Vete de casa

Últimamente he recibido algunos mails de lectores de entre veinte y treinta años que tienen conflictos con sus padres. Me preguntan cómo mejorar la convivencia con ellos, qué pueden hacer para ser asertivos o cómo convencerles para emprender un Proyecto Grande y Loco.

Mi respuesta es: ¿cómo no vas a tener conflictos viviendo en casa de tus padres? Déjate de asertividad y buenas palabras, y vete. VETE. No hay ningún Proyecto Grande y Loco más importante que ese. Conviértelo en tu prioridad. Pensar en la realización personal y la felicidad cuando aún vives con tus padres es como preocuparse por cortarse las uñas teniendo un brazo roto.

La razón de ser de la adolescencia

Cuando era pequeña, mi madre me parecía la mujer más guapa del mundo. Era la encarnación del ideal platónico femenino, y por eso era perfecta. Una noche, a la hora de la cena, me puse a imaginar que se moría y casi me echo a llorar. Tampoco entendía que no todos los hombres tuvieran barba: mi padre tenía barba y eso lo convertía en la mejor opción estética.

Durante la adolescencia, sin embargo, odié a mis padres como cualquiera. De repente, esos seres perfectos que me habían criado se convirtieron en malvados personajes que solo querían hacerme la vida imposible. Seguro que a ti también te ocurrió. ¿Por qué estábamos tan cabreados?

De adolescentes, ponemos a prueba nuestros límites y reafirmamos una identidad diferente, y a veces opuesta, a la que nos han dado nuestros padres. Es la manera más sencilla de alejarnos de ellos: ¿cómo me iba a plantear irme de casa si adoraba a mis padres? La indignación adolescente enciende la mecha que nos propulsa lejos del hogar. En muchas sociedades, como la americana, irse de casa a los dieciocho es automático: uno se cabrea como adolescente y, justo al final de ese periodo, cuando tiene claro que no quiere pasar en esa casa ni un segundo más, se va a otro lugar a seguir con su vida.

¿Qué ocurre en España con demasiada frecuencia? Nos quedamos en casa. Elegimos, por voluntad o por necesidad, facultades en nuestra ciudad de origen. Para una aterradora mayoría de mis compañeros de instituto, no sacar plaza para estudiar en Málaga, o elegir una carrera que se estudiaba en otra ciudad, era un drama.

Algunos eligen estudiar fuera de casa, normalmente con ayuda de los padres. El problema es que cuando terminan esos cuatro o cinco años de utopía universitaria, la realidad de no tener trabajo ataca de nuevo y tenemos que volver. Quienes deciden no estudiar también acaban a menudo quedándose en el hogar paterno: son los “ni-nis” (ni estudio, ni trabajo) que saltaban al espacio mediático hace unos años, y que en algunos casos llegan incluso a formar una familia sin tener su propia vivienda.

¿Por qué no nos vamos?

Me he encontrado con muchas razones para vivir en casa de los padres, tanto en la gente que me rodea como en mis pacientes. Algunas de ellas son:

– Dificultades económicas. “No tengo trabajo, la cosa está muy mala, ¿cómo me voy a ir de casa?”. La lógica es, en teoría, aplastante: sin dinero para pagar un alquiler, uno no se puede plantear irse.

– Negativa a bajar el ritmo de vida. Cuando empecé la residencia, me sorprendió saber que algunos MIRes, cuyo sueldo casi doblaba al mío, vivían todavía en el hogar familiar. Unos se habían comprado un coche caro y la letra ocupaba el espacio de un alquiler. Otros querían ahorrar para una casa, y pensaban que alquilar era “tirar el dinero”. Yo alucinaba. Gente con más de veinticinco y un sueldo superior a la media española que no quería independizarse.

– Miedo a buscar trabajo. Buscar trabajo es ponerse en una situación donde los demás se plantean si lo que hacemos vale lo suficiente como para pagarnos por ello. ¿Y si deciden que no es así? Cuando tenía veinte, el mero hecho de decir que buscaba trabajo me daba vergüenza. Pensaba que la gente se reiría en mi cara por creer que debían pagarme por algo.

– Miedo a trabajar. En mi vida adulta he llorado con cada nuevo empleo: como monitora de niños, como becaria colaboradora, como guía turística o, por supuesto, como psicóloga. El primer día juraba que no podía hacerlo y que era superior a mí. Después lograba seguir adelante, pero trabajar es estresante y cansado. Estudiar, por mucho que nos empeñemos, no es un trabajo; nadie te despide, te paga o te da órdenes. Puede ser difícil o aburrido a veces, pero es mucho más cómodo.

– Falsa aceptación. La oración de Alcohólicos Anónimos pide “valor para cambiar lo que puedo cambiar, serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar y sabiduría para reconocer la diferencia”. Tratar de cambiar lo que no se puede es tan absurdo como aceptar lo que podríamos cambiar (tuitea esto). No disfraces de aceptación y serenidad lo que en realidad es inercia y miedo al cambio.

Vivir con tus padres perjudica tu salud mental

¿Quién soy yo para decir que una circunstancia es mejor que la otra? Cada uno puede hacer lo que quiera. Seguro que hay gente superfeliz con sus padres y gente que lo pasa fatal fuera de casa.

Estar cómodo, tranquilo e incluso “feliz” no es lo mismo que llevar una vida plena y provechosa. Seguro que la nevera de tu piso alquilado no va a estar tan llena como la de tu madre.

O quizá sí

 

En cualquier caso, la felicidad no es cuestión de sensaciones agradables. Trata de vivir de acuerdo con los valores que son importantes para ti. ¿Incluye tu esquema de valores vivir de la caridad de otros? ¿Te sientes de verdad realizado sabiendo que no tienes nada que aportar a la sociedad en un intercambio libre?

Vivir en casa con veintimuchos no es natural. Se te ha pasado el arroz en el ciclo de la vida. El psicólogo evolutivo Erik Erikson llama a la etapa que va de los veinticinco en adelante generatividad vs estancamiento: o formas tu propia familia (entendida como un concepto amplio, no como un matrimonio con 2’5 hijos) y aportas valor al mundo y a la comunidad, o te quedarás atascado.

Si no te vas de casa, seguirás funcionando como un adolescente en una etapa en la que deberías ser adulto. Envías mensajes a tus padres en dos niveles diferentes:

  • En el nivel de la comunicación verbal, dices que quieres ser responsable, autónomo y tener un proyecto de vida. Quieres que te dejen tomar tus decisiones, que no se metan en tus asuntos y que te den tranquilidad.
  • En el nivel de la comunicación no verbal, sin embargo, eres cien por cien dependiente. Tu mensaje es: “necesito que me lo deis todo y dependo de vosotros”.

La próxima vez que te enfades con tus padres, piensa que todo lo que tienes, TODO (tu ropa, tu comida, el coche que quizá conduzcas, el techo sobre tu cabeza, el ordenador o el móvil en que estás leyendo esto) se lo debes a ellos. Todo existe por su capacidad de trabajar y crear riqueza para ti y tu familia. Eres tan dependiente como un niño. Así las cosas, a la hora de la verdad tienes las de perder. La última palabra, el tan sabido “mientras vivas bajo mi techo harás lo que yo te diga”, siempre va a ser suya.

“Pero mis padres me dejan mucha libertad – dicen algunos -. Somos casi como compañeros de piso”. No sé tú, pero a mí mis compañeros de piso nunca me han pagado las facturas. Cuando una de las dos partes carga con toda la responsabilidad económica, pueden pasar dos cosas:

– Que la parte que paga acumule cada vez más resentimiento. Quizá tus padres no te digan nada en el día a día, pero si alguna vez tenéis una pelea fuerte es más que probable que salga el tema.

– Que la parte que no paga se sienta coaccionada, de forma sutil o directa, para comportarse de una forma determinada. Imaginad que Pablo tuviera la capacidad de dejarme en la calle cada vez que quisiera. ¿Hasta qué punto podría yo discutir con él por algo? ¿Cómo de genuinos serían mis esfuerzos por llevarnos bien?

A partir de cierta edad, tus padres y tú no sois padres e hijo: sois adultos intentando convivir. La convivencia entre adultos es complicada, y solo sale adelante porque todas las partes cooperan libremente, eligiendo esa entre otras opciones. Cuando una de las partes no puede elegir, la convivencia se convierte en un artefacto antinatural que se deteriora progresivamente.

La sombra de tus padres es alargada

Si has leído la Guía Práctica para Evitar al Psicólogo [el ebook que regalaba antes a los suscriptores, y que ahora mismo está en proceso de edición), quizá te suene el concepto “pensar desde cero”. Para maximizar tus posibilidades de ser feliz, es importante que elijas sin prejuicios entre la mayor variedad posible de opciones. ¿Cómo quieres vivir tu vida? ¿Qué tipo de trabajo quieres tener? ¿Cómo quieres que sean tu familia, tu dieta, tus hábitos?

Tu padres ya han elegido, y su opinión respecto a lo que debes hacer tú está sesgada. Si son funcionarios, te recomendarán sacar una oposición; si son empresarios, querrán meterte en la empresa familiar; si tienen ganas de ser abuelos, querrán convencerte de que la familia ideal tiene niños. También hay padres desencantados que empujan a sus hijos hacia una opción contraria a la que ellos escogieron. En cualquier caso, ¿cómo puedes elegir libremente con esa presión sobre tu cabeza?

Tampoco hay que pasarse

Tampoco hay que pasarse

El problema es que medir tu mundo de 2014 con la vara que usaron ellos en los 80 es forzosamente erróneo. ¿Harías caso a una página de Internet que fue actualizada por última vez hace diez años? Pues lo que tus padres saben sobre tener tu edad va con una media de treinta años de retraso.

La transmisión intergeneracional de la locura

La locura se transmite. Entendamos la locura en un sentido amplio: esos errores de tus padres que tú no quieres repetir ni muerto. Estás en tu derecho. Eres una mutación en la larga cadena humana que va desde la Prehistoria hasta el presente, y solo con esas mutaciones nos hacemos fuertes como especie. La Humanidad avanza porque las generaciones se atreven a cambiar.

Cuando hablo de que la locura se transmite, no me refiero a la transmisión genética. La ansiedad o la depresión también se aprenden. Codificamos el mundo como nuestros padres nos enseñan a hacerlo. La manera en que nos hablan y las cosas que alaban o rechazan de nosotros configuran desde pequeños nuestro mapa emocional.

Tu probabilidad de contagiarte de la “locura” familiar es directamente proporcional a lo cerca que estés de ellos, y la manera más eficaz y sana de desmarcarse es irse. Eso no quiere decir que cortes para siempre con tus padres. Tu relación con ellos será mejor si se establece libremente desde la variedad de opciones, y no por la fuerza o porque “no tienes dónde caerte muerto”.

Por otra parte, no quiero que pienses que hace falta una familia “loca” para querer dejarla, o que irse de casa quiere decir que las cosas van fatal. Deberías irte aunque te lleves estupendamente con tus padres. Ni siquiera es malo que las cosas vayan mal dentro de tu casa; si tienes treinta años, es lo más sano que puede pasarte.

A no ser que quieras acabar como Skinner

A no ser que quieras acabar como Skinner

Aprender el valor del dinero

Dicen que “si el dinero no da la felicidad, imagínate la miseria”. Yo defiendo la frugalidad como modo de vida, y la capacidad para necesitar menos y no para tener más, pero la independencia económica es indispensable para evolucionar. Si no, siempre estarás a merced de lo que los demás quieran darte.

