La Psicoletter de los Viernes (14.12.2018)

Aquí estoy un viernes más para contarte en qué ando metida.

Recuerda que puedes comentar en este post y contar qué estás leyendo, reflexionando, viendo, haciendo o pensando tú.

Libro que he releído casi sin intentarlo

Hace unos días, por alguna razón, decidí hojear de nuevo Marry Him: the case for settling for Mr.Good Enough, de Lori Gottlieb, y me lo he leído otra vez entero. Ya había recomendado ese libro en otra psicoletter, y su relectura me ha impresionado más que la primera vez.

Refresco tu memoria: en Marry Him, la autora habla de lo absurdo de esperar y esperar a un príncipe azul inalcanzable y las bondades de “conformarse” con alguien que tiene cualidades menos llamativas, pero más importantes en una relación a largo plazo. La propia Gottlieb decidió tener un hijo ella sola a los treinta y muchos para poder continuar su búsqueda del hombre perfecto sin la presión del reloj biológico: cuando salió de nuevo al mercado, con un hijo y ya en la cuarententa, se dio cuenta de que la cosa estaba mucho más complicada de lo que recordaba.

En su búsqueda, Lori se da cuenta de que su manera de filtrar a posibles candidatos no le ha funcionado muy bien hasta entonces, así que decide cambiar de estrategia. El libro entrelaza su historia usando webs de citas, celestinas profesionales y hasta un coach, con reflexiones sobre el “valor de mercado” de hombres y mujeres, qué buscamos las mujeres en una relación, cómo los mensajes de la sociedad distorsionan esa búsqueda y qué puedes hacer para no acabar sola y comida por los perros.

Por supuesto, es un libro de una incorrección política abismal. A Lori le debe de haber caído una cantidad de ciber-odio que no me puedo imaginar, así que aplaudo su valor por difundir un mensaje que ella consideraba importante. 

Si eres una mujer soltera con interés por encontrar pareja, no puedes dejar de leer Marry Him, especialmente si ya has entrado en la treintena. En serio. Si no sabes inglés, aprende y después léete el libro. Te va a cabrear, te va a dar miedo, te va a hacer encoger los dedos de los pies cuando te reconozcas en alguna de las historias. Vas a reflexionar sobre relaciones, valores, química, atracción y amor. Quizá te sirva, quizá no, pero no te dejará indiferente.

Un post que me ha encantado

Me encantan los nombres. Me fascina cómo se ponen y se pasan de moda: como empiezan a escucharse, son elegidos por algunos padres que quieren ser “originales, pero no mucho”, y de repente todo el mundo le está llamando a su hija Martina y a su hijo Lucas. Miro las listas de los nombres más frecuentes en España los comparo por comunidades autónomas y por décadas. Juego con este widget del INE a adivinar cuántos de cada nombre hay en España.

Me gustan también las historias que hay detrás de cada nombre. Una vez conocí a una Savina (Sabina en catalán) que se llamaba así porque, al parecer, la sabina es una planta, sus padres eran escaladores y cuando iban a caerse, decían “agárrate a la sabina”; debe de ser algo antiguo, porque yo nunca me he agarrado a una sabina escalando ni, de hecho, sabría distinguir una.

Todo esto para decirte que cuando encontré How to name a baby, casi muero de placer. Tim Urban da en el clavo con todo lo que amo y me fascina de la forma en que la gente pone nombre a sus hijos.

Propuesta: ¿te animas a participar en los comentarios de la psicoletter y decirme tu nombre, por qué te lo pusieron y si te gusta o no? Empiezo yo (en los comentarios) (espero no olvidarme en cuanto envíe la Psicoletter).

¿Cumplí mis propuestas? NO (sorpresa, sorpresa)

PERO. Mi padre se ha partido un hueso de la pelvis y le han operado, así que tengo una excusa estupenda porque apenas he estado en Granada y mi propuesta era subir el Albaicín.

Argh. Soy lo peor.

Pese a que estoy haciendo un ridículo brutal en esta mi Psicoletter, y nadie jamás querrá venir nunca a mi consulta porque esto es en casa del herrero, cuchillo de palo (o en casa de la psicóloga, hábitos que no se cumplen), me animo a hacerme una nueva propuesta.

