La Psicoletter de los Viernes (30.11.2018)

Aquí estoy un viernes más para contarte, seguramente con demasiados detalles, en qué ando metida.

¡Y fíjate en lo temprano que es! No solo eso, sino que es VIERNES. Increíble, pero cierto. Porque lo que tiene la maternidad es que puedes pasar veinticuatro horas sin recordar apenas qué día es, como el viernes pasado, o puedes desvelarte como yo hoy a las tres de la mañana y hacer tus deberes cuando ni siquiera ha salido el sol. Así que, ¡albricias! Hoy me siento puntual, disciplinada y estupenda.

(Empecé esta psicoletter a las cinco de la mañana. La mando a esta hora porque me he distraído navegando por Internet? ¡tengo un bebé! ¡Un bebé te quita tiempo!)

Recuerda que puedes comentar en este post y contar qué estás leyendo, reflexionando, viendo, haciendo o pensando tú.

Lo que estoy leyendo/AlanaNews

He dejado de darle el pecho a Alana. Desde que nació se han juntado varios factores que han hecho que decida que el vínculo con ella y mi salud mental son más importantes que la teta.

A pesar de la poca ilusión con la que empecé la lactancia, le he dado un intento más que sincero, que ha incluido lecturas previas, reunión con el grupo de apoyo a la lactancia de Granada, dos asesoras (una de ellas IBCLC certificada), parafernalia tetil tipo sacaleches/pezoneras, un probiótico carísimo, hierbas para aumentar la producción, vídeos de Youtube sobre cómo mejorar el agarre, etc. etc. Todo esto lo explico para evitar, en lo posible, mails bienintencionados que me digan “¿has probado X?”. Lo más probable es que sí. Además, he llegado a un punto en el que simplemente no quiero probar más cosas: quiero pasar página y disfrutar de mi hija.

¿Por qué te cuento todo esto? En primer lugar, porque quiero lanzar un mensaje de apoyo a todas las madres, sea cual sea la forma en que alimentan a sus bebés. Si das el pecho, olé tus ovarios, porque es muy duro. Si das el biberón, estupendo también, porque no tengo ni idea de cuáles son tus razones o del camino que te ha llevado a tomar esa decisión, pero estoy segura de que tú también quieres lo mejor para tu bebé.

En segundo lugar, porque antes de tomar la decisión de dejar de amamantar, he leído varios libros críticos sobre el debate teta-biberón (¿DebaTeta?) que me han ayudado a verlo de otra forma: Bottled Up, Guilt-Free Formula Feeding y Is Breast Best? En los tres se analiza la lactancia desde una perspectiva no solo sanitaria, sino también ideológica y política, y se examina la evidencia científica al respecto. Por supuesto, estos libros tendrán sus propios sesgos y errores, pero creo que dan una visión un poco más completa en un mundo donde lo único que te martillean en el cerebro desde que te preñas es la vasta e indiscutible superioridad de la leche materna.

Sé que este es un tema muy sensible para muchas personas y espero que nadie lo tome como una ofensa. Yo estoy satisfecha y tranquila con mi decisión. Curiosamente, me está costando “quitarme” del todo y sigo sacándome leche varias veces al día, y la razón tiene menos que ver con dársela a Alana por motivos de salud que con que me da penita perder el último vínculo puramente físico entre ella y yo. Desde que me quedé embarazada, lo que como, mi salud, mi descanso, mi consumo de medicinas, etc., tienen un impacto directo en ella y en sus células. Renunciar a eso es difícil por una razón que no sé explicar muy bien.

[Por cierto: si quieres información sobre lactancia diferida, que es un tema poco conocido en España, un recurso excelente es la web de Exclusive Pumping.]

Fin de las AlanaNews TetaNews, y espero que fin de este tema en mi blog y en mi vida, al menos de momento.?

Un par de pelis que vi la semana pasada y se me olvidó recomendar

¿Qué hacemos con Maisie? es la historia de la hija de unos padres separados. Cuando llevábamos diez minutos viendo la peli, le dije a Pablo que la narrativa me parecía un poco inconexa. “Claro –contestó él–, porque es la perspectiva de la niña, y para ella la situación es inconexa”. Eso no quiere decir que la peli sea un tostón infumable de arte y ensayo: cuando te acostumbras al estilo, la historia se sigue perfectamente y te parte el corazón. Además, la actriz que hace de Maisie es para comérsela.

Puzzle va de un ama de casa de mediana edad que descubre que se le dan muy bien los puzles… y hasta ahí puedo leer. No es que el argumento sea de una novedad escandalosa, pero hay algo encantador en el ritmo pausado de la historia y lo excéntrico de los personajes.

Propuestas para la próxima semana

Ahora que he dejado atrás el bucle de preocupación lactante, estoy emergiendo del posparto como una criatura de los pantanos. La semana que viene me he propuesto: a) Ir al menos una vez al gimnasio y b) buscar un profesor de piano, a ver si lo retomo. Lo escribo aquí para ver si así me motivo y cumplo con ello, aunque solo sea por no quedar mal. Si tú también quieres hacer una mini-resolución (o dos), puedes escribirla en los comentarios y contarnos qué tal ha ido la semana que viene.