El primer paso para aprender el valor del dinero es ser consciente de su presencia. ¿Sabes lo que vale un kilo de pollo? ¿Y uno de tomates? ¿Sabes a cuánto está la gasolina? ¿Cuánta luz se paga en tu casa? ¿Cuánta agua? Si anuncian por la tele que ha subido el precio de la electricidad, ¿te preocupas? Si le das un golpe al coche, ¿piensas en la bronca que te van a echar o en lo que te va a subir la prima del seguro? Tu respuesta a estas preguntas te dará una idea de tu nivel de autoconciencia económica.

La mejor ecuación que aprendes cuando sales de tu casa es la de dinero=tiempo. ¿Cuánto te ha costado ganar X dinero? ¿Cuánto has tardado en ahorrar lo bastante para comprarte un ordenador, o un coche, o para pagarte un master? Una vez que conoces el valor de tu tiempo, sabes cuánto tienes que canjear para obtener cosas y te lo empiezas a pensar.

Recuerdo que hace muchos años, cuando estaba en primero o segundo de carrera, se me antojaron unas botas de Camper que valían 180 euros. Mi madre no me las quiso comprar y yo me mosqueé un poco. Tampoco era para tanto. ¿Qué le costaba? Durante el PIR, sin embargo, 180 euros era más del 15% de mi sueldo. ¿Cómo iba a hacer ese gasto porque sí? Eran veinticinco o treinta horas de mi trabajo. Con 180 euros podía comer un mes, podía pagar un tercio de mi alquiler o la factura de la luz de tres meses. ¿Seguro que unas botas costaban eso?

A Jaime se la suda el valor del dinero, pero Jaime tiene quince años

 

Puede que me digas que viviendo con tus padres también aprendes a manejar el dinero. Me hace gracia la gente que vive con sus padres y dice que “gasta poco”. Se refiere a que gasta poco en salir o en ropa; como mucho, trata de economizar con la gasolina y el móvil. Pero gasto no es eso: son los setecientos euros que tienes que pagarle a Hacienda, o los quinientos que te cuesta arreglarle el aire acondicionado al coche, o los trescientos de las gafas nuevas, o los ciento ochenta de los tres empastes dentales. Todos podemos ser austeros en nuestro día a día; el problema son los extras, y los extras los pagan tus padres.

Un último apartado para la gente que vive en casa ganando un sueldo. Si estás ahí porque te llevas bien con tus padres y te sientes cómodo, piensa en lo que hemos dicho sobre la salud mental y la mejor forma de encontrarte a ti mismo. Si lo haces porque estás “ahorrando”, plantéate seriamente la conveniencia de ahorrar a costa de tus padres. A no ser que estés pagando una parte justa y equitativa de TODOS los gastos (cotidianos y extra), no me parece justo que mines sus recursos para optimizar los tuyos.

Además, es antierótico

Tus padres no son tus inversores

Si tienes veintitantos y estás buscando trabajo, tus padres se han convertido en tus principales inversores. Cada mes que pasas en casa supone gastos; cada máster o curso que te pagan, también. ¿Qué retribución esperan a cambio? La satisfacción de saber que eres independiente, la tranquilidad de asegurarte un futuro o la alegría de verte formar tu propia familia. En otras palabras: tus padres invierten cada día para que tú te vayas de casa en las mejores condiciones. ¿Es lógico hacerles responsables de algo que tendrías que conseguir tú?

Por otra parte, como tus inversores, tienen derecho a seleccionar su riesgo. Si te dicen que no apoyan tu loca idea empresarial o que lo más sensato es que estudies una oposición, están en su derecho. No pienses que estoy hablando de riesgo solo desde un punto de vista económico y frío: tus padres quieren verte bien, y en su análisis de riesgos también entra la posibilidad de que fracases y se hagan trizas tus sueños. No quieren eso y no van a apostar por ti si no lo ven claro. La única manera de dejar claro que tu vida es tuya es pagártela tú (tuitea esto).

Irte de casa: el Proyecto Grande y Loco Definitivo

Recuerda que un Proyecto Grande y Loco no tiene por qué estar conectado con tus emociones, valores y necesidades espirituales más profundas. Como decía Ángel en “No sigas tu pasión”, muchas veces basta con empezar a hacer algo, cualquier cosa, para que lo demás se ponga en movimiento.

Estar en casa de tus padres eligiendo un Proyecto Grande y Loco se parece a sentarse en el borde de una piscina, probando el agua con los dedos de los pies y decidiendo qué harás cuando por fin te lances. Imaginas cómo nadarás de un lado a otro o las figuras acrobáticas que dibujarás, pero primero tienes que tirarte, probar el agua y aprender a nadar. Quizá esté más fría de lo que esperabas. Quizá esas acrobacias eran demasiado exigentes.

Una vez tuve que preparar una entrevista de trabajo ficticia para unas prácticas de la carrera. En la presentación de mi currículum no comenté que había trabajado antes: no tenía nada que ver con el puesto que se ofrecía, y pensé que me quitaría puntos. El profesor me dijo que habría hecho bien en mencionarlo. “Cualquier trabajo es mejor que ninguno – me explicó -. Por muy poco en común que tengan dos trabajos, los dos te exigen cumplir unas funciones, ser responsable, presentarte a una hora y seguir instrucciones.”

Hacer cualquier cosa a cambio de dinero es diferente a hacerla gratis. Todo el mundo va a aceptar tu trabajo de voluntario, aunque no lo hagas perfecto: a caballo regalado, no le mires el diente. Nadie te criticará con (demasiada) dureza si escribes un blog gratuito. Cuando empiecen a pagarte o a comprar lo que hagas, tendrás una opinión real de ti y tus capacidades.

Además, ¿quién dice que no vas a pasarlo bien si te pones a trabajar y te vas de casa? Entrarás en contacto con realidades diferentes. Conocerás a compañeros de piso locos. Podrás criticar a tu jefe o decir cosas como “¡¡esto lo pago yo con mis impuestos!!”.

Tendrás experiencias al límite, como este plato que cocinó una vez mi compañera de piso

 

Cuando te independices descubrirás lo que es importante para ti y lo que no. Pero tienes que probar para saberlo; de lo contrario, estarás eligiendo en un menú donde la mitad de las opciones están tapadas.

Vale, listilla, me quiero ir de casa. ¿Cómo lo hago?

No soy orientadora laboral y cada caso es un mundo. El primer paso, sin embargo, es creerte que puedes. La crisis es una mierda, pero no es algo que le pasa por igual a todo el mundo, como la lluvia. Trabajando como psicóloga en Cádiz en lo más duro de la crisis he conocido a jóvenes que trabajan, viajan o montan negocios, y es difícil, pero no imposible. Que no te preocupen las estadísticas: lo importante es estar en el lado adecuado de ellas (tuitea esto).

Algunas ideas:

– Trabaja de cualquier cosa. Anuncia que estás buscando trabajo, insisto, DE CUALQUIER COSA. No mandes tu currículum: ve en persona. Haz amigos, sé pesado, colabora gratis, mete cabeza.

– Sé creativo en tu búsqueda de empleo. Algunas empresas no querrán contratarte, pero quizá te permitan usar su infraestructura si te das de alta como autónomo. Una compañera de carrera mía se ha creado así su trabajo de psicóloga, en una asociación que le deja sus instalaciones y le pone en contacto con los pacientes.

– Emigra. Te lo puedes tomar como una desgracia dramática y sentirte como un exiliado de posguerra, o como una gran aventura que te va a enseñar muchísimo. Si te decides por el Reino Unido, te recomiendo TrucosLondres como página de referencia, donde además escribí un artículo sobre los riesgos psicológicos de emigrar y cómo evitarlos.

Piensa en positivo: ¡tus maletas tienen ruedas!

 

– Ofrécete como freelance por Internet. No te preocupes por tus credenciales o por tus títulos: demuestra que sabes hacer tu trabajo, publicita tus habilidades y cobra por ello. Si no sabes hacerlo bien, no te contratará nadie; si eres competente, dará igual lo que ponga en tu curriculum.

Trabaja dentro de tu casa. ¿Dices que no encuentras curro, pero tus padres tienen contratada a una persona que limpia y cocina? Hazlo tú, cobra su sueldo, vete de casa y ahórrales tus gastos.

– Haz woofing. El movimiento WWOOF (World Wide Oportunities on Organic Farms) te permite trabajar en una granja a cambio del alojamiento y la comida. Esta es mi opción si todo lo demás (freelancismo, bestsellerismo o cultivo de huerto en Margalef) me falla.

Vive en una furgo. Hay furgonetas antiguas baratas, y gente que alquila por poco dinero espacio en una parcela con derecho a electricidad y agua.

– Trabaja como au-pair. Algunas familias están encantadas de alojar extranjeros a cambio de que cuiden de sus hijos y les ayuden en las tareas de la casa.

– Busca trabajo estacional intensivo: en hoteles, restaurantes o bares, o incluso como temporero en la agricultura. Pasarás unos meses un poco agobiantes, pero a cambio recibirás un buen empujón para empezar tu aventura en solitario.

Trabaja en una plataforma petrolífera. Un amigo mío lo hizo para ayudar a sus padres con una deuda de negocios. Dice que fue muy, muy duro, pero que ganó mucho dinero y aprendió un montón.

– Ahorra y viaja a países más baratos. Así te cundirá más el dinero y, además, vivirás experiencias más enriquecedoras y didácticas que cualquier carrera o master.

– Vete a vivir al campo. Si tu trabajo puede hacerse por Internet, el campo te ofrece la oportunidad de vivir barato y conseguir recursos de otra forma, como cultivando tu huerto o criando gallinas. Rafael Fernández se ha apañado así para vivir de la escritura.

El momento es AHORA

Imagina que la casa de tus padres se quema mañana y que descubrís que el seguro no estaba al día. Imagina que tus dos padres mueren y te dejan sin nada, porque la casa se la queda el banco y no tienen ahorros. ¿Qué harías? ¿Te morirías de hambre, o encontrarías la manera de buscarte la vida?

Aceptar la premisa de que no te puedes ir porque no tienes suficiente dinero equivale a aceptar que estás indefenso si te pasa algo así. Que si tus padres murieran, tú también morirías. Lo más probable, sin embargo, es que la necesidad te hiciera encontrar soluciones. Irías un tiempo a la casa de algún amigo o familiar, buscarías trabajo de lo que fuera o compartirías habitación en un barrio chungo.

Vivir en casa de tus padres es una situación de emergencia a la que hay que buscar soluciones urgentes. Y las soluciones urgentes no son soluciones perfectas. A lo mejor las ideas del apartado anterior te parecen una locura. Para mí, locura es asumir que tus padres tienen que mantenerte pasada una edad, cuando deberían estar ahorrando para su jubilación, yéndose de viaje y disfrutando de su buena forma física mientras aún la tienen.

Por supuesto, puedes hacer lo que quieras. Yo no me considero mejor que nadie: estudié fuera de casa con la ayuda de mis padres, y aunque trabajé durante la carrera, no me independicé del todo hasta que saqué el PIR. No sé qué hubiera hecho si mis padres se hubieran negado a pagarme una carrera fuera, porque a mí también me daba mucho miedo buscar empleo y trabajar. Quizá estaría ahora en Málaga viviendo con mi madre. Pero, como te he dicho otras veces, me habría encantado leer un artículo como este. Algo que me hubiera convencido de que todas mis buenas razones eran, en su mayoría, puro miedo.

Irse de casa no debería ser algo estrambótico, revolucionario o de lo que alguien tenga que convencerte. No tendría que estar tan alejado de nuestra zona de confort. Es lo que han hecho los jóvenes de todas las épocas y lugares, y lo que necesitamos hacer para conquistar nuestra independencia, buscar en libertad y encontrar nuestro lugar en el mundo. Así que adelante: ya tienes tu proyecto. Vete de casa.