¡Voy a subir al Albaicín esta semana! ¡Y me haré un selfie! ¡Y lo adjuntaré a la próxima Psicoletter!

La operación ha salido muy bien, por cierto.

Cita que me ha hecho pensar

The man who does not read has no advantage over the man who cannot read.

[El hombre que no lee no tiene ninguna ventaja sobre el hombre que no sabe leer]

– Mark Twain.

[Aclaro que al traducir esta cita, da la sensación de que se refiere a que leer te permite aprovecharte del que no sabe leer. Yo la he entendido como que no leer es igual que no saber leer y es un desperdicio. Espero que nadie piense que quiero usar la lectura para someter a los indefensos.]

¡Hasta el viernes que viene!

Un fuerte abrazo,

PD: Recuerda que puedes comentar y contar en qué andas tú.

34 Responses to La Psicoletter de los Viernes (14.12.2018)

  1. Marina diciembre 14, 2018 at 8:15 pm #

    Me llamo Marina, y me pusieron así por mi abuela. Me ENCANTA mi nombre. Me gusta cómo suena, no es ultra-común pero tampoco es raro, no pasa de moda y además me recuerda a mi abuela, a la que todos querían mucho, y que murió cuando yo tenía un año y medio.

    Besitos para todos.

  2. Natalia diciembre 14, 2018 at 8:37 pm #

    Un nombre con su buena dosis de historia familiar, a mi sin embargo me llamaron Natalia por la presentadora Natalia estrada. Como les gustó y nadie más lo tenía en elpueblo me llamaron así.

  3. Marimar diciembre 14, 2018 at 8:47 pm #

    En mi DNI pone María del Mar, mi familia y amigos me llaman Marimar, en mi trabajo soy Mar y los extranjeros me llaman María porque creen que “del Mar” es mi apellido. Me pusieron mi nombre porque les gustaba. A mí no. No le veo sentido a que tu nombre sea distinto a cómo se dirigen a ti, a mí me genera una cierta distorsión de identidad, por raro que suene. Hubiera preferido que me llamaran con un nombre a secas, como por ejemplo Ana, y ser yo, Ana, para todos y en todos los ámbitos.

  4. Azul diciembre 14, 2018 at 8:54 pm #

    Yo me llamo Azul y me encanta, aunque cada dos por tres me llaman Celeste por confusión. Vino de una broma de quererme llamar Blanca, que era una señora que a mi madre le caía fatal. Se pusieron a soltar colores hasta llegar al azul y la cabeza les hizo click.

  5. Gorka U. diciembre 14, 2018 at 9:26 pm #

    A mi pusieron Jorge en honor al escultor vasco Jorge Oteiza aunque todo el mundo me llama Gorka ( Jorge en euskera). Entiendo perfectamente lo que dice Marimar de la “distorsión de identidad” con dos nombres distintos.

    Del nombre que estoy enamorado es el de mi hijo Nikko que se lo puse como diminutivo de Nicolas en japones ( por un personaje de la novela Shibumi ), como me imaginaba que en el registro civil me iban a poner pegas lo busque y corresponde con el nombre de una ciudad japonesa que significa en castellano “Luz del Sol”, justo lo que ha supuesto en nuestras vidas!!!

    Espero que se recupere pronto tu aita de la operación!

    Un saludo!

    Gorka.

  6. Gema diciembre 14, 2018 at 10:21 pm #

    Hola! Pues yo me llamo Gema porque mis padres se casaron el la basílica de Santa Gema en Madrid. Menos mal que no se casaron en la de Santa Hervigia (perdón si me lee alguna Hervigia).
    Me paso LA VIDA especificando que mi nombre es con una eme y no con dos, porque significa “piedra preciosa”, cosa que al interlocutor le suele importar cero. Mi nombre ni me gusta ni me disgusta. Cuando era pequeña quería cambiarme el nombre por el de “Esther” porque tenía una “h” intercalada. Me parecía súper exótico.
    Saludos a todos!

