Oblígate a hacer cosas. Es bueno para ti

Llevo un cuarto de hora parada frente a la página en blanco pensando en cómo estructurar este artículo, porque lo que en realidad quiero contarte es que he descubierto un truco estupendo para convencerme a mí misma de hacer cosas que son buenas para mí pero que, en principio, no me apetece hacer.

Pero no voy a escribir un artículo entero con solo un mini-truco. Así que estoy buscando otros trucos que se parezcan. Y estoy atascada, así que voy a contarte mi mini-truco y a ver a dónde llegamos desde ahí.

El mini-truco es el siguiente: imaginemos que estoy en la cama y que me suena el despertador. Me he propuesto levantarme y escribir mi nueva novela. Pero estoy en la cama, a gustísimo, con un número variable de seres vivos calentitos (gatas, novio) esparcidos alrededor. Me imagino levantándome en la penumbra grisácea de la mañana y enfrentándome a la historia y, como diría mi madre, se me abren las carnes.

¿Cuál es el problema? Que estoy comparando mi estado actual (calentita, gatos, etc.) con el estado inmediatamente posterior a levantarme (jurando en arameo). El estado juramentos sale perdiendo.

Lo que hago, entonces, es avanzar un poco más en el tiempo. En lugar de imaginarme levantándome de la cama, o incluso empezando a escribir, me sitúo en el momento en que ya estoy escribiendo. Lo he hecho, me he superado a mí misma, soy mejor y más fantástica que el resto de los seres durmientes de la casa y voy flotando un metro por encima del suelo.

Esa emoción es mucho más agradable que estar tumbada en la cama, así que si logro concentrarme en ella un rato, reúno la energía suficiente para levantarme.

Es curioso, porque vivir en el presente está genial, pero también es buena idea tener por lo menos dos pares de gafas futuristas: filtros que te permitan situarte más allá del aquí y el ahora. En el aquí y el ahora al 100% están mis gatas, y por eso se agobian si les cierro la puerta cinco minutos para poder fregar. Tú eres un ser humano y puedes viajar en el tiempo y el espacio con tu mente: aprovéchalo.

Los dos pares de gafas futuristas que todo el mundo debería tener son:

Las gafas de aquí a un par de horas

El problema con las emociones es que son como el clima: cuando estás inmersa en ellas, te cuesta imaginártelas de otra manera, igual que en medio del verano granaíno no te puedes creer que en algún momento te haga falta una bufanda.

A mí me acaba de pasar. Me he despertado agobiada, no sé por qué. Mi cabeza ha empezado a inundarse con pensamientos súper chungos, me apretaba un nudo en el pecho y he tenido una revelación súper clara: JAMÁS SERÉ FELIZ. Así, con mayúsculas. Me arrastraré por este mundo tratando de sobrevivir, pero la vida es TRÁGICA y todos vamos a MORIR y yo estoy FATAL.

Todo esto un lunes antes de las diez de la mañana.

En esos momentos, lo juro, me lo creo. Me acuerdo de que ayer estaba súper contenta, paseando por la Alhambra y comiendo helado de pistacho, pero lo recuerdo de una forma intelectual, abstracta. No puedo conectar con esa emoción. Lo único que hay es lo mal que me siento aquí y ahora.

Ahí es donde me sirven las gafas de aquí a un par de horas. Básicamente, me permiten predecir cómo va a ser mi estado de ánimo dependiendo de qué elija hacer las próximas dos horas.

Si me dejo llevar por el OH DIOS LA VIDA ES HORRIBLE y me acurruco debajo de las sábanas, o si me pongo a dar vueltas por Internet sin ton ni son, dentro de dos horas me sentiré como una basurita.

Si me convenzo para hacer el tipo de cosas que sé que me sacan de este estado de ánimo, como sentarme aquí a escribir esto, me encontraré mejor.

Aquí me aparece mi duendecillo ACT (de Terapia de Aceptación y Compromiso, que es la que utilizo en mi consulta) y me dice: Marina, ¿no estarás evitando tus emociones negativas? La evitación es MALA, insiste el duendecillo. La evitación no funciona como estrategia de vida a largo plazo.

El duendecillo ACT puede ser muy peleón

Pero, curiosamente, las actividades que me sirven de verdad en estas situaciones no son, a priori, agradables. No es agradable sentarse a escribir cuando te están recorriendo el cerebro pensamientos macabros sobre tu propia mortalidad. Sería más agradable ponerme a leer, pero no funcionaría. Porque la famosa autoestima se saca, como dice Penelope Trunk, de hacer cosas que son importantes para ti. Esas son las cosas que te hacen sentir bien contigo misma, no las que van dirigidas a huir rápidamente de lo que te está incomodando ahora mismo.