[El comic de Jaime es el estupendo Zits, de Scott y Borgman. Si tienes derechos de autor sobre esa u otras imágenes y quieres que las retire, por favor, ponte en contacto conmigo]

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87 Responses to Vete de casa

  1. Olivia julio 23, 2014 at 9:52 am #

    Totalmente de acuerdo. Me independicé con 19 años, hace ya 12. Una época, principios del milenio, donde empezaba todo el mundo a volverse loco con la ya conocida burbuja inmobiliaria. Trabajar 46 h semanales por 600€ cuando pagaba 300€ por vivir en un cuchitril no era lo mas popular entre mis amigos, cuyo mayor problema era q se les rompiera el móvil o no tener suficiente paga de mamà para salir el fin de semana. Pero aunque fuera siempre la única que tenía problemas de adulto cuando los demás tenían problemas de niño sin ellos saberlo, eso me permitió una experiencia vital y el forjar un carácter durante la veintena que no cambiaría por nada. Ha sido fascinante y bonito poder comprobar que el vivir te va sirviendo para acumular experiencia, sabiduría, no cometer los mismos errores, conocer mejor cómo relacionarte con el personal con el que muchas veces tienes que trabajar (y que no son el colmo de la higiene mental ni la ponderación)… Es incómodo, a veces desagradable, es muy estresante, y muy cansado, también frustrante… tener que hacertelo todo tu a la vez que te haces mayor y entras en el mundo adulto es duro, sí. Pero es tan satisfactorio poder saber que estás construyendo tú tu vida! “Nunca un mar en calma hizo jamás a un buen marinero”, dice la frase, y para mi es tal cual así. Forjarte un carácter no es la equivocada imagen de esa persona ultramimada con mala hostia permanente a la que se suele decir ” es que tiene mucho carácter”, no. Tener carácter es lo que se consigue después de vivir, con todo lo bueno y lo malo. Y ahora que ya llevo 12 años andados en ello, no los cambiaría ni por un coche, ni por la carrera pagada por papá&mamá, ni por vacaciones al Caribe cuando aún no has trabajado ni una vez.
    Gracias Marina, como siempre, posts súper necesarios! Buen verano 🙂

    • Marina julio 23, 2014 at 10:28 am #

      ¡Gracias por compartir tu experiencia, Olivia! Fuiste muy valiente al hacer algo así con 19 añitos. Ojalá yo hubiera tenido ese valor y esa claridad mental. Suscribo lo que dices respecto al carácter. Y tu frase del barco me ha recordado una que dice mi padre a menudo: “De las grandes batallas salen los grandes guerreros”.

      Un abrazo.

  2. Eva julio 23, 2014 at 10:11 am #

    Marina, me encanta cómo escribes y este artículo, una vez más, me parece que está plagado de pura lucidez… gracias por compartir tus conocimientos, experiencias, puntos de vista y palabras con todos nosotros! un abrazo!! 🙂

    (Eva de Burgos, amiga de Elsa)

    • Marina julio 23, 2014 at 10:30 am #

      Gracias a ti por tus lindas palabras. Espero que vaya todo genial por los Madriles, si es que sigues por allí. ¡Un beso enorme!

  3. Cigi julio 23, 2014 at 10:27 am #

    Super de acuerdo con Marina y Olivia. Me fuí a los 25 de casa, ganando 700 eu y pagando 325 de alquiler más todos los gastos que conllevaba. A mí me parecía que me iba ya tarde pero fuí la primera de mi entorno en hacerlo (salvo los que se habían movido de provincia para estudiar). Parecía yo la loca y la rara y a mí lo que me parecía locos y raros eran mis amigos. Con el tiempo he dejado de pensar en el tema y en juzgar a los demás, pero este post me ha recordado las diatribas que lanzaba a veces sobre que lo que no era natural era vivir con tus padres con 30 (o más), sobre todo teniendo un sueldo. La satisfacción de ser autosuficiente, ganar tu dinero, decidir cómo gastártelo, cocinar tu propia comida, tener tus propios horarios, invitar a tu casa a quien te de la gana, compensa con creces los quebraderos de cabeza de mantener trabajos, lidiar con compañeros de piso, alquileres etc.
    Tengo amigos y familiares que con treinta y muchos o cuarenta y tantos siguen ahí. Dios. Casi que agradezco no haberme llevado bien con mis padres para tener la fuerza suficiente para romper esa parte del cordón umblical a tiempo.
    Ánimo a todos los que se decidan a iniciar este PGL. Merece mucho la pena.

    • Marina julio 23, 2014 at 10:32 am #

      Estoy de acuerdo en que a veces llevarte bien con tus padres es lo peor que te puede pasar. También pienso que nada se puede comparar con la satisfacción de organizar tu vida a tu manera. Me alegro de que estés contenta con tu opción 🙂 Un beso grande.

    • celia octubre 4, 2015 at 4:58 pm #

      Hola marina, estoy de acuerdo contigo, pero que pasaria, si imaginaros, un caso si fuera latinoamericano tus padres estuvieran separados, y vives con tu madre pero esta se casa y tiene una nueva vida, y te deja solo y se va a vivir con su nueva pareja,tienen hijos, y ni siquera te dicen estar con ellos, que pasaria si viajaras a españa, si vivieras alli con tu otra familia, con tus tios, o tus primos, y ellos mismo por falta de recursos economicos , te dicen continuamente que te vayas de ahi? que harias si por casualidad vivas en una población donde supera el 40% del paro, donde los estudios, son los mas demandados, donde por casualidad gracias a un esfuerzo de plazas ilimitadas, entras, estudias, pero no tienes para comer, te mantiene donde realmente no te quieren? y la unica posibilidad de ayuda, no es quizas una familia sino tu pareja, pero que ella está estudiando? en serio que hariamos? que solucion hay? por favor, que alguien me lo explique, por que no lo entiendo ni yo.

  4. Ana julio 23, 2014 at 11:07 am #

    Sí señora. Falta acción, es muy cómodo vivir en casa de tus padres y quejarte cuando te tomas el café con tus amigos. Una vez te vas de casa, te das cuenta de que todos tus miedos los habías construido desde un sedentarismo muy poco constructivo.

    • Marina julio 23, 2014 at 12:43 pm #

      Estoy de acuerdo. En escalada, hay momentos en que pensar demasiado te paraliza; es mejor obligarse a seguir adelante y dejar que tu cuerpo lo resuelva. Con esto pasa algo parecido: es mucho mejor planear sobre la marcha.

      A ti no te pasará lo del sedentarismo, sin duda, que no paras! He echado un vistazo a tu página web y tiene muy buena pinta.

      Un beso grande!

  5. Albert julio 23, 2014 at 1:05 pm #

    Hola Marina,

    como la gran mayoría de veces que bueno tu post !!!. Estoy totalmente de acuerdo en lo que citas, conozco algunos casos de gente que vive con sus padres, de una forma u otra, pero bajo su paragüas y aunque se creen muy independientes, en realidad tienen una dependencia total de sus padres.

    Yo le llamo el efecto PeterPan con nómina y sin gastos, en realidad durante una temporada debe ser fantástico pero creo que a la larga, es contraproducente. Me encanta cuando algunos dicen -no yo soy muy independiente – jajajajajajajajaaj !!!!!! que bueno !. En realidad no lo critico, si es tu forma de vida, porque tu la eliges, pues eso tu las has elegido, nada que decir, pero me molesta cuando se vive de una forma y se vende otra. Creo que se están engañando peligrosamente, porque además cada día que pasa, cuesta más dar un paso adelante, tal y como comentas, Marina.

    Un saludazo,
    Albert

    • Marina julio 24, 2014 at 7:03 am #

      Estoy de acuerdo: cada día se va haciendo más difícil. Y mientras más tardes en enfrentarte al mundo real, más ventaja te llevarán los demás. Un abrazo y gracias por comentar!

  6. Mercedes julio 23, 2014 at 1:18 pm #

    Fantastico, totalmente de acuerdo Marina. Yo escribo como mamá de un joven de 20 años. Ya ha pasado la edad de “poneros el antídoto que os voy a fulminar con la mirada” y la de “sois injustos, a ningún amigo mio le obligan a tal o cual cosa….”.
    Hemos entrado en la edad en la que discutimos las cosas y los temas, pero amablemente.
    Mi argumento( y el de mi marido), es: Pagamos la casa y los gastos de la casa, la comida, tu movil, tu ordenador y por supuesto tus estudios.Nos parece correcto y justo. El cumple con sus estudios y con sus proyectos, PERO; PERO tu dinero te lo ganas tú.
    Así que se encarga de pasar el aspirador tres veces por semana( tenemos perro), baja las basuras, limpia los cristales una vez al mes, hace las compras generalmente, y se ha hecho un esperto en ofertas y precios. Una vez a la semana, va a casa de la abuela y trabaja dos horas. La abuela le paga más que bién por ello. y lo mismo hace en casa del abuelo paterno, este todabía le paga mejor. En el tema de su habitación, no me meto, la tiene como le da la gana, la puerta cerrada y punto. Y tampoco me meto con quién trae a casa, sea de día o sea de noche.
    Algún sabado trabaja con su padre y cobra lo que le corresponde.
    Pués bién, muchas veces nos dice que somos peores que los exclavistas, pero creo sinceramente que es lo mejor que podemos hacer por nuestro hijo adulto, aveces quiero tirar la toalla y darle el dinero sin mas, para evitar discusiones, pero luego llega la calma y nos decimos, palante.

    Lo cierto es que me estoy desahogando escribiendo esto, porque hay amigos e incluso algún familiar, que dicen que soy “Crueladevil”, ¡Mira que mandar al “chiquillo a hacer las compras!!!

    Hasta la fecha nunca a dicho eso de ME VOY DE CASA, creo que en general convivimos bién, pero no ha sido facil.

    • Marina julio 24, 2014 at 7:05 am #

      ¡Estupendo, Mercedes! Estoy segura de que, lejos de dificultarle la vida, le estás allanando las cosas para el futuro, cuando tenga que salir al mundo real. Enhorabuena por tu coraje y un abrazo.

  7. mms julio 23, 2014 at 2:17 pm #

    Yo creo que esto no es acorde con el contexto económico actual. Estoy de acuerdo con todos tus razonamientos pero hay que tener presente la falta de empleo. Yo he tenido que volver a casa de mis padres igual que muchos padres se han refugiado en casa de sus hijos. Si el hecho de que trabajen todos los miembros de una familia es la excepción, no hay que añadir tampoco leña al fuego. A algunos ya nos pesa bastante. Y créeme cuando te digo que estoy haciendo de todo por independizarme de nuevo y que yo tampoco necesito casi nada material para vivir.

    • Sergio julio 23, 2014 at 2:44 pm #

      Hola mms, no tienes nada que reprocharte, pq tú ya has salido/intentado! Me alegra saber que tienes un “refugio” que seguro que será temporal. Mucho ánimo!

    • Marina julio 23, 2014 at 3:01 pm #

      Creo que el peligro está más en situaciones que se cronifican que en coyunturas temporales. Quien ya ha salido hace lo posible por irse cuanto antes y suele tener más recursos. Por lo que cuentas, da la sensación de que no es el miedo o la parálisis lo que te ha llevado a casa de tus padres, sino una situación puntual que estás en camino de resolver.

      Por otra parte, el contexto económico es el que es, y en ese contexto hay gente que prospera y gente que se hunde. Independizarse es más difícil que antes, pero no imposible. Hay casos y casos, pero opino que un joven de clase media, sano, sin hijos y sin deudas, que sigue en casa de sus padres, no lo hace porque no tenga opciones, sino porque las que hay no le gustan.