¡He participado en un round post sobre mindfulness para principiantes!

Mi amiga y compi de profesión Alba Valle ha creado The Mind Republic: una web en la que habla de mindfulness y meditación desde el conocimiento que da la experiencia personal (¡es budista!) y la formación (¡es psicóloga!).

Me invitó amablemente a participar en un round post hace semanas. Me olvidé. Me lo recordó por whatsapp. Fue tan maja como para escuchar mis audios precipitados y transcribirlos ella. Le pedí que me lo recordara para incluirlo en la psicoletter. Me lo recordó ayer. Le pedí que me lo volviera a recordar hoy. Lo hizo. Y, aun así, ¡casi me olvido! Pese a todo esto, todavía quiere que quedemos la semana que viene para comer sushi. Semejantes dosis de paciencia muestran que sabe de lo que habla. 

Puedes leer mi opinión y la de otros ocho participantes aquí.

Cita que me ha hecho pensar

A world without discomfort is utopia. But it is also stagnant. A world perfectly fair in some dimensions would be horribly unfair in others. A utopia has no problems to solve, but therefore no opportunities either.

[Un mundo sin incomodidad es una utopía. Pero también está paralizado. Un mundo perfectamente justo en algunas dimensiones sería horriblemente injusto en otras. Una utopía no tiene problemas que resolver, pero tampoco hay oportunidades.] 

– Kevin Kelly, The Inevitable.

¡Hasta el viernes que viene!

Un fuerte abrazo,

PD: Recuerda que puedes comentar el post y contar en qué andas tú.

5 Responses to La Psicoletter de los Viernes (30.11.2018)

  1. Noelia noviembre 30, 2018 at 9:16 am #

    Temas embarazo,lactancia, educación…. son un pelin complicados. Solemos tender a dar consejos, en mi caso y en el de muchos otros, a modo de ayuda, y en el caso de otros por ser unos sabiondos y creerse los dueños del “saber universal”.

    Creo recordar que cuando estabas embarazada te “aconsejé” que siguieras tu instinto. Así que opino que has hecho bien. Yo no leí tanto como tú (y eso que me compré varios libros que me costaron un pastón pero ni los abrí). Sí que es verdad que me dejé un poco llevar por los consejos en el postparto y la lactancia, y lo pasé fatal hasta que dije: “Basta. Ni los libros, ni nadie más nos entiende a los dos como yo misma. Que hemos estado muy juntitos durante muuuchas semanas. Voy a confiar en mi instinto que digo yo que, después de que el hombre lleve siglos y siglos en este mundo, algo habrán hecho bien nuestras ancestras y no tenían la wikipedia. 😛

    Respecto a libros acabo de terminar “Una educación”, un libro muy recomendable y como buen propósito de este 2018 sigo intentando escribir opiniones de los libros que leo en el blog pero honestamente y entre nos, me salen fatal, aún así no desisto.

    Ánimo con tus propósitos de gimnasio y piano, encuentra ese ratito para ti, es muy necesario tenerlo, sobre todo los primeros meses.

    Un besado a Alana 🙂

    • Marina diciembre 1, 2018 at 5:22 am #

      Hola, Noelia!

      Sí que recordaba tu mail. Gracias por tu apoyo. Oigo a menudo lo de “confía en tu instinto”, pero parece que solo vale cuando coincide con la opinión de la persona que te lo dice (no es el caso de tu comentario!). Si tu instinto te dice “llévala en brazos todo el rato”, el instinto es bueno; si te dice “deja la lactancia”, entonces no es instinto, entonces es pereza, o “crisis de lactancia” que tienes que superar, o que lo estás haciendo mal. En fin. Podría hablar de esto horas y horas, y no conseguir más que cabrearme, así que lo dejo aquí. Gracias de nuevo y un abrazo.

  2. María noviembre 30, 2018 at 3:02 pm #

    Da gusto encontrar a alguien que reconoce sin pudor que la lactancia le parece un coñazo, y no ese momento de conexión íntima madre e hijo que no dudo le pase a otras personas pero no a todas. Recuerdo el sentimiento de culpa que me inundó cuando dejé de darle de mamar a mi hijo (ahora tiene 17 años y mide 1,90) a los dos meses y medio porque no conseguía tener leche suficiente para dejarlo satisfecho, y en el momento en que empecé con lactancia mixta en una semana a mí se me cortó la leche. Culpa porque pensaba que como no me gustaba hacerlo, mi cuerpo había reaccionado produciendo menos leche. No sé si pudo ser así, pero ¡que voy a hacerle! La realidad es que no me gustaba y nada iba a cambiar ese hecho. Espero que ahora las talibanas de la teta sean más comprensivas, porque lo que es entonces… Pocas críticas y miradas reprobatorias recibí, madre mía…

  3. Jorge noviembre 30, 2018 at 3:04 pm #

    No tengo hijos (y jamás les daría el pecho), pero me muero por saber qué es una asesora ILBCL certificada.

  4. Anna noviembre 30, 2018 at 4:22 pm #

    Gracias por tu post y recomendaciones depelis y libros.

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