¡Chúpate esa, duendecillo ACT!

Las gafas de aquí a un año

Si tienes dudas sobre si lo que vas a hacer tiene como objetivo evitar tus emociones negativas o si, por el contrario, te va a dar autoestima de la buena a través de acciones con sentido, puedes probar el otro par de gafas, es decir: puedes preguntarte qué pasará si sigues haciendo lo mismo que estás a punto de hacer todos los días durante un año.

¿Qué pasa si escribo todos los días durante un año? Me gustaré más. Miraré hacia ese año y sonreiré. Diré: «el año en que escribí todos los días fue un año estupendo».

¿Qué pasa si me tiro en la cama, o me pongo a dar vueltas por Internet, o a ver una serie? Miraré  hacia atrás, veré «el año en que me tiré en la cama» y diré que fue un año de mierda.

Es importante aclarar que esto no te prohibe tirarte en la cama a ver Netflix mientras comes chips Sabor de Soledad. A veces lo que necesitas es eso. A veces comer chips Sabor de Soledad es cuidarte.

La mayoría de las veces, sin embargo, cuidarte es hacer lo que sabes que te va a hacer sentir orgullosa de ti misma, por pequeñito que parezca.

Así que este es un artículo sobre cómo obligarte a hacer lo que no te apetece hacer porque es bueno para ti. Básicamente es un artículo sobre cómo ser tu propia madre metiéndote cucharadas de puré de verdura en la boca.

Ni tan mal. Al fin y al cabo, las verduras son buenas para ti. Si tengo que ser el puré de verduras de la blogosfera, lo haré con gusto.

Bonus points si sabes quién es la que come Sabor de Soledad (¡sin mirar en Google!).

Guía para jipis reflexivos

¿Sabías que si ahora te vas a otra pagina será como si no hubieras leído este artículo? La información necesita tiempo y atención para consolidarse en tu memoria. Si te ha gustado lo que has leído, tómate unos minutos más para digerirlo. No hacerlo es como dejarse las bolsas de la compra en el supermercado.

  • ¿Te ha venido a la mente alguna situación de tu vida en la que este artículo podría servirte? ¿Cuál?
  • ¿Te recuerda esto a algún otro libro o artículo que hayas leído en el pasado? ¿Cómo se relaciona?
  • ¿Cuáles son las actividades de tu vida que te dan «autoestima de verdad», es decir: que te hacen sentir bien contigo misma porque estás haciendo algo importante para ti?
  • ¿Hay algo que podrías hacer en las próximas 24 horas para que este artículo se convierta en algo real y no en un pedazo más de información que ha pasado hoy por tu mente SPNG (Sin Pena Ni Gloria)?

Me encantaría que compartas tus respuestas y reflexiones en los comentarios. Los leo todos.

Enlaces:

For God’s sake, do the first thing on your list first (Penelope Trunk)

Foto de Peter Hershey en Unsplash

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49 Responses to Oblígate a hacer cosas. Es bueno para ti

  1. Diego septiembre 4, 2017 at 11:02 am #

    Pues claro que me ha recordado, pero no a una situación de mi vida, sino a mi vida entera. Lo que pasa es que actividades que me puedan hacer sentir bien conmigo mismo no conozco. Sé lo que quiero conseguir, pero no sé qué pasos dar. Y ese es mi problema. Sigo buscando, como llevo haciendo años, la respuesta. Espero dar pronto con ella.

    Un abrazo.

  2. Anit septiembre 4, 2017 at 11:13 am #

    Llevo varios años desayunando con vistas a una mesa auxiliar de Ikea en madera natural que me acompaña desde al menos 12 años. 12 años con sus 365 días me encuentro con la taza de café en la mano pensando: me encantaria que fuera blanca y con el tablero oscuro.
    Ayer saqué una hora repartida entre tareas varias. No me llevó más tiempo que eso el dejarla blanca. Me falta el sobre.

    Me hubiera abofeteado a mí misma porque descubrí que la solución ha sido sencilla y corta. Sólo se ha hecho tan eterna por no haberme decidido antes a cruzar el hilo entre el pensarlo y el hacerlo. Y me siento taaaaaaaaan bien ahora! Por dos cosas: por haberlo hecho, y por cada vez que la miro!

    Gracias Marina, es totalmente cierto lo que nos cuentas.
    Un abrazo!