  7. Diego diciembre 14, 2018 at 11:01 pm #

    Mi nombre es Diego, y como es tradición en este país, es por mi abuelo paterno. A mí ni me gusta ni me disgusta. Lo que peor llevo son mis apellidos: Barrales Latorre, que me cuesta decirlos por el frenillo o el cielo de la boca más alto de lo normal, no sé pusieron de acuerdo los médicos.

  8. Serena diciembre 14, 2018 at 11:03 pm #

    A mi me llamaron Serena por un muñeco de mi madre.
    Me gusta mucho, mi nombre, aunque yo sea una persona inquieta más que serena.

  9. Lorena diciembre 14, 2018 at 11:45 pm #

    Durante el embarazo mis padres tenían el debate entre llamarme Esther (como mi padre quería) o Sofía (que quería mi madre). Un día, mi madre estaba viendo Falcon Crest y se fijó en el nombre del personaje de “novia del guaperas” (el guaperas era Lorenzo Lamas), “Lorraine”. Lo pensó un momento, lo tradujo al español y le gustó. Lo mejor fue que se lo calló y en el momento del parto le dejó muy claro a mi padre que la niña (o sea, yo) se iba a llamar Lorena. Mi padre, que vio que no era un buen momento para contradecirle, lo aceptó y así me llamo. Durante mucho tiempo no me gustó, me parecía muy serio, pero hoy me ENCANTA y casi me fastidia conocer a otras jeje.

    • Marina diciembre 15, 2018 at 9:47 am #

      ¡Es una buena historia! Me imagino esa escena en mitad del parto y me parto (jijiji) de risa. Me gusta mucho la sonoridad de Lorena y me recuerda a cuando estudiaba los problemas con las regiones de Alsacia y Lorena, aunque ahora mismo no me acuerdo de qué pasaba con ellas (¿algo relacionado con la segunda guerra mundial?). ¡Abrazos!

  10. Male diciembre 15, 2018 at 12:40 am #

    Me llamo Camila y la verdad que me encanta, aunque cuando me dicen que es un nombre común no me gusta, yo no conozco a muchas. Me gusta como suena y también sus diminutivos (Cami, cam, ca ) me parece un nombre cariñoso y familiar. Me lo pusieron porque si, no tiene mucha historia.

    • Marina diciembre 15, 2018 at 9:46 am #

      A mí me gusta mucho el nombre de Camila, me parece muy elegante. Yo no he conocido nunca a ninguna, así que no sé si será más común en otras partes de España o del mundo hispanohablante. Un abrazo y gracias por compartir.

  11. Shelly diciembre 15, 2018 at 1:38 am #

    Hola Marina,
    te sigo hace un tiempo aún que en silencio, eres inspiradora!
    Me llamo Shelly, no conozco a nadie con mi nombre aún que en Estados Unidos sea más común, he visto al final de alguna peli 🙂
    Antes que yo naciera mi padre leía un libro dónde la protagonista, una jugadora de voley y se llamaba Shelly, por cierto nunca pude averiguar el nombre del libro. Además coincidie que mis hermanos mayores se llaman Sheyla y Sheldon y mis padres querían seguir con la tradición Shel jijiji
    La verdad es que me gusta mucho mi nombre, y de mis hermanos, mis padres tuvieron buen gusto!
    Jn abrazo y felicidades por Alana, es precioso su nombre.

    • Marina diciembre 15, 2018 at 9:43 am #

      Hola, Shelly! Me daba curiosidad lo del libro y lo he buscado en Google. No he encontrado nada en plan novela, pero resulta que existe un personaje de libros infantiles llamado “Shelly Bean the sports queen” (http://www.shellybeanthesportsqueen.com) en los que la protagonista juega a distintos deportes. Parece que el nombre de Shelly inspira a la actividad física. Un abrazo y gracias por participar.

      • Shelly diciembre 15, 2018 at 12:13 pm #

        Ohh qué bonito Marina!
        Gracias por la info, además llevo dos años cambiando hábitos, o eso creo 🙂 intento, y el deporte está siendo mi reto, así que lo tomaré como una señal inspiradora.
        Un abrazo!!!

