca”, aceptar tu miedo y ver la realidad que encierra para no actuar según dicho miedo.

    Es profundizar en los por qués de ese miedos: “ser madre es el objetivo de mi vida y si no lo consigo, habré fracasado vitalmente”, “tener un hijo es la única manera de poder retener a mi pareja”, “todas mis amigas son madres y si no tengo uno pronto cada vez estaré más sola”, “tengo miedo a la vejez y sin un hijo estaré desvalida”, “Esta relación no va a ninguna parte, pero si la dejo estaré solo y la soledad me aterra ¿Y qué pasa si nunca vuelvo a encontrar a nadie?”.

    De cada una de esas emociones de dependencia, baja autoestima, etc se puede llegar al origen de lo que realmente nos atormenta y hacer las paces con ello. Y asi poder evitar tomar decisiones catastróficas, como la de tener un hijo para atar a alguien, o simplemente para calmar tu incertidumbre sobre la vejez.

    Vivir el momento presente es darte cuenta de que si no eres feliz ahora mismo, no hay nada que pueda hacerte feliz en el futuro. Que el único momento para sentirte pleno, es aqui y ahora. Que si esperas a ser feliz ‘cuando todo encaje’, nunca lo serás. Aceptar tu situación actual, y aprender a ser feliz con ella. Total, por mucho que te ‘esfuerces’ nada te garantiza que las cosas lleguen a ser ‘mejores’ que ahora.

    Por supuesto que hay que tener ilusiones de futuro y planes, pero al igual que no puedes delegar tu felicidad al futuro, del futuro no te puedes traer la infelicidad de todo lo ‘malo’ que puede llegar a pasar.
    Eso es vivir el momento presente, aceptar el único instante que de verdad tenemos y ser feliz en el.

    Un abrazo.

    • Rafael agosto 2, 2015 at 12:26 am #

      Vaya interesante perspectiva

  11. Angeles julio 31, 2015 at 11:45 pm #

    Hay que vivir la vida, no los momentos. Hay momentos que cuestan una vida. Y hay tanta gente arrepentida de vivir “momentos”. Que por esos “momentos” han destrozado sus vidas y las de sus familias. esos momentos están en las pelis., en nuestro mundo todo tiene unas consecuencias, así que cuida tus momentos

  12. leonardo de San Telmo agosto 1, 2015 at 12:53 am #

    Hola Marina.
    Voy a ser breve. Hace un par de años estaba haciendo un trekking guiado cerca de villa La Angostura, Neuquén, Argentina (Preguntale a tu novio). El lugar se llama “Cajón negro”). El guía era un tipo joven, padre de familia, que años antes había recorrido el mundo. Hablaba yo mientras caminábamos por un bosque impresionante y hermoso en otoño, acaso la mejor época. Salio de la conversación la existencia de un trekking al volcán Lanín . Y claro como el había ido, empecé a preguntarle detalles y detalles, como para planear el viaje en ese momento.me corto en seco y me dijo:”para, mira el aquí y ahora ” Si no me hubiera dicho eso habria caminado como un autómata sin disfrutar del paseo

    • Marina agosto 2, 2015 at 5:57 am #

      ¡Qué buena historia, Leonardo! Me ha encantado 🙂

  13. Ignacio agosto 1, 2015 at 9:02 pm #

    Hola, Marina,. Cojo algunas cosas positivas y otras me haces un poco lio porque primero dices que por aquí pero que también puede ser por allí, que no estás segura del todo. Te pasa como a mí que no estoy seguro de tomar un camino u otro. Pero bueno si hay cosas que me llegan bien.
    Estoy pasando por un momento de decision de si relacion de vuelta con mi ex novia y me toca reflexionar y decidir también. Bueno, te leo habitualmente. Gracias por tus articulos que incluso he vuelto hoy a la guia para evitar ir al psicólogo porque hay partes que no habia leido o necesitaba leerlas ahora para que me ayudaran, a seguir insistiendo y a hacer, probar. Como tu bien dices “No vas a salir vivo de esta vida”. Me quita mucho miedo, y me invita a probar y hacer, a moverme.

    Gracias de nuevo por todo, Saludos Marina.

    • Marina agosto 2, 2015 at 5:57 am #

      ¡Hola, Ignacio!