    • Marina septiembre 4, 2017 at 11:59 am #

      ¡Qué bien, Anita! Y lo mejor es que ahora cada vez que mires la mesa te acordarás de la Anita que es capaz de sacar un rato para hacer las cosas que le importan. Un abrazo,

      Marina

  3. Raúl septiembre 4, 2017 at 11:14 am #

    No te pasa sólo a tí ni a mí, Marina. Le pasa a todo ser humano. Tenemos emociones de todo tipo. Malas y buenas. Lo que he parendido es a identificar las máximas posibles y aceptarlas. Y como bien dices, hacer cosas que a uno le gusten para cambiar ese estado. Aunque sólo sea movimento. Y sí, las redes sociales no sirven para mucho. No veo más beneficio en tener información inmediata, cuando necesitamos tiempo y espacio para reflexionar y pensar.

  4. ana septiembre 4, 2017 at 11:16 am #

    Me parece un argumento al cual recurrir en esos días en que estoy tristona sin nada qué hacer. O mejor, sin querer hacer nada.Si en esos momentos me quedo tirada, hasta el día siguiente en que me activo, muchas veces por obligación, mi vida es un asco.Así que seguiré tus recomendaciones.De hecho alguna vez lo hice y desde luego es un buen consejo.

  5. Jorge septiembre 4, 2017 at 11:21 am #

    Es un buen mini-truco. De hecho, llevo usándolo desde hace décadas y ha sido mi tabla de salvación. Lo utilicé cuando era un chaval para hacer ejercicio y para estudiar. Con el tiempo descubrí que sólo lo que me costaba cierto esfuerzo me hacía sentir bien de verdad, algo que mucha gente confunde con el masoquismo, pero que no tiene nada que ver.
    Internet parece haberse aliado con la televisión para comerse la poca capacidad crítica que nos quedaba. Decir esto puede que no sea mega-cool, pero consumir pedacitos de información descontextualizada y a velocidades lumínicas es (casi) tan malo como ser adicto a tele5.
    Un saludo.

  6. Thers septiembre 4, 2017 at 11:35 am #

    Interesante lectura, de un lunes de principio de Septiembre.
    He aprendido a sentirme bien y sobre todo agradecida a la vida, los 365 días, de ella, de la vida.

    Cada día es un regalo, tenga el color que tenga.
    Me encanta, no hacer nada, los distintos días que tengan que ser.
    Me gusta crear, cuando es el momento de ello, que siempre llega…

    Jugar con los días. Vivir, sin demasiadas historias.
    La vida es sencilla, vivir también.

    Un abrazo. Que tengas una bella y luminosa semana.
    Gracias por tus extensas reflexiones.

  7. raúl septiembre 4, 2017 at 11:40 am #

    Yo utilizo una aplicación de movil con alarma que sino sacas una foto no para de sonar. Mi foto la tengo que hacer en el baño. Luego me tengo que levantar si o sí. Los primeros 20 segundos son horribles pero despues de apagar el movil x haber hecho la foto ya no me duermo y me siento happy. Hacer tareas que sabes que son vuenas para ti aunque te de pereza es como tirarse a la piscina. No lo pienses mucho, tirate de bomba al agua y al minuto se te quita esa pereza.

    • raúl septiembre 4, 2017 at 11:41 am #

      Perdón he puesto vuena en vez de buena !. Mi crítico interior estará un rato mortificandome jajaja.

    • Marina septiembre 4, 2017 at 11:58 am #

      ¿Cómo se llama la aplicación?

      • Priscila Hernández septiembre 4, 2017 at 2:30 pm #

        creo que se llama sleep if u can

        • Montse septiembre 12, 2017 at 5:54 pm #

          Priscila que gran descubrimiento, no me cuesta nada despertarme por las mañanas pero creo que es ideal para levantar el culo del sofa a cierta hora y ponerte hacer cosas productivas. GRACIAS

    • Johanna septiembre 4, 2017 at 12:37 pm #

      También me gustaría saber el nombre de esa aplicación, creo que me ayudaría mucho

  8. raúl septiembre 4, 2017 at 11:44 am #

    Marina en cuanto a lo de facebook y Twitter a mi me pasa igual. Puede hacer más daño que beneficio. Hay que elegir bien que ver y leer y desechar la basura que dejan otros.

  9. Aránzazu septiembre 4, 2017 at 12:05 pm #

    Hola, Marina..( y tod@s):

    La pereza no me suele pillar (puedes odiarme) y cuando lo hace estoy en estado real de “ni-me-importa”. Sé que este extremo no es tan positivo como parece porque está cerca del “automatismo” o desconexión….así que no me envidies, ni me odies, ni te apiades de mí… c’es la vie !!