  12. xxxxx diciembre 15, 2018 at 2:18 am #

    Mi nombre es bastante raro y muy poco frecuente. Todavía no he conocido a nadie que se llame igual. Es un nombre bonito y suena muy bien. Hace años me encantaba, pero ahora lo odio, siento como si fuese una flecha que me señalara continuamente, lo odio.

    • Marina diciembre 15, 2018 at 9:40 am #

      Vaya, siento que no te guste tu nombre, debe de ser difícil cuando es algo que te acompaña siempre. Gracias por comentar y un abrazo.

    • Alberto diciembre 15, 2018 at 9:39 pm #

      Bueno, recuerda que siempre somos libres de mantener o cambiar nuestro nombre… Esa libertad me parece maravillosa. Ama lo que sea que elijas!

  13. Sergio diciembre 15, 2018 at 5:46 am #

    Hola Marina , quería saber del taller de escritura de las mañanas , era para saber si lo podía empezar en enero . Saludos Sergio

  14. Ana diciembre 15, 2018 at 7:58 am #

    Hola, yo me llamo Ana, porque a mis padres les gustó, y en los 80 eramos cuatro en clase, y hoy lo oigo muy poco en niñas pequeñas. Yo a mis hijos les puse Samuel y Ariadna, porque me gustan y por esa razón de ser original pero no mucho.
    Otro dato interesante es que hoy en día se ponen muchísimo los nombres que empiezan por A. En clase de mi hija hay Alain, Adriana, Ariana, Ariadna, Aya, Arseniv, Arian y Alejandra.

    • Marina diciembre 15, 2018 at 9:37 am #

      Sí, es curioso cómo hay sonidos que se ponen de moda. Algunos de los nombres que mencionas no los había escuchado nunca. De mis amigas que se han quedado embarazadas este año, están: Ana, Alana, Aitana, Lía y Lena (entre otras), que también son sonidos que me suenan parecidos. Curioso: yo pensé que con Alana estaba siendo original, pero parece que sí que hay una moda a la que nos hemos unido. ¡Abrazos y gracias por participar, Ana!

  15. Rita diciembre 15, 2018 at 8:03 am #

    Hola Marina,

    Pues mi nombre viene por una ofrenda de mi madre a Santa Rita, patrona de los Imposibles, porque tras siete años buscándome después de mi hermano mayor, y algún problemilla de salud, parecía que yo era una causa perdida ya…jej. La sonoridad de mi nombre No es que me encante, pero la verdad que le tengo mucho cariño (parece obvio, pero No todo el mundo le tiene cariño a su nombre) y aunque es un nombre que todo el mundo conoce, tampoco hay tantas a mi alrededor y suelo ser la única Rita de la vida de la gente. Además de otras varias curiosidades que me flipan (canciones como “Lovely Rita” de the Beatles, “a Rita” de Chico Buarque o Caetano Veloso, etc. etc.)
    Si me lo permites, un pequeñito apunte con respecto a tu newsletter: Sabina es una nombre que me flipa de siempre, y en general es con B en la Península, Centroeuropa y Europa del Este…sí se encuentran casos con V en Cataluña-Baleares-Valencia principalmente, pero la generalidad es con B….como la Sabina de “La insoportable levedad del Ser” de M.Kundera <3
    ¡Enhorabuena por Alana y por tu trabajo en Psicosupervivencia! (admiración total)
    Abrazos

    • Marina diciembre 15, 2018 at 9:35 am #

      ¡Gracias, Rita! A mí Sabina también me encanta y siempre lo había visto escrito con B; de hecho, conocía a una Sabina en mi adolescencia y se escribía con B. Esta chica lo escribía con V y asumí que es la traducción al catalán. Un abrazo.

  16. Miguek diciembre 15, 2018 at 9:21 am #

    Hola Marina! Yo me llamo Miguel como mi padre, mi abuelo y mi bisabuelo. La verdad es que me encanta mi nombre pero cuando tuve niños, tuve que soportar cierta presión familiar (incluso de mi familia política) que deseaban seguir con la tradición. Sin embargo, de momento nuestros hijos se llaman Martín y Juan. Me encantaría saber por qué tu hija se llama Alana, y qué piensas del significado de tu propio nombre.
    Espero que vaya bien tu nueva vida de 3! Y que lo de tu padre no haya sido muy grave y se mejore pronto.