      ¡Muchas suerte con la independencia! Un saludo 🙂

    • Blanquita noviembre 13, 2015 at 5:12 pm #

      DE acuerdo, me parece que escribes así porque no te ha tocado “pelarte el culo” de verdad, sino estarias en casa de tus padres porque sabes lo que es estar afuera, y lo dice una que nunca ha tenido lujos ni dentro ni fuera. Los toros se ven muy bien desde la barrera, pero en serío, la autoria ha pasado unos meses en una furgoneta de esas tan chulas que promociona? probablamente NO

      • Carlota enero 6, 2016 at 12:27 pm #

        Blanquita
        No conozco las circunstancias de esta persona pero yo te diré q he dormido en el coche más de una vez, otras personas q conozco han dormido en la playa. He compartido piso, trabajado hasta la extenuación, plan vivir para trabajar, para ahorrar algo y me he sentido sola y tirar de personas q apenas conocía.
        Pero todo vale la pena para seguir adelante, tener tus buenos momentos de satisfacción y sentir q estás aprovechando tus capacidades y tu tiempo de vida.
        Nadie dijo q fuese fácil

      • Elena octubre 19, 2016 at 6:57 am #

        Yo estoy en una habitación pequeña de alquiler con desconocidos y ni de cola voleeia con mis padres, vale más la pena vivir con miedo a no llegar a fin de mes que volver y se de lo que hablo porque deje incluso un trabajo fijo para irme a otra ciudad sin nada

  8. Sergio julio 23, 2014 at 2:33 pm #

    Qué susto Marina!, pensaba que nos ibas a decir que, los que te consultaban, tenían entre 30-40 años. Ahora en serio, genial el post Marina, bueno, más bien todo un tratado sobre el tema/s. Y muy aguda/genuina también la respuesta de Olivia, que parece una tía de lo más corajuda (por cierto me intriga saber porqué se fue tan pronto de casa ) Yo creo que en gran medida, el problema está en que sobre-protegemos a nuestros hijos haciéndoles inválidos emocionales en muchos casos, cuando la vida no es sino pura incertidumbre.

    Además, excepto los hijos chupopteros y desaprensivos (que los hay), aquí, como dice Marina, el factor más determinante, el mayor freno para salir de casa, es el acojone, el MIEEDOOO: miedo a lo desconocido, a sufrir, miedo a la vida (que se ha vuelto ultracompleja), a no dar la talla… mil neuras que anulan la perspectiva más gozosa y de plenitud que también se experimenta al salir a la puta calle. En fin, que deberíamos darle una pensada a cómo ayudar a nuestros jóvenes a ir más ligeros de equipaje por la vida y a aprender a amar la aventura.

    Bueno, que me lío y me pongo en plan petardo, por concluir en plan positivo: Vete de casa… no lo lamentarás 🙂

    • Marina julio 24, 2014 at 7:06 am #

      Estoy de acuerdo, Sergio. El miedo es un lastre en casi todas las situaciones problemáticas de la vida, y solo se consigue saliendo de nuestra zona de confort y experimentándolo. ¡Gracias por comentar y un abrazo!

  9. Javier julio 23, 2014 at 3:22 pm #

    Que decirte PIR!! Sabés que me encanta todo lo que escribes y tu forma de pensar. Yo me fui de mi casa a los 20 años y ya van 14 desde entonces. Jamás me he arrepentido, es más, creo que fue la decisión más acertada de mi vida. Aprendí que es trabajar de lo que sea, a valorar el dinero (y la comida, jeje), a llevar varios proyectos al mismo tiempo, a superarme a mi mismo, a decidir por donde quiero ir y hacia donde. Aprendí que hay gente buena y otra no tanto.

    Se te echa de menos.

    • Marina julio 24, 2014 at 7:07 am #

      ¡Yo también te echo de menos! Tu caso es un buen ejemplo. Creo que la dosis de realismo, sensatez y destreza con que comenzaste y has terminado la residencia la traías puesta gracias a tus experiencias anteriores. Estoy convencida de que te ha servido mucho y te seguirá sirviendo. ¡¡Te admiro mucho, MIR!

      Un beso gigante.

  10. Leticia julio 23, 2014 at 10:57 pm #

    Increíble post. De acuerdo desde la primera letra hasta la última.

    Gracias por tus palabras una vez más, esperamos la novela 🙂

    • Marina julio 24, 2014 at 7:08 am #

      Gracias a ti 🙂 ¡Todo llega! Un fuerte abrazo.

  11. Caro chan julio 23, 2014 at 11:03 pm #

    Después de casi 7 años fuera de casa, volví, y al principio se me hizo muy cuesta arriba pero después de tres años estaba en la gloria…aunque si es verdad que me sentía mal por dejar casi todo el peso de la casa en mi madre. Solución, emigrar…Ahora la echo de menos más que nunca!! jajaja

    Menos mal que has escrito esto una vez que estaba ya fuera de casa sino me hubiera sentido realmente mal (ahí dando donde más duele está la Marina guerrera!! Yujuuuu!!)

    Un besazo enorme churri <3

    • Marina julio 24, 2014 at 7:11 am #

      ¡Hola, preciosa!

      Cuando escribo algo en este tono, tengo mis dudas sobre si realmente conseguirá ayudar a quien lo necesita (esto es: a quien no ha salido de casa) o si solo confirmará a los que lo han hecho y pondrá al resto a la defensiva. No quiero hacer sentir mal a nadie, pero me parece que es mejor hacer algo siendo consciente de que no es lo ideal, que hacerlo excusándose en “las circunstancias”.

      En fin, yo qué sé xD Me alegro de que emigraras, en cualquier caso, porque se te ve mucho más feliz y animada. ¡Espero que tus maletas tuvieran ruedas!

      Muchos besitos.

  12. mayan julio 23, 2014 at 11:41 pm #

    hola, yo entiendo todo lo que has dicho, pero creo que hay diferentes situaciones en las que la ayuda de los padres es necesaria, pero siempre cuando uno no pueda mantenerse a si mismo.
    creo que todo depende de como sea la persona en si.
    Hay gente muy caradura, que cree que los padres tienen la obligación de estar para ellos. y otros que necesitan de vez en cuando el apoyo de sus padres en situaciones puntuales.

    Creo que mientras la persona sea coherente colabore e intente buscar la manera de seguir adelante, no es tan incorrecto vivir con los padres.

    Aunque, más que los hijos de veintitantos que viven con sus padres, a mi me resulta mas extraño aún, los jóvenes que se “van a vivir juntos” pero en casa de los padres de uno de ellos. Si ya es un poco caradura de que quieras que te mantengan tus padres… que dejes que te mantengan tus suegros…. no se si es peor.

    Un saludo

    • Marina julio 24, 2014 at 7:37 am #

      Entiendo lo que quieres decir. De hecho, mi primera versión del artículo era mucho más “suave” que esta, en plan “es posible que ahora mismo te sea difícil”, “tómatelo como un proyecto a medio-largo plazo”, etc. Se lo di a leer a Pablo y me dijo que no estaba de acuerdo. Fue él quien me puso el ejemplo de “¿qué pasa si tus padres se mueren?”. ¿Qué pasa si tus padres tienen deudas, se arruinan, les echan a los dos del trabajo? ¿Qué haces tú? Me transmitió (y estoy de acuerdo) lo inmensamente preocupante que es aceptar que no te puedes mantener por ti mismo.

      Si con 25-30 años realmente no puedes subsistir solo en el mundo, tienes un serio problema. Solucionar ese problema debería ser tu prioridad. Si no encuentras trabajo de NADA, quiere decir que toda la gente que sí trabaja (repartidores, teleoperadores, camareros, dependientes, etc) vale más que tú, o tiene mejores contactos, o está dispuesta a tolerar incomodidades que tú no. Eso es grave, y no voy a escribir un artículo tibio para no quedar mal con nadie, que permita a la gente quedarse a merced de las circunstancias mientras el mundo sigue girando. Me parece pernicioso para mis lectores. También haría un flaco favor a los padres, porque en estos años trabajando no he conocido nunca a un solo padre que estuviera feliz y contento de ver a su hijo parado en casa.

      Otra cosa es que sabiendo lo que hay: que gran parte de tu resistencia es probablemente miedo, que estás deteriorando tu relación con tus padres, que hay opciones para irse sin encontrar trabajo de lo tuyo, que otra gente lo ha hecho y está contenta… decidas seguir allí. Genial. Pero es como el cuento del emperador desnudo. Una vez que le dicen que está desnudo, puede elegir vestirse o no; el problema era que creyera que estaba vestido.

      Un abrazo y gracias por comentar.

      • Carlota enero 6, 2016 at 12:34 pm #

        Marina
        Si me permites una opinión y basada en situaciones que veo, algunos padres también temen que los hijos se les vayan y a pesar de los conflictos domésticos quieren tenerlos ahí. Ellos mismos prefieren consentirlos y darles todo aunque con ello hacen flaco favor a sus hijos, para evitar el sentimiento de malos padres si les dejan irse.
        Me parece un tema interesante que podrías tratar en otro post, más tb desde el punto de vista psicológico de los padres

      • Diego octubre 3, 2016 at 8:45 pm #

        Todos estos articulos quedan muy bonitos pero en casos (como el mio) que trabajo desde los 17 años pero que en los ultimos 5 solo he conseguido un trabajo de 6 meses al año….creo que por muchas ganas que se tengan de salir de casa es realmente dificil hacerlo y no te quedan mas narices que ” aguantar ” en casa de tus padres.

  13. usearcher julio 24, 2014 at 12:17 pm #

    Muy en desacuerdo con la mayor parte del artículo.
    Parece una defensa de pasar de la dependencia familiar a la dependencia del sistema capitalista.
    Si tu te sientes orgullosa de pagar las facturas, ir hasta el cuello por el alquiler y demás, adelante.
    Alquilar en un país dónde hay miles de pisos vacíos y gente en la calle?
    Ah, claro, hay que pagar si quieres vivir en ellos, ¿No es así?
    No tengo ninguna voluntad de cuestionar la estrechez de miras del artículo.Me resultaría agotador.
    Trabajo y estoy emancipado de mi familia, que no del sistema (que no se que es peor).

    Un saludo

    • Marina julio 24, 2014 at 12:44 pm #

      El artículo asume el entorno en el que vivimos, que es capitalista. No debate las bases del sistema porque este es un blog de psicología, no de economía o política. Lamento que no te haya resultado útil.

      Saludos.

      • la_verdad_no_ofende_ilumina mayo 26, 2016 at 3:53 pm #

        Creo que necesitas de una economía sostenible para irte de la casa de tus padres, si no quieres terminar mendigando o de ocupa en Gracia (si esto es tu estilo de vida, axelante con ello). A pesar de que el post es antiguo ya, me agradaría saber a costas de quién, uno se paga una carrera, en qué circunstancias puede pagarse uno una, porque, con el más debido de los respetos, creo que impartir en modo imperativo “vete”, no puede tener la misma condición implícita y aplicable para todos los casos, sobretodo cuando proviene del sector universitario. Por cierto, antes de emitir veredicto sobre si alguien debe o no irse, no es lo mismo irte SOL@ que buscar un maromo, parienta, amigo/a o terminar en lo de la tía Jancinta. Irse SOL@, implica CERO AMIG@S, cero PRIM@S, cero ALQUILERES COMPARTIDOS y cero MAROMO o PARIENTA de turno. Me da risa cuando dicen “me independicé”. Claro, de tus padres, pero no , por ejemplo, de tu novio/a, porque en el caso de que tengas pareja estable y le digas que has alquilado piso y no le des la llave, jeje a ver cuanto dura la cosa… De cualquier forma deberían decir, “me fui de casa, rezando de que er Toño pague la luh, y yo el gah, sino, termino en la caie o vuervo ande loh padreh”. Y todo esto, naturalmente, depende de la ECONOMIA, por más blog de PSICOLOGIA que se escriba. Es triste ver que siempre están los aduladores sin criterio, que en todo caso, no analizan las realidades objetivas. Y otra cosa: si te vas, es para NO volver. De lo que si estoy seguro es de una cosa: mujeres con autodeterminación de vivir SOLAS, no conozco ninguna (pongámosle, que se debe al prehistórico instinto maternal jeje), y titanes del orden viril que se juntan con la primera victima que se le cruza para no terminar planchandose los pantalones (vaya inútiles), pff… extensa lista. Vete de lo de tus padres, pero por favor, no digas “me independicé”, en todo caso, “me fui de casa, o me fui de casa para vivir con…”. El por qué, para qué, y en última instancia con quién, queda en ti. Se sincer@, antes de irte, piensa SI TE CONVIENE. Gracias por tolerar y compartir mi punto de vista. Por supuesto, si te has ido SOLO/A y no eres okupa, ¿me firmas un autógrafo?