    El artículo útil? of course..!!… me has inspirado para contarle tu vida (con argumentos firmes) a mi hija number 2, que SÍ necesita de tus estímulos (y los míos, y los de medio planeta..)… no se si dejarle tu artículo para que practique mecanografía… o mandarle que lo traduzca para después poder hablar del tema (si está lo suficientemente abierta….) o a trozos.. Porque me sirve hasta el ejemplo del puré de verduras !!! Para preparar la charla igual hasta me lo imprimo, lo subrayo, hago un esquema…. tiene posibilidades reales.

    Redes? lo siento, no uso… nunca he dispuesto del tiempo suficiente hasta ahora; tampoco de ver la tele (ni las noticias), ni otras tantas cosas… aunque en el fondo creo que salgo ganando….

    Bloguer@s a los que sigo? Eres la única (junto con un amigo-colega tuyo, el del movimiento..)

    Feliz entrada en lo que sea (curso, post-vacaciones, otoño, segunda oportunidad…) y saludos.

  10. Johanna septiembre 4, 2017 at 12:35 pm #

    Estoy entusiasmada por leer eso que prometiste escribir sobre las redes y lo que le están haciendo a tu cerebro. Cuando estoy en esos momentos en los que estar en cama es más seductor que mis deberes (pasa todo el tiempo) me pierdo en Facebook o Instagram y luego esa terrible sensación de inutilidad. Ya he desinstalado las aplicaciones de mi teléfono pero no han transcurrido 24 horas cuando vuelvo a descargarlo. Me siento alienada a mi teléfono y siempre que propongo dejarlo caigo nuevamente en sus redes. Me ha encantado este último post, gracias por preferir la página en blanco antes que el calor de tus gatitos.

  11. Nadia septiembre 4, 2017 at 1:49 pm #

    Hola Marina,

    Buen post. Me has inspirado como siempre, en especial para ponerme mis gafas futuristas. El 2018 espero veranear en el mediterráneo después de deshacerme de la tesis. Tu post y el hecho de que hoy se ha doctorado una amiga mía me animan a obligarme a sentarme, escribir y enfrentarme a todas las paginas en blanco que me esperan.

    Sobre tu retirada de redes sociales, tienes todo mi apoyo y comprensión. Hace un poco mas de 2 años que cerré del todo mi cuenta en Facebook y fue una de las mejores decisiones que he tomado (me quedan Twitter e Instagram aún, que no me parecen tan nocivas).

    Un abrazo!

  12. Charo septiembre 4, 2017 at 1:55 pm #

    Es tan cierto lo que dices, pero en serio se me complica tanto -a mi por lo menos- llevarlo a la acción, y es justamente de lo que hablas. De pronto digo: no quiero más pobreza!! jajaja pero luego me digo a mi misma: entonces responde todos esos mails que te están pidiendo precio de tus productos, mándale la muestra a esta señorita que está esperando aprobar tu diseño para hacer el depósito… y sigo sin hacerlo…
    Y también me has hecho pensar eso de que “lo que facebook le está haciendo a mi cerebro” pero teniendo una marca cuya mayor publicidad se da por redes sociales me es difícil dejarlo… o será que no tengo intención??
    Lo mejor que he podido leer un lunes por la mañana!!!

  13. Joaquin septiembre 4, 2017 at 2:07 pm #

    Hola Marina, te sigo hace tiempo y me encanta tu forma de escribir, te apoyo 100% en este nuevo planteo que haces sobre dejar de “distraer con links” y cosas por el estilo y obligarnos a leer en mayor profundidad.

    Te respondo tus preguntas:
    ¿Te ha venido a la mente alguna situación de tu vida en la que este artículo podría servirte? ¿Cuál?

    Sí, de hecho actualmente estoy leyendo un artículo en un blog en lugar de cumplir con mis tareas de oficina, si ahora me pusiese las “gafas de largo plazo” debería cumplir mis tareas de forma eficaz y eficiente y dentro de unos meses cuando sea evaluado mi nota será buena y tendré retribución económica. Pero estoy aquí priorizando el corto plazo al leer en internet un blog que me encanta…

    ¿Te recuerda esto a algún otro libro o artículo que hayas leído en el pasado? ¿Cómo se relaciona?

