No, no te has quedado atrás sin remedio en la vida

Una de las ideas a las que le doy vueltas últimamente es la posibilidad de mudarme al extranjero. A Canadá, concretamente. Sé que cuando mi madre lea esto, igual le da un soponcio. «Pero, Pitu – dirá (mi madre me llama Pitu) -, ¿qué pintas tú en Canadá? Con el frío que hace y lo

LEER MÁS