  14. Javier julio 24, 2014 at 12:29 pm #

    Wow, menudo post. Has vuelto con ganas.

    Tenía en mente escribir 2 posts en mi blog con temáticas similares: uno referente a lo de independizarse y otro dando opciones para los recién titulados que no saben que hacer con tu vida.

    Tú has sabido combinarlos y transmitir a la perfección, así que enhorabuena, me quito el sombrero.

    Tu tono y contenido cargado de realidad me recuerda mucho al de Ángel, quizá por eso me esté empezando a gustar tanto este blog…

    Enhorabuena y gracias por la pequeña obra de arte. Comparto!

    Javier

    • Marina julio 24, 2014 at 12:48 pm #

      ¡Muchas gracias, Javier!

      Interpreto lo de Ángel como un halago 🙂 La realidad es compleja y difícil de interpretar. Yo hago lo que puedo por analizarla, con los conocimientos y herramientas que tengo a mi alcance. Me dejaré mucho en el tintero, pero me alegro si a alguien puede servirle.

      Un abrazo y ánimo con tu blog!

  15. Matías julio 24, 2014 at 2:38 pm #

    ¡Que genialidad! (y encima bien escrita)

    Gracias Marina por el empujón y las ideas 🙂 Hace un par de semanas tuve un pequeño conflicto y anduve fuera de casa un par de semanas. Entre que si y que no pegué la vuelta, pero me ha quedado una sensación extraña. Me quedaba, ¡porque la pusiste en palabras!

    Insisto, gracias por el empujón. Espero leer tu próximo post desde una furgo jaja

    • Marina julio 24, 2014 at 2:49 pm #

      ¡Qué bueno, Matías!

      No sabes la alegría que me da haberte servido de “empujón”. Estoy segura de que vas a encontrar una forma de ser independiente y vivir a tu manera. Y en las furgos se está estupendamente. Son hoteles de mil estrellas (las del cielo ;).

      ¡Manténme informada! Un abrazo.

  16. Alvaro julio 24, 2014 at 10:10 pm #

    A mi me paresio un poco agresiva la escritura en algunas partes.pero estoy de acuerdo que ser independiente,no tiene precio.

    • Marina julio 25, 2014 at 2:21 pm #

      ¡Hola, Álvaro!

      Lamento que la escritura te haya resultado agresiva. Mi intención era dejar clara mi posición, para que resonara con aquellos a los que pudiera serle útil. Por ejemplo: más arriba, Matías comenta que le ha servido como “empujón”; a lo mejor, de haber escrito en un tono más “tibio”, no le hubiera llamado tanto y se habría quedado igual.

      En cualquier caso, soy una persona bastante maja (creo). Un saludo y gracias por comentar 🙂

  17. Juana julio 24, 2014 at 10:43 pm #

    Yo era muy feliz con mis papás. Si no me hubiese casado, sigo viviendo con ellos porque hasta el día de hoy siento que tuve una familia increíble, la mejor del mundo. Y ellos, a su vez, nunca se fueron del lado de mis abuelos maternos (por múltiples motivos), así que éramos una familia extensa (junto a la familia de mi tía). El que quiera vivir solo, que viva, pero que no trate de convencer a los demás que esa es “la” opción o “la mejor” opción o la “correcta” opción, ya que todos pensamos diferente, tenemos una noción de familia diferente y le otorgamos un valor diferente a las cosas 🙂

    • Marina julio 25, 2014 at 2:30 pm #

      ¡Hola, Juana!

      En primer lugar, me alegro de que tengas una relación tan buena con tus padres 🙂

      Soy consciente de que los valores y la noción de familia son distintas entre personas, pero para mí, los valores de responsabilidad e independencia (incluyendo la económica) son importantes, y por eso los defiendo en este blog como deseables. Cuando me pregunto si una decisión es buena o mala, pienso “si todo el mundo hiciera esto, ¿sería el mundo mejor o peor?”. Creo que un mundo en el que todos los padres mantuvieran a sus hijos indefinidamente sería un desastre, y por eso defiendo la emancipación como lo ideal.

      Por supuesto, entiendo que hay excepciones y que cada uno puede hacer lo que quiera. En mi opinión, lo importante no es lo que se decida, sino que las razones para tu decisión sean las adecuadas.

      Gracias por contribuir con tu experiencia. Un saludo.

  18. Manu Mateos julio 25, 2014 at 4:35 pm #

    Para mí, vivir en casa de mis padres sería muy cómodo. Tenemos una casa bonita en un pueblo bonito y sé que en cualquier momento puedo volver allí. Pero lo que busco en la vida no puedo conseguirlo en mi pueblo. A pesar de que sería precioso y que sería muy cómodo, yo busco algo más (y estoy más que seguro de no ser el único).

    Ahora mismo estoy estudiando fuera y, si bien no puedo ser totalmente independiente, sí que intento trabajar en todo lo que puedo para intentar no tirar de los recursos de mis padres. De hecho este verano he decidido hacer unas prácticas para tener experiencia profesional y salir cuanto antes al mundo laboral con un trabajo de verdad, lo más digno posible.

    Genial post, por cierto.

  19. Diego julio 27, 2014 at 2:57 pm #

    Hola, Marina. Genial el post. Soy joven, de 30 años (bueno, me quedan 4 días para cumplirlos), y vivo en casa de mis padres. Mi relación con ellos no es que sea la mejor del mundo. Y no voy a ser yo el que ponga excusas. Las mismas que has enumerado tú para no irse de casa. Tú artículo me ha hecho despertar. Y me he planteado de aquí a unos meses el buscar irme de casa, compartiendo piso con una amiga para compartir gastos y poder hacerlo más asequible. Mis padres siempre han estado muy encima mía. No me han dejado apenas de responsabilizarme de nada. Hace ya más de un año, desde marzo del año pasado, que he asumido la responsabilidad de mi vida. He asumido buscar dinero para pagar las facturas del negocio que mi padre me montó. De buscar dinero para poder seguir adelante. De meter la cabeza donde fuera por seguir. Y que quieres que te diga. Ha sido duro. Aunque tengo los gastos vitales pagados, pero el saber que o trabajas o tienes que cerrar la única fuente de ingresos que tienes, me ha hecho crecer como persona.

    ¡Un abrazo!

  20. Elsa agosto 6, 2014 at 10:09 pm #

    Veo que el artículo ha creado polémica. Creo que cada uno debe tomar lo que le sirva de él y no tomarse todo al pie de la letra ya que un artículo como éste no puede incluir las circunstancias personales de cada uno.

    Creo que hay bastantes trucos y ayudas para quien quiera independizarse y eso es con lo que me quedo, el artículo da la oportunidad a salir de una situación determinada. No deberíamos tomárnoslo de forma personal, pues seguro que cuando Marina estaba escribiendo no estaba pensando en criticar o juzgar a nadie.

    Yo personalmente pienso que es importante tener una independencia económica. Pero también apoyo la cooperación y la ayuda entre personas. Ese apoyo puede ser de un padre a un hijo, de un hijo a un padre, entre amigos,etc. Mi madre me ayuda muchas veces ya sea con favores o materialmente pero no de manera unidireccional, es decir yo también la he ayudado muchas veces de ambas formas. Me encanta ayudar a los demás y antes me costaba trabajo dejarme ayudar. Ahora me he dado cuenta que también hay que dejarse ayudar y dar esa bonita oportunidad. Eso sí, sin abusar y sin apegos.

    Sigue trabajando duro Mopi, eres estupenda.

    Montañas de abrazos

  21. paula agosto 15, 2014 at 2:12 pm #

    Me resulta muy curioso el que el hecho de independizarse hoy día constituya motivo de polémica. En los 80 terminabas la carrera y estabas deseando encontrar trabajo e irte de casa, a otra ciudad si era posible. Y eran los padres los que se sentían ofendidos si te ibas sin un motivo importante como casarte o temas de trabajo. No puedo entender a los jóvenes que prefieren estar en casa de los padres por muy cómodos que estén, la independencia para hacer lo que quieras sin que te estén supervisando continuamente no tiene precio. Tal vez si lo probaran…Como todos tus post es magnífico y muy completo. Espero que ayude a los hijos y a los padres como yo a gestionar bien este tema.

  22. Laura agosto 19, 2014 at 1:28 pm #

    Hola Marina.

    Este asunto tiene mucho trasfondo.

    En mi caso tengo 30 años, viví en casa de mis padres, después compartí piso y llevo casi 10 años viviendo sola (ahí se colaron un par viviendo en pareja).

    Creo que muchas veces se confunde el vivir fuera de casa y pagar facturas con la INDEPENDENCIA. Conozco gente que se acerca a los 40 y aún le lleva la ropa sucia a su madre, o va allí a abastecer la nevera. Y eso es sólo la punta del iceberg. Para mi, en estos casos, por mucho trabajo y piso que tengas, por muchas facturas que pagues, puedes decir que tienes independencia económica, pero la de verdad, la que se escribe con mayúsculas…no la tienes.

    La sombra del cordón umbilical…es alargada…

  23. Fernando diciembre 30, 2014 at 10:43 pm #

    Jajaja! Todavía me acuerdo del susto que me diste con esta entrada al ver en mi correo un email con el título “Vete de casa”. Estaba compartiendo piso y vivía con una chica un poquito borde, así que me temí lo peor… Menos mal que era tuyo =)

    Me ha gustado muchísimo el simil de “Te fiarías de una página web que fue actualizada por última vez hace 10 años?” con lo que saben nuestros padres. Y no por que crea que nuestros padres sepan poco, saben mucho pero de su época, lo que ellos conocen no puede trasladarse al momento presente por que ni ellos ni nosotros lo hemos vivido.
    Como dice Nicole Kidman a sus hijos al final de Los Otros (spoiler) “No se más que vosotros”.

    Irme de casa fue la mejor decisión que pude tomar, por que empecé a crecer como persona y a adquirir conocimiento, ver otros mundos… En mi caso además se unía el vivir con mis padres a dejar a vivir en un pueblo de la España profunda, así que fue un cambio radical que me enseñó a ver la vida de otra manera (una manera mucho más positiva y enriquecedora). Por mucho cariño que le tengamos a nuestros padres creo que no nos hacemos ningún bien viviendo juntos a partir de cierta edad.

  24. ana marzo 2, 2015 at 7:22 am #

    Me ha gustado mucho la reflexión. Me llamo Ana y tengo 18 años y justamente el año que viene empiezo mi carrera universitaria fuera de mi ciudad. Leer este articulo me ha ayudado a reafirmar que irme de casa es una gran oportunidad para crecer y descubrirme a mi misma. Tengo muchas ganas de irme aunque a mis padres los quiero un montón y tenemos una buena relación en casa. Gracias por animarme y ayudarme a despejar un poco los miedos a la hora de afrontarme a salir del nido. Un beso 😀

  25. Miriam marzo 26, 2015 at 9:22 pm #

    Muy interesante el artículo. Pero quiero plantear una reflexión: ¿cómo actuar cuando la dependencia se produce en el sentido inverso, la dependencia de los padres hacia los hijos?. Y no me refiero a la dependencia económica, si no a la emocional. En muchas ocasiones, son los padres quienes se resisten a que sus retoños abandonen el nido, y si lo hacen, siguen reclamando su “inversión de tiempo”, el consabido “yo te he criado, ahora quiero que te ocupes tú de mi”. Un argumento que es tan incontestable como la inversión económica, y que puede ser terriblemente limitante aunque estés fuera del nido, tanto a nivel personal como laboral.