    Sí, de hecho leido en varios blogs y libros sobre el tema de los plazos. Algo que hacemos la mayoría es sobreestimar el corto plazo y subestimar el largo plazo, entonces el beneficio que nos trae actuar según nuestros impulsos a corto plazo no nos permite evaluar el perjuicio tiempo mas tarde, ¿ejemplo? Comer harinas ahora, me calmará la ansiedad momentánea, regulará mis hormonas insulina, glucagón y dopamina, pero en el largo plazo me traerá problemas de salud en caso de repetir dicho hábito.

    ¿Cuáles son las actividades de tu vida que te dan «autoestima de verdad», es decir: que te hacen sentir bien contigo misma porque estás haciendo algo importante para ti?

    Antes pensaba que leer e instruirme eran las actividades que más me llenaban. Pero ahora pienso que sólo me siento bien cuando “produzco”. O escribir, o analizar, o avanzar de alguna forma con mi idea de emprendimiento, negocio, etc. Así sea mínimo el avance, me hace sentir mejor que si no hiciese nada.

    ¿Hay algo que podrías hacer en las próximas 24 horas para que este artículo se convierta en algo real y no en un pedazo más de información que ha pasado hoy por tu mente SPNG (Sin Pena Ni Gloria)?

    De hecho ya lo estoy haciendo, al escribirte este comment (incluso si no me lees) estoy afianzando las ideas y relacionándolas con algo propio, así que ya le has agregado valor a mi día.

    Muchas gracias. Abrazo desde Argentina.

  14. Priscila Hernández septiembre 4, 2017 at 2:23 pm #

    Me ha venido muy bien este post. Pues hoy me propuse empezar con mi rutina y casi me cuesta salir de la cama (también tenía dos gatitos calentitos y ronroneadores) y he estado a punto de dejarlo para mañana.
    En lugar de eso, me puse a hacer lo que tenía que hacer hoy para poder empezar y en un descanso leí esto y me sentí el doble de bien. Intentaré recordar el truco y sobre todo la sensación de haber hecho lo que me hace sentir bien, mi trabajo.
    Cuando uno trabaja desde casa, a veces cuesta arrancar. Solo puedo darte las gracias por haberte levantado esta mañana a escribir. Siempre es un placer leerte, haré lo posible porque además siga siendo útil.
    Un saludo.

  15. Tania septiembre 4, 2017 at 2:36 pm #

    Hola Marina y resto de participantes de esta conversación tan interesante!

    La verdad es que lo de la pereza matutina jamás ha ido conmigo, pero creo que con la edad, poco a poco, lo de madrugar me va costando un poquito más.

    Lo que sí es cierto que si recurro al truquito que propones la pereza se disipa casi al instante, porque está claro que si consigo levantarme a las 6 para meditar un rato antes de irme a caminar, mi día empieza infinitamente mejor que si me quedo remoloneando y me levanto a las 8.

    Lo de la pereza matutina no lo tengo, pero tengo otras cosas en las que me vienen genial las gafas futuristas de las que hablas.

    A veces me recuerdas escribiendo a Eduardo Mendoza…No sé si alguien que entienda de literatura pensará lo mismo, pero con él me troncho y contigo también. Pocos escritores hay que me hagan reír como vosotros dos.

    Un abrazo

  16. Alexandra septiembre 4, 2017 at 3:07 pm #

    Me recuerda a las infinitas veces que he querido empezar a hacer ejercicio. Han sido tantas y he desertado por tantos motivos que “intentarlo” otra vez se vuelve más difícil. Pero debería dejar de intentarlo y hacerlo de una vez por todas, sin autotorturarme por saltar una rutina, sino que aplicar estos consejos que me parecen lo que necesito. Muchas gracias!

  17. Juan septiembre 4, 2017 at 3:47 pm #

    Hola Marina, claro que he pasado por muchas situaciones en la que he procrastinado, pero ahora con este artículo que acabas de enviarme será de mucha ayuda para cuando se presenten estas situaciones,la verdad es que la mente te hace creer muchas cosas, la cual uno debes estar alerta para no caer en sus trucos. Este artículo esta perfecto para aplicarlo a cualquier situación que se le presente.

    Un abrazo

  18. Marco septiembre 4, 2017 at 4:34 pm #

    ¡Gracias por mi nuevo par de gafas!

  19. helena septiembre 4, 2017 at 4:44 pm #

    Estupenda forma, una vez más, de explicar algunos conceptos claves de la RFT SIN COMPLICACIONES, se digiere un poquito mejor triturada, ¡qué bien!. Me lo apunto y me lo aplico pero ya de ya. besazos

    • Marina septiembre 5, 2017 at 9:47 am #

      Thermomix para la RFT YA. Ganas de verte! Besis.