    • Marina diciembre 15, 2018 at 9:33 am #

      ¡Hola, Miguel!

      El nombre de Alana lo escuché cuando Chris Sharma, un escalador muy conocido, se lo puso a su hija hace ahora tres años, pero no me llamó especialmente la atención. Cuando me quedé embarazada, sin embargo, fue uno de los que apunté en mi lista, aunque era el décimo de una lista de once. Estábamos casi decididos por Duna cuando fuimos a la eco del primer trimestre y nos dijeron que casi seguro que era una niña, así que Pablo propuso empezar a llamarle ya Duna y yo le dije que no, que ese no era su nombre. Entonces dije: “¿qué te parece Alana?”. De repente nos encajó a los dos. Curiosamente, yo no es que piense que es el mejor nombre del mundo, pero creo que es su nombre, que encaja con ella.

      El significado de mi nombre, “del mar”, tampoco es demasiado emocionante. Además, lo curioso es que a mí el mar tampoco es que me encante, y los deportes de agua me dan un montón de miedo.

      Gracias por preguntar y por compartir. ¡Un abrazo!

  17. Luisina diciembre 15, 2018 at 12:03 pm #

    Hola Marina!

    Mi nombre es Luisina, aquí donde vivo no es muy común. Aunque muchas veces lo escriban mal o lo confundan con otros nombres, me gusta que se poco usado.
    Mis padres querían un nombre tradicional pero no muy repetido. Mi madre me cuenta que iban a llamarme Guillermina, pero conocían muchos Guillermos y no querían que compartiera el sobrenombre Guille.

    Muchas gracias por todo el contenido que nos regalas!
    Tu estilo es único!

    Saludos desde Argentina.

  18. Carolina diciembre 15, 2018 at 2:09 pm #

    En la época de mi nacimiento hubo muchas Carolinas por la de Mónaco. Al nacer yo, pensando mis padres con toda certeza iba a ser un niño que se llamaría Curro (mi querido hermano un año después) se quedaron sin saber qué elegir. Dice mi madre que mi padre la miró y le dijo: “se va a llamar como una ciudadana ilustre de mi pueblo, la poetisa romántica Carolina Coronado”. Para darle otro toque adicional que me chifla, por lo visto se fueron a casa conmigo en el Citroen 2 Caballos y se paró mi padre a comprar la cinta de Neil Diamond donde cantaba Sweet Caroline. Así que entre la princesa hija de actriz de Hollywood, la nota literaria de la poetisa y el ritmo del cantautor, estoy más que encantada con mi nombre; etimológicamente significa fuerza y, como mujer, me chifla esa nota que imprime carácter y determinación… ayuda a que te lo creas y, realmente, lo consigas.

  19. Dolores diciembre 15, 2018 at 6:27 pm #

    Hola Marina, me encantó tu psicoletter. Mis padres me pusieron Maria Dolores en honor a mi abuela paterna. La historia no es alegre como el nombre , ya que que no la conocí porque falleció dando a luz a la hermana de mi padre.
    Comentar también que nombres compuestos como el mío ofrecen muchas variantes ;Loli, Lola, Mariló, Mari y puede ocurrir que te llamen de diferentes maneras , un lio 😕
    Saludos
    Dolores