    • Alvaro31 mayo 13, 2015 at 2:53 pm #

      Hola creo que eso lo he visto en mi familia y creo que es culpa de los hijos y no de los padres. Si los padres se van haciendo mayores y tu sigues viviendo con ellos llegará un momento en que los roles se intercambien y seas tú la que tiene que cuidar de ellos y no al revés. Conozco casos y creo que no es la mejor manera de autorrealizarss, en mi caso no lo he tenido muy claro nunca pero cada vez veo las cosas más claras, cuanto antes me vaya de casa y empiece ha hacer mi propia vida mejor, en el extranjero, o en otra provincia nunca se sabe pero en casa de mis padres me encuentro estancado.

    • Elena octubre 19, 2016 at 7:06 am #

      eso que planteas es muy común y más si los padres han tenido a los hijos mayores y te exigen que les devuelvas el favor que te han hecho por engendrarte y criarte, te boicotean e incluso te anulan

  26. Alvaro31 mayo 13, 2015 at 2:49 pm #

    Me parece un articulo fantástico hoy además he discutido con mis padres y creo que es lo mejor que podría hacer aunque ya he vivido temporadas en el extranjero y fuera de casa en otras comunidades cuando estudiaba creo que es el ahora como tu dices lo que hay que vivir. Ahora mismo no tengo empleo pero si que tengo unos ahorros con los cuales me podría independizar por unos meses hasta encontrar trabajo cosa que estando protegido por tus padres en casa yo no hago con total ímpetu y esmero o a conciencia xq lo tengo todo muy cómodo.

  27. Matías junio 17, 2015 at 10:29 pm #

    Hola, soy nuevo, llegué por pura casualidad, leía sobre los niños de Finlandia de como eran educados y no pude evitar sorprenderme que se fomentaba a que se fueran de su casa a los 18, me motivó mucho a por fin irme con mis 25 vueltas al sol, y despues de buscar mas info. pude leerte lo que me dió mas seguridad 😉 ya tengo un trabajo estable, y para estudiar ya me las ingeniaré endeudandome, pero no quiero pasar otro año mas así, llevándome bien con mi madre y transformarme en skiner jajaj x]]] muchas gracias, ah y como me suscribo por correo??

  28. felipe agosto 9, 2015 at 11:31 pm #

    Hola, me llama la atención , el énfasis puesto en salir de casa de los padres, y luego enseguida aconsejar refugiarse en la casa de algún amigo. No suena muy maduro. ¿Es que cual es la diferencia? Prefiero que me ayuden temporalmente mis padres que gente de afuera. Después de todo, son las personas mas importantes en la vida de todo ser humanos nos guste o no. No creo que la madurez y la independencia de un individuo dado, se asiente en si vive con sus padres o si depende económicamente de otros, o de sus proyectos laborales. La independencia y la libertad, al igual que casi todo en esta compleja y fascinante vida, pasan por dentro. Son realidades del interior. Un saludo.

    • Elena octubre 19, 2016 at 7:11 am #

      La diferencia es abismal, con un amigo no te puedes permitir la licencia de apalancarte so pena que te mande a la mierda porque contigo sí que no tiene ninguna obligación y no te tolerará lo que tus padres si, lo mismo con un familiar, aunque sea tu tía tampoco es tu madre o padre que te lo permiten y hacen todo así que vale más eso que apalancarte en casa de tus padres

  29. Mon ja mon octubre 19, 2015 at 10:11 pm #

    Tener hijos sin haber acabado los estudios es un error garrafal, eso parece haberlo entendido todo el mundo. Pero lo que parece que muchos aún no han entendido aún es que irte de casa de tus padres antes de tiempo puede ser un error aún peor.

    El mundo esta lleno de carbonados, rentistas y explotadores. Para esos personajes chaval@s jóvenes enfadados con papais que le largan de casa en fatídicas condiciones, para esos tipos estos chavales son como los billetes para los banqueros. Carne de cañón.

    Si yo tuviera hijos haría exactamente lo mismo que mis padres han hecho por mi. Han cogido, la casa era grande, así que unas reformillas que yo mismo hice, un cuarto de baño aquí, una cocina halla, una lavadora, y un contador a la entrada del “hotelito” como dice mi madre. Sus palabras fueron: “tu te pagas la comida, tu te pagas la luz, el agua y el butano, tu te pagas la ropa, el papel del culo y la lejía. Tu te lo pagas todo… Pero !de aquí no te largas!”.

    Cuando mis padres me hicieron esto pensaba que eran malvados. Todos mis amigos se compraron un piso o se fueron de alquiler. Algunos de ellos hasta se casaron. Yo era el tonto. Esto fue en el 2005. Ha pasado una década y ¿que tenemos?

    Mis amigos que se fueron de alquiler están de vuelta en casa con un mal sabor de boca. El mismo mal sabor que te queda ver que después de haberte tirado diez años trabajando nueve horas al día, todos esos dolores de espalda no han servido para nada. Bueno si, han servido para hacer millonario (en pesetas, evidentemente) al casero que le tenía rentado el piso. Diez años trabajando con salarios de mierda, en muchos casos hasta sin contrato, y ahora no tienen nada. Han vuelto con la cabeza baja al hogar paterno, arruinados y con la espalada hecha un trapo.

    Los que se metieron en hipotecas, que puedo decir. Han vuelto a casa, amargados, sin dinero, la espalada rota, y obligando a sus padres que le paguen la hipoteca, no por nada, sino porque el día que no paguen la hipoteca el banco le quitara el piso, y lo que es peor, el de sus padres que hicieron de avales, vamos que se hiria toda la familia a la PUTA calle ¿eso es dependencia? Oye mira que mayor soy y que responsable. Responsable de que mis padres malvivan con una mierda de pensión de la que encima tienen que dedicarla casi en su totalidad ha pagarme el pisito sino quieren verse en la calle.

    Los que se casaron solamente diré que fueron tres A, B, y C. A=23\28 B=25\26. El primer número es la edad a la que se casaron, el segundo número es a la edad a la que se divorciaron. !Todo un récord de velocidad! España en esto nos llevamos la medalla de oro. El señorito B, apenas duro un año casado, pero en fin suficiente para dejarle la barriga a la parienta echa un bombo.

    Pobre situación, se casa el colega, deja preñada a la mujer, la mujer se pelea, se divorcia, ahora señorito B vive en casa de los papas pagándole la hipoteca del piso y 500€ todos los meses que la jueza obliga a pagarle de manutención a la colega que encima coge al niño se lleva aBarxelona para que no pueda ni siquiera ver a as propio hijo al que le paga la manutención pero crecerá escuchando día y noche la versión de la madre que será la versión oficial “tu padre es un asqueroso que cuando viniste al mundo se desentendió de ti”. Y claro todo esto tiene que pagarlo con los seiscientos euros de mierda que gana al mes (cuando ocurrió esto cobraba 1300€ y claro, la jueza estableció esa cuantía de manutención, y no se lo cambian por más que ha denunciado que ahora ya no puede pagar eso). Aunque podría haber sido peor, como que se hubiera quedado la mujer en su casa, la misma de la que paga la hipoteca de casi 800€.

    Sinceramente, escuchó a mis amigos hablar, y me entran ganas de llorar. Es entonces cuando comprendes a tus padres. No se trata de sobre protección, se trata mínimo protección. La mínima protección que te pueden dar ante tanto hijo de put@. Aún así tus padres no te pueden proteger de rodó, a no ser que papa tenga una empresa. Sino, trabajo no te pueden dar tus padres por mucho que quisieran.

    Yo ni tengo hipoteca, ni tengo alquiler, ni niños (perdón, esclavos). ¿Y todo por que? Porque el día aquel que con diecinueve años me puse gallito, rompí la mesa del salón y dije que me largaba de casa mi padre me hizo zasssscaaaaaa, y me dio un hostion nuclear en la boca con tal intensidad que me tembló el cerebro. Me reventó el labio a tal nivel que yo, acostumbrado a hostias muchísimo más pequeñas por cosas infinitamente más horrendas que he hecho de pequeño no podía comprender como mi padre depronto me responde con tal violencia ante una puñetera mesa de mierda del ikea de 100€. No denuncie. Pensé, esto ha sido demasiada hostia para tan pocas nueces y pensé “hey, aquí pasa algo. Aquí pasa algo pero gordo”.

    Claro, diecinueve años, año 2005 !yo que coño iba a saber la que se venía encima! Pero el cabronazo de mi padre si. Habeces pienso que estaría haciendo ahora si aquel día mi padre no me hubiera dado tal pedazo de ostia. Que sería capaz de estar haciendo. Seguramente poner el culo o algo peor.

    Mi padre lo decía, sólo tenía el graduado escolar y no entendía de economía, pero el colega lo decía ¿un piso de mierda doscientos salarios? ¿Pero si a mi me costo 34? !pero esto que esssss!
    O el día que llegó cabreado a casa porque le habían subido el café a un euro veinte. Esas cosas a mi padre lo cabreaban y decía cosas. Decía cosas que ahora las pienso y me siguen dando miedo. ¿Como mi padre, un cateto de pueblo pudo adivinar la que se venía encima con tal precisión de acontecimientos? Ni Santiago Niño adivino tanto como mi padre. Y Santiago Niño es licenciado, mi padre era un simple camionero.

    Lo triste es que mik padre murió en un accidente con el camion en el 2007, así que no llegó a ver que llevaba razón. Se reían de el en el bar cuando hacia sus predicciones. Ahora la peña que se reía de el no dejar de chulear en el bar “yo jesto lo zabia lo zabia lo zabia…” cuando siempre se reían de mi padre y lo llamaban miserias.

    Y aquí estamos ahora. ¿Que la gente no se independiza y eso es malo porque no se que o no se cuanto? Yo la gente que a estas alturas de la película sigue diciendo eso sólo creó que:

    – Aún no se ha enterado de que va la historia.
    – Es banquero.
    – Tiene una inmobiliaria.
    – Tiene grandes capitales inmovilizado en activos devaluados en vivienda.
    – Es funcionario y teme por su jubilación.
    – Es imbécil y egoísta. Egoísta y envidioso.
    – Es dueño de un saló de bodas y vende trajes de novia.
    – Es político.
    – Tiene un restaurante familiar con parque infantil y su plato estrella es flamenquin con patatas.
    – Esta amargado.
    – Es un visillero.
    – Todavía no ha cagado y lleva aguantándose las ganas desde la quiebra de Lehman Brothers.
    – Tiene alguna otra OVNI (Objecion Voladora No Identificada) que no llegó a comprender.

    • Marina octubre 20, 2015 at 4:36 pm #

      La alternativa que tú propones no elimina el problema: simplemente traslada los costes a los hombros de tus padres. Construirte un apartamento no solo les supone el coste de las obras, sino también el dinero que pierden por no estar alquilándoselo a alguien, o por no poder vender la casa y mudarse a un sitio más pequeño. Quizá pagarte tus gastos te hace sentir la conciencia más tranquila, pero tu vivienda tiene un coste: la única diferencia es que recaiga sobre ti o sobre otros.