      Me ha hecho mucha gracia lo de que te hago un poco lío 🙂 Verás, si te dijera: “esto es así, y punto”, te estaría mintiendo, porque en la vida (y mucho más en psicología) las cosas casi nunca son “así, y punto”. Mi intención cuando escribo, y sobre todo en estos artículos de verano, más breves, es compartir reflexiones, iniciar una conversación y devolver a quien me lea una sensación de autonomía, de “tú puedes hacerte cargo de tu vida”. Eso a veces se siente un poco lioso, lo admito. Pero creo que a la larga es mucho mejor que “mejora tu vida en 10 pasos fáciles”.

      ¡Me alegro de que que te sirva la guía! Justo ahora estoy en proceso de corregirla y reeditarla, así que ya te contaré.

      ¡Un abrazo!

  14. Nisamar agosto 3, 2015 at 5:28 pm #

    Me ha parecido una reflexión muy interesante. Al margen de debates sobre fertilidad, una cosa es absolutamente segura: vamos a envejecer (o a morir jóvenes), nuestro cuerpo cambia, se deteriora y un día ya no va a servir y moriremos. El paso del tiempo es inevitable y de ahí toda la teoría del “presentismo-newage”. Yo creo que se puede vivir en el presente sin necesidad de dejar de ver el futuro, todo depende de como se entienda ese vivir el presente.
    Cuando vi de cria El Club de los poetas muertos me emocionaba con el “Carpe Diem” que gritaba el profe, pero nunca lo entendí como un “haz lo que te salga de las narices sin pensar en las consecuencias” sino mas bien desde el punto de vista de vivir conscientemente cada instante y no pensar que lo mejor de nuestra vida está en el futuro.
    Yo he necesitado siempre proyectos para mantenerme centrada, sin algo por lo que luchar tal vez ni me podría levantar de la cama por las mañanas.
    Hace tiempo comprendí que había algo que no ne gustaba sentir: el deseo de que el tiempo pasara rápido para que llegue una fecha concreta (sean vacaciones, o el fin de semana, etc). Me entristece desear que el tiempo pase rápido, porque en realidad el tiempo que se va ya no vuelve… Y es como desear pasar por la vida viviendo sólo un porcentaje de días.
    Yo creo que eso es para mí vivir el presente, y tal vez por eso he encontrado en mi forma de vida la mejor forma de vivie sin desear que el tiempo pase rápido para que llegue el viernes. Seguramente tendrá que ver con vivir de acuerdo con mis valores, aunque tal vez ni siquiera sería capaz de verbalizar bien cuales son esos valores.

    Genial post Marina!

  15. Hector agosto 8, 2015 at 4:07 pm #

    Y si los valores cambian? Y si la persona que querías ser no es la que quieres ser hoy? Y si no tienes claro qué decisión se adapta mejor a tus valores en parte porque resulta complicado valorar o predecir consecuencias? Lo de la edad me pasa a mi tb a ratos, sobre todo combinado con la idea de si uno va por el camino a?ecuado. Nuestro profe de psico social nos hablaba mucho sobre la libertad de elección deseada por todos, pero con los quebraderos de cabeza que viene…

    • CRISTINA junio 7, 2016 at 9:05 am #

      Estoy de acuerdo contigo en parte… quizás no seas la persona que eras o hayas cambiado/evolucionado pero los valores, los principios que te conforman no suelen cambiar. Un principio es como dice la propia palabra: la base, el principio….. Creo que eso no suele cambiar… esa esencia permanece… cambian actitudes, porque la experiencia te va enseñando cómo defenderte o protegerte mejor.Y si todo cambia para mejor, tampoco es malo. Si esos valores son pulidos y mejorados genial no?

  16. Hector agosto 9, 2015 at 3:24 am #

    Que conste que me gusta bastante lo de los valores de la act, solamente creo que puedes tb lllegar a arrepentirte, cometer errores.. De hecho hay quien siguiendo sus valores dominantes han llegado a cometer barbaridades de las que luego se han podido arrepentir cuando esos valores han cambiado. Me parece muy interesante también lo de tomar en su justa medida lo del momento presente, tal y como se comenta. Una entrada muy interesante, un abrazoo

  17. mari noviembre 5, 2015 at 11:48 am #

    hola marina
    muchas gracias por tu blog, esta muy bien.

    No he recibido la contraseña para el acceso a la zona restringuida….

    muchas gracias de verdad. Un abrazo

  18. Elena noviembre 10, 2016 at 9:07 am #

    A más mayor me hago, menos claros mis valores y mis objetivos, por cierto, haré 40 y me la pela el tema de los ovulos

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