  20. Marina diciembre 15, 2018 at 7:35 pm #

    Hola, Marina
    Aquí otra Marina muy contenta con su nombre. Me hace gracia que es un nombre fácil de pronunciar para mucha gente de hablas distintas, en Japón son incapaces de pronunciar bien ciertas combinaciones, a mi pareja le llaman Abertu (Albert) o dicen “biru” porque beer no les entra en la cabeza…con mi nombre encantados. Aunque a veces hay gente que me confunde con Mariana.
    La etimología me gusta y sí me siento identificada, nacida en el Mediterráneo y con mucho amor al mar.
    Es curioso que cuando fui de Erasmus a Cracovia les llamara la atención que me llamara así sin ser rusa, eslava ni nada, no sabían que es un nombre común también para nosotros.
    Mis padres pensaron varios nombres de montañas alicantinas para mi, Aitana o Mariola, pero en ese momento los informativos de la tele valenciana se llamaban Aitana y pasaron del tema.
    Encontraron el juego perfecto al pensar en los nombres de los abuelos, encontraron una combinación que les gustaba y así alagaban a la familia; si era niño, me llamaría Julián (abuelo materno) si era niña me llamaría Marina (mi abuelo paterno era Marino) Mi madre no quería seguir la tradición de Pepas o Amparos de su casa.
    A mi también me fascinan los nombres, como se eligen y las modas que surgen. Cuando yo nací a mi me madre le decían si me lo había puesto por la hija de Ana Belén, pero yo nací bastante antes.
    Si tengo una criatura lo voy a pasar muy mal para elegir nombre 😀

  21. Guillermo Valido diciembre 16, 2018 at 5:22 pm #

    Buenas tardes Marina, lo primero gracias por todo lo que compartes, tu forma especial de transmitir tus vivencias, te deseo un felices Navidades a ti y a toda tu familia, y un prospero año nuevo.

    Durante varias semanas he querido pero no he podido, tener un momento para escribir en tu psicoletter de los viernes, muchas cosas han pasado desde que en el blog mássobreloslunes, puse que vivía en un enfrentamiento contra un muro que me devolvía todas las pelotas, ahora ese muro ha sido destruido, ahora como diría mi tocayo Williams Wallace tengo LIBERTAD.

    Mi nombre me lo pusieron porque mis padres creían que iba a ser una niña, y a toda prisa miraron el santoral y les gusto San Guillermo de Dinamarca.

    Mi hijo Roberto recibió su nombre porque era el de un niño que mi mujer cuido siendo pequeño y venia de una familia desestructurada, según dice ella la madre se lo puso por el jugador de fútbol Roberto Carlos, quien sabe este nombre viene del mítico cantante un millón de amigos 🙂

    Buena semana a todos, pronto llega la navidad, que la disfruten, también la primera Navidad de Alana.

  22. Cristina diciembre 17, 2018 at 11:10 am #

    Hola Marina, yo me llamo Cristina Beatriz, según mi madre es nombre de princesa pero realmente tengo dos nombres porque mis padres no se decidían (a quién habré salido…), con sólo decirte que casi me llaman Cristina Patricia Beatriz y mi abuela les obligó a descartar por lo menos uno de los nombres!
    Son nombres muy comunes (sobretodo Cristina, somos 3 Cristinas en mi cuadrilla) pero me gustan y no los cambiaría.

    Un saludo!

  23. Carolina diciembre 18, 2018 at 5:39 am #

    Hola Marina. Me llamo Carolina. Mi padre me puso mi nombre en honor a su abuela materna, con la que por lo visto se crió y quería muchísimo. No me parecía un nombre muy conocido hasta que MClan escribió su famosa canción: “Carolina” 😉

  24. Laura diciembre 18, 2018 at 8:01 am #

    Me llamo Laura, y se lo debo a mi hermana, que me salvó de que me llamaran María del Pilar (todos sabemos que eso se convierte en MariPili) y escogió el nombre de “Laura”, que le gustaba.

    Gran recomendación el libro de “Marry him”. La verdad es que pocos libros me han hecho sentir tan incómoda, pero a la vez supuso una apertura de ojos brutal. No fue plato de buen gusto leerlo pero a mí me vino fenomenal. Gracias Marina 🙂 Sigue recomendando lecturas!!

    Un besito

  25. abuja62 diciembre 18, 2018 at 10:02 am #

    Me llamo María del Mar, no se por que me lo pusieron, ya que ha mis otras dos hermanas se los pusieron, una por las abuelas y otra por su madrina. mi familia me llama Marimar aunque yo a los extraños o formularios internet siempre indico que soy Mar, por abreviar y porque me parece más bonito.

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