  20. Maria Teresa septiembre 4, 2017 at 6:08 pm #

    Hola Mariana todos tus artículos son muy buenos,. Pero mi respuesta a tu pregunta de éste es la siguiente

    Esto de obligarme hacer lo que más me hará bien lo aplico todo el tiempo y con buenos resultados, saludos

  21. Pedro septiembre 4, 2017 at 7:02 pm #

    Me apunto el truco de las gafas del futuro. Gracias por compartirlo.

    A mí me funciona la pregunta: ¿qué tinenes que hacer hoy para tener tu conciencia tranquila al final del día?

    Saludos!

    • Marina septiembre 5, 2017 at 9:46 am #

      Es curioso cómo una frase que a algunos podría sonarle a “moral”, como “tener la conciencia tranquila”, a ti te evoca (creo) una sensación de satisfacción y de tiempo bien empleado. Merece la pena señalarlo porque lo importante es usar las palabras que nos resuenen a cada uno de nosotros. Un abrazo, Pedro.

      Marina

      • Pedro septiembre 6, 2017 at 5:45 am #

        Así es, Marina. Trato de evocar la ausencia de culpa, o mejor dicho, el bienestar conmigo mismo. Digamos que, con esa pregunta, me provoco un estado interno realista para favorecer la toma de conciencia y establecer los retos diarios.
        Un abrazo.

  22. Lilo septiembre 4, 2017 at 7:51 pm #

    Hola Marina. Tu artículo me hizo pensar en las miles de tardes que he desperdiciado haciendo búsquedas tontas en internet o en las 4 horas en que puedo sentarme frente a Netflix, despegándome solamente para ir al baño. La verdad es que después de esas maratones, me siento una basura, porque se que desperdicié mi tiempo, en lugar de invertirlo en cosas que me den autoestima de la buena. 4 horas de Netflix son como 3 combos de Mc Donalds, mientras que ocuparme de mis tareas pendientes en la oficina o terminar mis cursos virtuales, son el equivalente a un delicioso pescado con aguacate y tomate. Deliciosa comida nutritiva!! De ahora en adelante, solo ingeriré comida nutritiva por las tardes y dejaré Netflix para los viernes por la noche, como un premio bien merecido.
    Gracias por tu ayuda

  23. Andrea septiembre 4, 2017 at 8:07 pm #

    Este artículo me ha venido muy bien ahora mismo en que me encuentro en un momento de tomar una decisión que en si me da pereza, es más facil ignorarla, pero que a la larga también me podría venir bien. También puede que no sirva de nada o de más bien poco, pero que más da, un poco de reflexión a más largo plazo es lo que necesitaba. gracias

  24. Eduardo Moreno septiembre 4, 2017 at 9:45 pm #

    Enhorabuena Marina. A pesar de que los leo todos y siempre me aportan algo (eres la única escritora de la que leo su blog sistemáticamente), éste me ha parecido especialmente destacable. Tanto el propio post como la introducción que has hecho en el mail. Hace tiempo que también combato con mejor o peor éxito el ruido mediático y de las redes sociales. Y el truco mental de las gafas de las 2 horas me parece genial. Creo que me va a acompañar, no sé si siempre, pero promete bastante.

    Más suerte con el comienzo del martes.

    Un abrazo…

  25. Marina septiembre 5, 2017 at 6:47 am #

    Vuelta de viaje, jet lag, autónoma que curra en casa sin proyecto remunerado de cliente a la vista…Me viene de perlas. Gafas futuristas mode ON, hoy tareas variadas de aterrizaje que incluyen gimnasio, mails, lavadoras…pero también cuidarme y leer, pasar las fotos, reflexionar sobre el viaje y organizar mi planning de auto curro. 😉 La reina de las listas va a poner la lavadiea ya!

  26. María del Mar septiembre 5, 2017 at 10:24 am #

    Muchas gracias por tu post, de momento me va a servir de ayuda para ponerme enfrente del folio en blanco y continuar con el segundo artículo de mi tesis, después de un lunes de pereza extrema y depresión post-vacacional que aún continúa presente. Lo de las gafas…no sé si usarlas, supongo que me vendrían bien también, pero el problema es que yo soy de ponerme a diario las gafas del futuro o coger mi bolita de cristal y adivinar catástrofes venideras jajaja. Intentaré usarlas en positivo!! Y lo de las redes sociales…Hasta hace poco sólo tenía Facebook, me hice Instagram, y la verdad que este último me aporta cosas más positivas…Facebook sin embargo me bombardea con noticias chungas que hacen que me ponga más todavía las gafas chungas, así que quizás sí sería buena idea borrarme la cuenta, pero es que me da una penaaaaaa…Intentaré no entrar 100 veces al día 😉