    • Elena octubre 19, 2016 at 7:19 am #

      No todos acaban así, gente con 30 casada y divorciada a los 31 con bombo y con más dificultad para encontrar trabajo a mogollon, no hace falta ser joven para ser carne de cañón y menos poner el culo por favor. Eso que dices le ocurre a mucha gente de todo rango de edad y no es excusa para no irte de casa

  30. Lea octubre 31, 2015 at 4:33 pm #

    El valor del dinero. El valor de irte de tu casa. El valor de emigrar. El valor de ser uno mismo. El valor y el valor y la reput… madre que lo parió al valor. Aquí lo que nadie dice es una palabra de tres letras: EGO.
    Irse a vivir con l@s colegas: eso funciona en la etapa “púber universitaria”. Pasados los 25 largos, no te vas a bancar un pedo de otro en wc compartido, excepto que sea tu pareja, claro está.
    Yo no conozco a nadie que se la haya jugado SOLO. ¿Alguien emigraría SOLO, sin familiares, sin amigos, sin conocidos, sin dinero, para aguantarse lo que venga? Una cosa es emigrar y otra es ser un pobre paria callejero (perroflautas y allegados). La realidad es que cuando emigras te vas del calvario de tus padres, al “edén” de juntar las colillas en los ceniceros de hospitales en la puerta. Vaya elección. Claro, está el/la que se va a Mozambique con 300e y monta su movida. En mi caso, me quiero ir a CANADA y montar la movida también con 300e (si alguien sabe cómo, que me dé la solución porque préstamos no me dan últimamente). Pero, VETE, a donde sea pero VETE! así vuelven luego, repatriados con ébola, otros en un “cajón” porque andaban escalando en el Tibet y los pilló un alud… En fin, nadie en esta vida quiere irse a menos. Y eso es EGO.
    En el plano social: 32 tacos y en lo de mis padres. No. No es lo ideal. No. No está bien visto, ya lo sé. Pero después de, literalmente, fumarme las colillas ajenas en los CAPs (con suerte alguno te da un cigarro), estar sin papeles y con un tumor en la cabeza, digamos que valoro la dignidad.
    Paradójicamente, los empleos de “sin papeles” que tuve aquí, (emigrando de la Republiqueta Argentina) me duraron más que los de “toda regla”. Eso sí: si las inmobiliarias no pueden aceptar un ingreso sin justificación tributaria ¿Cómo alquilo? SOLO, sin COMITIVA detrás ¿Como hago? Ah! Un “fiolo” llegó a ofrecerme una habitación en un burdel por 200 al mes. Seguro que “me hubiera ido mejor” me dirían algunos…
    Lo que quiero hacerles ver, queridos jipis, es que no todas las circunstancias dependen de uno. Pero es cierto que cuando la vida te dá tantos palos, la verdad es que uno no quiere pasar mas penurias ya. Felicito a los que han podido sobrevivir SOLOS, sin amigos o maromos al lado. Son mis héroes.
    32 años y con los papis. Espero poder vivir de la apicultura en el campo. De verdad. Que sí. Lo que me parece soberbio, es que alguien aconseje vivir en el campo cuando se está pendiente del twitter. O aquellos que dicen seguir a según quien al fin del mundo. Siguen a ALGUIEN en definitiva: nadie va SOLO al fin del mundo.
    Humilde y sinceramente, creo que el artículo en vez de VETE, tendría que denominarse REFUGIATE (con maromo, sin él, en la parroquia…). Pero claro, no vende bien este último término, y menos si alguien está “refugiado” en lo de sus padres (con el mas debido de los respetos a los refugiados de guerra sirios).
    Saludos jipiosos.

    • Elena octubre 19, 2016 at 7:25 am #

      Se llama mala suerte, pero eso no justifica el caso de muchos ni que tengan que renunciar a sus proyectos aunque acaben fumando colillas , ah, y eso que ni pedo compartirías baño después de los 25 no te lo crees ni tú, lo que pasa es que nos va lo individual y como no quiero compartir pues eso, y eso es ego, no lo de perseguir un proyecto loco

  31. Ma. Verónica noviembre 2, 2015 at 10:59 am #

    Excelente post Marina, llegué acá por casualidad y continuaré siguiéndote también por facebook. Conozco un caso muy cercano en relación a este tema y no puedo dejar de contarte la historia: mi hermana mayor que tiene 38 años y vive con mis padres. Ella no terminó la universidad, incursionó en trabajos propios que administró mal y le causaron pérdidas y cuando ya no pudo más (terminó ahogada en deudas al término de esta fase), empezó a trabajar en varios lados de los que a los tres meses termina despedida (sus deudas siguen y no tiene cómo pagarlas). Mis padres son mayores, yo ya no tengo una relación con ellos porque tuvimos un quiebre familiar importante y sé que algún día ellos morirán y mi hermana mayor quedará sola. Debo agregar además que tampoco tengo relación con mi hermana mayor, pero temo que cuando ella se quede sola pretenda que sea yo quien asuma sus cuentas y estropee mi vida. ¿Qué puedo hacer si eso ocurre?

  32. Franc enero 3, 2016 at 11:34 pm #

    El post tiene argumentos interesantes en cuanto a psicología se refiere, cuando toca sensaciones identificables para cualquiera que haya vivido fuera del entorno familiar. Se nota que para escribirlo te has tomado tu tiempo pues ilustra muy bien lo que pretendes exponer.
    Sin embargo
    pareces desconocer en gran medida el momento laboral actual, que entiendo que es cuando has escrito el artículo. Es como si hubiera que aprobar un “mir” o como se llame, o algún cargo público ,exclusivamente,para poder acceder a esa independencia de la que hablas ” en este país me refiero” aunque animes a la gente a no hacer ascos a cualquier empleo posible.Aludo también al comentario anterior en el que habla de su hermana que no tiene carrera……………………..

    Te aseguro que yo he trabajado desde jodiéndome la espalda en almacenes e industria, hasta en puestos de oficina que se requerían ciertas habilidades, y he tenido que renunciar no hace mucho a un piso fenomenal en el que he estado de alquiler durante 6 años por circunstancias que no creo haga falta que explique.

    • Marina enero 4, 2016 at 8:36 am #

      ¡Hola, Franc!

      Gracias por el comentario 🙂 Está lejos de mi intención culpar a nadie y decirle cómo tiene que vivir. Pienso que cada uno conoce sus circunstancias y sabe lo que puede hacer. Unos tienen más margen que otros, y creo que la clave está en encontrar ese margen, en saber qué es lo que sí puedes mejorar para la próxima vez, aunque sea pequeño.

      Por ejemplo: algo que no es muy común en España es el ahorro, y podría habernos salvado el culo a muchos siendo más previsores. En mi caso, he pasado cuatro años trabajando con un sueldo decente. Si en vez de darme tantos caprichos hubiera ahorrado, digamos, 500 euros al mes (algo totalmente factible en MI caso particular) habría terminado el PIR con 24000 euros ahorrados.

      Es un ejemplo de lo que yo, personalmente, he aprendido que depende de mí para la próxima vez. Mi pregunta es: ¿hay algo que puedas aprender tú? Si la respuesta es que no, que hiciste todo lo que estaba en tu mano, quizá solo te quede aceptar la realidad. Si la respuesta es que sí, ¿puedes ponerlo en marcha?

      Decirte lo contrario: que no puedes hacer nada, que pobrecito tú y que las circunstancias son las que son, va completamente en contra de mi forma de trabajar y es algo que sencillamente no me parece ético.

      Un abrazo 🙂

      • Franc enero 4, 2016 at 7:32 pm #

        Hay que reconocer que el post incentiva las ganas de volver a buscar esa guarida tan
        deseada. No estoy seguro si mi parte crítica se refería mas a tu post ( tiene sustancia)
        o a las respuestas de algunos que alegremente dicen:”es verdad hay gente muy cómoda”
        Pero a que gente se refieren?. El momento no está para generalizar yo creo.
        Claro que se aprenden cosas, y unos son mas ahorradores que otros ; un poco mano rota si que he sido pero tampoco un derrochón.
        En mi caso era un piso de protección oficial que yo me busqué por repesca, y por no acumular deuda tras meses sin poder pagar( el piso estaba en la zona norte lindando con el monte y el enorme gasto de calefacción en invierno no era opcional, si no querías fenecer) lo dejé a los 6 o 7 años. Tal vez por hacer caso de gente cercana que no sabía muy bien lo que aconsejaba, ya que por lo visto la Comunidad de Madrid facilita pagar estos retrasos de diferentes modos.
        Pero bueno tal vez se pueda resolver según veo despúes de dos años. Tal vez haya algún as en la manga……

        .

  33. Iván Monterrey enero 18, 2016 at 1:30 am #

    Hola Marina! Lllegué a esta página porque escribí en google “que es mejor, aguantarme a mi mama o irme de la casa?” y me llamó la atención el título en la lista de resultados. Mi vida a llegado a una estación en la que me enfrento a un lío de supervivenvia, mi madre Ana practicamente me ha dicho tres veces que me marche de su casa y no es que yo no quiera irme sí quiero pero estoy sin ingresos, siendo así ante mi se despliegan tres opciónes: hallar colocación y marcharme, regresar a mi pais o emprender el negocio que deseo. Para el negocio que deseo no necesito mucha inversión porque se trata de un servicio de entrega a domicilio de productos y también deseo ofrecer crédito sin cobrar por ello, he hecho los cálculos y los resultados me dan para vivir emancipado y sí me cierran y según ellos tan sólo necesito 19 clientes por día todos los días del mes en un horario de doce horas. Creo que es importante decir que escribo desde Costa Rica y aquí las oportunidades de instalar un negocio desde cero y levantarlo y llegar a crear una cadena son más favorables que en mi pais, el poder adquisitivo de la gente de aquí es mayor que el poder adquisitivo de la gente de mi pais, entonces, levantar desde el suelo el negocio que he visto en mi mente es más realizable aquí que allá. Si me voy para mi pais no sé de qué viviré y no sé qué negocio podría rendir beneficios allá. Tengo 31 años y he vivido aquí desde los 11 años, conozco cómo funcionan las cosas en este pais, no puedo decir lo mismo del mio. Está en mi poder la decisión de regrezar a mi pais y vivir temporalmente en la casa de mi familia materna no así la desición de hallar colocación o conseguir a mis primeros 19 clientes. No sé qué hacer. Tengo un ahorro de menos de mil dolares y el final del mes de Enero se acerca, eso me presiona porque si me quedo el uno de Febrero debo pagar la renta, si me voy o si me quedo debo decidirlo antes de que llegue Febrero. No sé si tu texto va dirigido a menores de 25 porque yo tengo 31, en Abril cumplo 32 pero esto que escribiste me hace reflexionar:
    “Imagina que la casa de tus padres se quema mañana y que descubrís que el seguro no estaba al día. Imagina que tus dos padres mueren y te dejan sin nada, porque la casa se la queda el banco y no tienen ahorros. ¿Qué harías? ¿Te morirías de hambre, o encontrarías la manera de buscarte la vida? Aceptar la premisa de que no te puedes ir porque no tienes suficiente dinero equivale a aceptar que estás indefenso si te pasa algo así. Que si tus padres murieran, tú también morirías. Lo más probable, sin embargo, es que la necesidad te hiciera encontrar soluciones. Irías un tiempo a la casa de algún amigo o familiar, buscarías trabajo de lo que fuera o compartirías habitación en un barrio chungo.” Y es cierto, aunque hay emergencias familiares en las que organizaciónes estatales o de la sociedad civil ayudan para que las personas no se mueran de frío o de hambre pero esa ayuda es temporal y no le quitaría a uno la marca de la miseria; yo enfrento una situación de emergencia personal no familiar, recientemente leía un artículo en el que se decía que en Islandia el 95% de las personas dijeron conocer a alguien en quien confiar si lo necesitan… Tener una red de contactos es de vital importancia cuando uno enfrenta una situación de emergencia, es esa red de contactos que puede ayudar a los jóvenes a emanciparse, y qué pasa cuando un hombre de 31 no tiene una red de contactos para ayudar con un refugio temporal o a iniciar un negocio? Vaya, pues yo no lo sé, los próximos día son decisivos para la estabilidad de mi vida, de mi cuerpo y de mi estómago. Mañana lunes tengo una entrevista para empleo pero también estaré en procura de hallar clientes para los servicios que deseo ofrecer, me quedaré con lo que salga primero: clientes o un contrato pero lo que sea debe salirme antes del díá 31 porque sino es muy probable que me marche, este es un camino sin retorno. La idea de no hallar nuevos ingresos de aquí al 1 de Mayo me atormenta y es por eso que debo tomar una decisión ahora que tengo dinero, el 1 de Mayo se agotarían mis ahorros y me pongo a pensar en cuál pais preferiría ser indigente: ¿en el mío o en este? No tengo la menor idea de cómo se financiaban los hippies: cómo conseguían comida y ropa. O sea, yo no sé cómo se consiguen las cosas más básicas si no tienes acceso a dinero limpio, pero en mi mente no tengo como meta en la vida cubrir mis necesidades básicas, yo quiero progresar económicamente y socialmente, inclusive me gustaría un proyecto político a largo plazo, pero ¿qué clase de político eres si no tienes dinero o una red de contactos o no puedes resolver tus problemas de supervivencia? No sé, algo va a pasar conmigo en los próximos días, talvéz aprenda cómo se sobrevive completamente sólo, tavéz aprenda que en la calle hay personas que son capaces de tenderle la mano a un total desconocido, talvéz aprenda cómo se levanta una empresa desde cero, talvéz aprenda que la nobleza tiene su premio.