  27. Pilar septiembre 5, 2017 at 10:39 am #

    Me ha encantado tu truco, y más en este día de vuelta a la normalidad y a las rutinas. Tengo esperando un temario, alguna lavadora, una lista de mails, la despensa vacía y sólo se me ocurre mirar a ver si todo se arregla solo. Voy a ponerme que en dos horas me da tiempo a mejorar la situación
    Un besazo…

  28. Narcis septiembre 5, 2017 at 1:11 pm #

    Tengo un despertar terrible. Primero tengo que apartar el camión que ha aparcado encima mio, y ya cuando consigo despegarme de la cama, como pelusilla en velcro, pues me pongo las gafas del futuro.

    A mi lo que me pasa con las gafas del futuro, es que no consigo ver todo la imagen global de lo que quiero hacer. Como ponían mas arriba, pintar una mesa, o cocinar un comida completa me cuesta verlo y le voy dando vueltas infinitamente. Pues a mi lo que me sirve es centrarme en pequeñas acciones. Por ejemplo, me voy a levantar y solo, solo voy a lijar la mesa y ya luego ya veremos. O me voy a levantar y solo, solo voy a preparar la guarnición de aquella receta que vi, si cumplo con lo propuesto ya me siento en paz y muchas veces acabas haciendo mas. Luego ya te sientes genial.

    Saludos

    • Marina septiembre 6, 2017 at 9:46 am #

      “Como pelusilla en velcro”. Hay un título para una canción ahí.
      Me ha gustado mucho tu matiz acerca de ver la imagen global. Eso pasa mucho, sobre todo con proyectos muy complejos, y tu estrategia es una idea fantástica.
      Un abrazo fuerte, Narcis, me alegro de seguir viéndote por aquí.

      Marina

  29. Elena septiembre 5, 2017 at 9:25 pm #

    Pues nada más leer el título, me he acordado de que llevo años comiendo lentejas una vez a la semana, pero lo mejor del caso es que detesto las lentejas. Me acostumbré a comerlas pensando que era un plato fácil de hacer y que era como una medicina, algo que no me entusiasmaba pero me vendría bien comer. No estoy más sana que antes, pero sí orgullosa de que me hayan logrado gustar.

    En este comienzo quiero prestar más atención al trabajo, y dejar de postergar par poder llevar el trabajo bien hecho. No como plan así al largo plazo, sino tarea a tarea.

    Lo que comentáis algunos de las redes sociales, yo también abandoné y estoy mucho más tranquila. No siento la necesidad de exponer mi vida en las redes ni de interactuar con amigos y conocidos a nivel personal. Solo mantengo una especie de cuenta zombi de facebook para ver algunos grupos que me interesan, pero no tengo amigos. Uso instagram para un proyecto de fotografía y twitter, igual que Facebook, para temas laborales, pero tengo una regla de oro, nada de amigos de la vida real, así las utilizo solo cuando quiero y pueden pasar semanas y meses en darme una vuelta por ellas. Así me centro mejor en las personas que tengo “a mano” y no pierdo tiempo en sucedáneos de relaciones personales.

    • Marina septiembre 6, 2017 at 9:45 am #

      Me encanta lo de las lentejas, Elena. Pablo me contó hace algún tiempo que al parecer si tomas algo que no te gusta durante dos semanas, te empieza a gustar, y lo estamos probando con alimentos que al principio nos resultaban desagradables y ahora nos encantan. Es muy mágico y muy poderoso. Y me encanta también que tu momento de comer lentejas sea uno de orgullo. Muestra muy bien cómo no hacen falta grandes cosas para traer los valores y la inspiración a tu vida cotidiana. Enhorabuena y gracias por compartirlo 🙂 Abrazos,

      Marina

      • Elena septiembre 6, 2017 at 10:54 pm #

        😀 Yo sé que hubiera quedado mejor poner yoga bikram o mindfulness donde dice lentejas, pero mi vida es así de pedestre.

  30. Jose Ignacio septiembre 6, 2017 at 5:43 pm #

    Hola Marina,
    , tu truco me ha recordado algún consejo familiar en el que mi madre me decía hazlo, ya verás como luego te vas a poner contento y me parece un recurso útil. al que yo le uniría la necesidad de un compromiso o unos hábitos potenciadores que te enganchen a hacerlo.
    Comparto contigo la idea de que hay que obligarse a hacer cosas, que es bueno ponerse retos para fomentar la autoestima y que hay que ser reflexivo sobre el uso que hacemos de internet, que es muy fácil que se convierta en un pasatiempo más según como lo usemos.