  34. Javier enero 19, 2016 at 2:13 pm #

    Vivir en una furgo?
    Un curso para jipis?
    Qué es eso?
    Entonces también se puede uno independizar comiendo en los comedores sociales y durmiendo en su coche no?
    No conocía este bloc ni sabía de este artículo pero es lo mas dispararado, falto de empatía y absurdo que he leido en mi vida.
    Cuantos adultos no habrán necesitado en alguno o algunos momentos de su vida que padres, pareja, etc. se hagan cargo de los gastos?
    En fin… lamentable.

    • Marina enero 26, 2016 at 7:51 am #

      Hola, Javier:

      La clave de este artículo está en depender de ti mismo. Y puedes depender de ti mismo viviendo en tu coche o en tu furgo.

      Por supuesto que muchos de nosotros necesitamos ayuda en un momento dado. El artículo no está dirigido a esas personas, sino a las que no salen de casa por otros motivos (pereza, miedo o creencia sincera de que están mejor así). A cada uno le corresponde ver qué parte de responsabilidad puede adquirir en su propia independencia.

      Lo del lamentable te lo podías ahorrar, que yo a ti no te he insultado, pero bueno, te voy a publicar el comentario por aclarar ese par de cosas 🙂

      Saludos.

      • Jesús marzo 18, 2016 at 9:32 am #

        En lo que estoy de acuerdo es en lo de que has dicho de:

        “El artículo no está dirigido a esas personas, sino a las que no salen de casa por otros motivos (pereza, miedo o creencia sincera de que están mejor así)”

        Pues yo puedo asgurarte que mis motivos para no salir de casa no son ni la pereza, ni el miedo, ni la creencia sincera de que estoy mejor asi, ni nada de éso.

        Como bien ha comentado más arriba otro compañero, mucha MUCHÍSIMA gente, no puede irse de casa por motivos puramente economicos: no hay trabajo, salarios miserables, alquileres imposibles (no hablemos ya de adquirir una vivienda), etcétera, etcétera.

        Así que te sugiero que ahora escribas otro articulo sobre el mismo tema pero desde esta perspectiva.

        • Marina marzo 21, 2016 at 10:56 am #

          Es que este es un blog de psicología, no de economía/sociología/orientación profesional/finanzas personales 🙂 Por eso escribo desde esa perspectiva.

          • Maria abril 7, 2016 at 4:04 pm #

            Tal vez podrías invitar a escribir desde la perspectiva finanzas a alguno de los que tienen blog de emprendedores o webmasters.

            Mi pequeño aporte sobre trabajar como freelance online:

            Lo más buscado son redactores, traductores, diseñadores, y otros.
            No es fácil empezar, pero si logran conseguir un trabajo o varios, lo mejor es que aprendan todo lo que puedan y hagan la prueba de crear su propia web/blog (no copiarse las palabras clave de la web de su jefe a ser posible, suele ser una pérdida de tiempo, además de quedar feo si se da cuenta).

            Sobre ser traductor lei un artículo hace unos días: http://viviralmaximo.net/trabajar-traductor-online/

            Si te gusta dibujar o eres aficionado al diseño, hay webs de concursos como http://es.99designs.com/ , no hay garantías de ganarlos, pero para comenzar puede ser útil (así compré mi primera pc cuando mi país estaba en crisis, ganando un concurso en esa web, eso si me costó cuatro meses).
            También están las web de concursos de remeras como https://www.threadless.com/ aunque ya no son lo que eran

            Suerte.

            PD: Estaría genial que algún día escribieras un artículo o post sobre como enfrentar las consecuencias de haber ahorrado 3 o 4 veces un año de trabajo para mudarse o un viaje o algo importante, y haber tenido que prestar sin fecha de devolución ese dinero a tu familia por problemas de impuestos y otros que no se podían soslayar.
            ¿Cómo haces para animarte a ahorrar otra vez en serio, habiendo pasado esa situación?

            Gracias, es realmente interesante tu blog y tus consejos.
            Besos!

        • Diego octubre 3, 2016 at 8:57 pm #

          Si lo menos serio de este post es que lo escribe alguien con una carrera de psicología….que puedo imaginar quien le pago la carrera…
          Una cosa te digo Marina, y por favor no lo tomes a mal : Post así quedan bonitos para quien le va bien la cosa, pero para los que estamos jodidos de verdad y tenemos que aguantar en casa de los padres con 30 años, no ayudan nada.

    • Elena octubre 19, 2016 at 7:32 am #

      A determinada edad nadie se ha de hacer cargo de tus gastos

  35. Teresa enero 26, 2016 at 7:15 pm #

    Tengo 18 años y estudio una carrera q no quiero, ni me gusta, mis padres me han obligado y dicen que como falte a clase me quitan la paga ya que sin dinero no puedo moverme mucho. Quiero irme de casa aunque ellos no me dejan mas la ultima vez que lo intente me encerraron con llave y la escondieron para que no pudiera salir, que puedo hacer para irme de casa??

    • Elena octubre 19, 2016 at 7:33 am #

      Eso es secuestro, busca trabajo y vete ya porque no saldrás en tu vida de ahí

    • Elena octubre 19, 2016 at 7:39 am #

      Cuando te vuelvan a encerrar llama a la policia. Eso es secuestro

  36. Chester mayo 20, 2016 at 2:42 am #

    Cuento esta historia mis padres me dieron la mitad de casa que no está construida para hacerme un departamento,inverti construí, y tuve familia un hijo y mi hija de 4 años un día,mis padres decidieron hecharme con toda mi familia de su casa por que pensaron bien las cosas y se dieron cuenta de que viviría. Cuando estén viejitos,pues claro del alquiler del departamento donde yo vivía,sin más ni menos me hecharon y claro fue una abrupta ruptura de la relación familiar,me fui y tuve que alquilar un piso por que me botaron en tiempo récord 2 días, así que pensé en lugar de haber construido ahí me hubiera buscado una casita para mi y mi familia.

  37. maria del carmen delis mess mayo 20, 2016 at 10:17 pm #

    Mi familia ha sido armoniosa y he salido ya con hombres. Pero estoy muy triste porque mi madre y yo discutimos fuerte por primera vez ahora que tengo 35 años. Quiero irme pero no puedo por temas económicos. QUIERO IRME,ya no me quieren por favor aconsejame.

    • Elena octubre 19, 2016 at 7:36 am #

      Vete a una habitación económica de unos 200 euros y busca trabajo o al revés, busca trabajo y a convivir con desconocidos

  38. Malki junio 22, 2016 at 1:02 pm #

    Díganme que puede aser un chico de 18 años con buen físico fuerte saludable, con buena salud mental pero sin la eso ni cursos de formación ni nada,?solo quiero salir de casa lo único que pido es mi abitacion mi ropa poder dormir aser mi propia comida poder salir a aser deporte y tener libre un día a la semana aaa y un móvil y altavoces los demas lujos como coche u otras cosas no me importa alguien me dise como puedo estar así pero sin mis padres en España?

    • Elena octubre 19, 2016 at 7:37 am #

      TRABAJA y si no tienes ni móvil ni días libres pues es lo que hay

  39. cata julio 3, 2016 at 6:28 pm #

    Tengo 19 años, vivo en Chile. Mis padres me dieron todo, pero todo y grandes oportunidades que desaproveché. Estudie Derecho el el 2015, me retiré porque no me gustaba. Estudié Trabajo Social este año, pero reprobé todas las materias del primer semestre y por qué? Simplemente por que me sentía mal, no quiero estudiar, nunca he estado conforme. Ellos me pagaban todo, la Universidad, el departamento, comida y cosas que necesitaba, PERO ME ABURRÍ, no quiero más de ellos. Ahora por resultado de primer semestre, me devolvieron a casa, no me dejan ir, no quieren que me vaya, segun ellos necesito ayuda psicológica, según ellos necesito madurar, PERO COMO PRETENDEN QUE LO HAGA EN CASA DE ELLOS? Quiero mi vida hacer mi propia vida como no lo entienden! NO SE COMO IRME DE AQUÍ, quiero trabajar pagarme una pieza o lo que sea y así seguir estudiando, pero por mi cuenta… para tener algún título y estar tranquila.

  40. Alice septiembre 2, 2016 at 9:35 am #

    A mi, que me marché de casa y población de los padres con 16 años a 60 km para estudiar en Ciudad Real. Trabajé y pagué mis facturas y mi vida, me compré una casa sola en donde estudié, (aún la pago) E incluso ayudé en casa.. Ahora con 34 y una vida laboral de 15 años aproximadamente., y novio “estable”, se da que tengo que ir a vivir a su ciudad y cambiar a 400 km de la casa de la familia y resulta que no soy capaz de seguir…
    Me he bloqueado y solo deseo volver a la zona donde nací junto a mis padres y hermanas.
    Marina, es que no sé cómo puede ser que ne ocurra esto.. Estoy bloqueada con la vida en pareja y la presión de ser o no ser madre, que no me veo como tal y el no ser capaz de adaptarme a la ciudad de Burgos, la soledad.
    Ahora tengo la despiadada sensación que tengo que crecer, soy adulta pero no me siento como tal es como si esa etapa no la hubiese vivido y me siento incompleta, “a medio hacer”. Bloqueo severo de intentar con psicólogos salir de este problema.
    Podrías aconsejarme algo desde tu punto de vista, me siento como una canalla que ha abandonado a sus padres, siento culpa

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    […] ya que soy defensora de irse de casa cuanto antes, pero te lo lo repito ahora: si no te has ido ya, vete de casa. No es solo que irse sea bueno: es que quedarse te va a convertir en un tullido emocional y […]

  4. ¿Qué puedo no hacer por ti? | Psicosupervivencia - junio 18, 2015

    […] van a caer sobre tu espalda, tienes derecho a protestar y a dar tu opinión; al fin y al cabo, te has convertido en su inversor principal. Pero si van a caer sobre la suya y él está dispuesto a afrontarlo, ¿por qué no dejar que pruebe […]

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