  31. Lula septiembre 7, 2017 at 4:23 pm #

    Hola Marina, me pareció fantástico TODO, desde tus claras razones por las cuales has analizado los pro y los contras de las redes sociales ( me encantaría leer el libro que nombras) hasta el expresar desde tus viseras lo q llegas a sentir, me reconforta saber q a pesar de tener las herramientas por momentos te sentís tan chunga ( como vos lo escribiste) que los demás, hasta me da muchísimo animo en lo personal.
    Yo estoy justamente en un periodo de mi vida donde llegue a la conclusión, de lo inconstante que suelo ser con todo, he dejado de lado hasta las cosas que sentí q mejor me hacían, cabe aclarar q esta conclusión no es nueva ni mucho menos, solo q hoy, eligiendo verlo desde otro lugar, deseo hacer algo diferente al respecto.
    Estoy empezando a llevarme bien conmigo misma en los momentos de soledad, en q ya no sea una perdida de tiempo el rato q me siento aturdida por la desdichada vida que creo llevar, dejando q los minutos de esfumen, prefiero ahora, como perfectamente lo dijiste vos, mirar para atrás y sentir q lo q hice me sumo, me hizo bien, me ayudo a ser una mejor versión de mi misma, no solo quemar los minutos, porque sea como sea podremos irnos y escapar a cualquier parte pero siempre vamos a pegarnos el frentazo contra nosotros mismos.
    Es la primera vez q me siento muy tranquilamente a contestarte un post, siempre te lei, pero hoy elegí hacer algo distinto, y en este hacer, te agradezco por tus palabras, tenes la particularidad de ser muy elocuente y te felicito por tu “brindarte a manos abiertas”.-

    Saludos desde Argentina,,, por mas post ..

  32. María septiembre 8, 2017 at 9:16 am #

    ¡Hola Marina! sólo puedo decirte gracias, gracias y gracias. Leerte y ser mi gurú de la motivación y de la reflexión es una suerte, es un regalo que compartas tus conocimientos con nosotros.
    Esta semana he puesto en práctica lo que dices en el post. Trabajo a turnos, me he apuntado a una academia para estudiar oposiciones pero intento amargarme lo justo. Para ir a clase a veces tengo que ir sin dormir directa de trabajar de noche y esta semana he aguantado y feliz porque he sido capaz de no meterme en la cama y ponerme las gafas del futuro .¿Resultado?: Sueño 2-Autoestima 5, gana por goleada. ¡¡Así que gracias!!, guardo tus post en mi bandeja de entrada como si fueran oro.
    Un abrazo fuerte y espero que saber que funcionan tus mensajes te de felicidad y ganas de seguir escribiendo y aprendiendo.

  33. Marta septiembre 8, 2017 at 1:40 pm #

    El post me ha encantado, y me viene como anillo al dedo en este septiembre lleno de buenos propósitos. Leo en vuestros comentarios que Marina ha dejado las redes sociales (yo la tenía en Facebook y Twitter, y efectivamente ya no está). Pero no localizo esta información en este post, ni tampoco en el post anterior…¿Está quizás en alguna de las newsletters y yo no la he recibido? Aclaradme esa duda por favor, necesito leer eso YA.
    Gracias Marina y un abrazo a todos los que lo seguimos intentando.

    • Marta septiembre 8, 2017 at 2:05 pm #

      Ahhh, ya encontré la newsletter donde lo cuenta, sorry! 🙂

  34. Montse septiembre 12, 2017 at 6:22 pm #

    Te leo hace mucho, y este es el articulo / entrada que mas util me ha sido de todo, estaba muy agradecida. Hasta que he comenzado a indagar sobre la teoría de los marcos relacionales (RFT) y la terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Ahora si que estoy agradecida! como has podido hacer algo tan practico ameno pudiendo ser tan denso y complejo

    Gracias

  35. Melissa septiembre 13, 2017 at 5:33 pm #

    Hola!
    Está genial esa idea, la usaré para cuando haga aseo, porque pucha que cuesta xD Y también para otras cosas, por ejemplo, dibujar y pintar. Me encanta la primera, pero con la segunda tenía problemas y no me hacía tiempo para mejorar. Hasta que encontré un tutorial en internet y, al ver que resultaba, me animé mucho. Ahora me imagino pintando cada vez mejor, porque quiero que sea parte de mi rutina.
    Saludos!

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