Si quedáramos para vernos dentro de diez años… ¿habrías avanzado en las cosas que te importan?¿O serías más o menos la misma persona con los mismos problemas?

Si estás hasta el moño de intentar solucionar lo que no va bien una y otra vez y tener la sensación de que no avanzas, hoy vengo a contarte cómo salir de ahí y empezar por fin a ver cambios que perduran.

Y la respuesta está en una frase, una sola frase, que le escuché un día a mi amigo Jon, y que al parecer dice mucho su madre.

Pero antes de decirte cuál es la frase, te voy a contar una historia rapidita.


Hace algunos años, mi madre nos invitó a los hijos y parejas a pasar una semana en Cancún, en uno de estos hoteles todo incluido.


Sé que un viajero de pura cepa me diría que no le ve el sentido a ir a México y encerrarse en un hotel en vez de viajar por la selva alojándose con pintorescos lugareños.

Qué quieres que te diga: yo me lo pasé estupendamente, todo el día leyendo al sol cocoloco en mano. 


¡Y de vez en cuando salíamos!


A hacer las mismas excursiones que hacía todo el mundo, claro, pero nosotros no estábamos allí para hacernos los originales.


Una de esas veces fuimos a Isla Mujeres. La idea es: te subes en un catamarán con música chunda-chunda, te tiras al agua a hacer snorkel, te dejan en la isla y echas allí la tarde comprando souvenirs. 

Pablo y yo dándolo todo cuando aún conservábamos nuestra juventud


Cuando llegamos a la parte de los souvenirs, estuvimos un buen rato dando vueltas por las tiendas.


Había de todo: tortuguitas, campanitas, cajitas, trajes tradicionales, pececitos, bisutería.


Mi madre quería llevarse algo de recuerdo pero, por más vueltas que daba, nada le acababa de convencer.


Entrábamos una y otra vez en todas esas tiendas minúsculas y abigarradas, donde apenas llegaba la luz y no había espacio entre un objeto y otro… y era incapaz de decidirse.


Entonces, justo antes de volver al barco, encontramos un puesto que solo vendía una cosa: enormes caracolas marinas.


Eran preciosas, de tonos blancos o rosados, tan perfectas que parecían hechas de porcelana.


—¡Esto quiero yo! —dijo mi madre, entusiasmada.


Eligió una, se la llevó a casa y ahí está: en la mesa del salón para admirarla cada día.

Esta es la caracola en sí: borrosilla pero bonita


E igual te preguntas qué tiene esto que ver contigo y con ser capaz de solucionar tus problemas.


Pues verás:


Yo no creo ni creeré jamás que lo que te falte sea información.


La puedes conseguir muy barata, o incluso gratis, en cualquier rincón de este vasto Internet


Pienso que el problema es justo lo contrario: que, igual que en esas atiborradas tiendecitas de Isla Mujeres, hay tanta teoría por ahí que te cuesta decidir.


Eres incapaz de priorizar.


Acab
as no comprando nada, es decir: no eligiendo, no aplicando, no poniendo nada en práctica.


Necesitas que, como le pasó a mi madre con las caracolas, alguien separe por ti lo mejor de algo y te diga: «céntrate en esto. Elige de entre esta pequeña selección que he hecho para ti». 


Entonces, como ella, te decides y empiezas a moverte.


Y es en ese movimiento donde está el verdadero cambio


¿Y la frase de la madre de mi amigo Jon?

Al parecer, se la decía cuando él no sabía por dónde empezar, y era la siguiente.

«Por la izquierda, hijo. Empieza por la izquierda».

Que es una manera de decir «por cualquier sitio; lo importante es que empieces».

El Síndrome del Día de la Marmota en el desarrollo personal

¿Recuerdas la pregunta que te hacía al principio?

Era esta:


Si quedáramos para vernos dentro de diez años… ¿habrías avanzado en las cosas que te importan? ¿O serías más o menos la misma persona con los mismos problemas?


No sé si tú has tenido alguna vez esta sensación de Día de la Marmota en el que nunca terminas de resolver lo que te preocupa. 


Y mientras tanto, el tiempo pasa.


Piensa en esos diez años extendidos frente a ti como un sendero cubierto de nieve recién caída.


Limpios, puros, llenos de posibilidades.


¿No sería una pena desperdiciarlos dando vueltas en círculo y encontrarte al final del camino prácticamente igual?


Bueno, igual no. Con más arrugas y más canas.


Si te dan a elegir, estoy casi segura de que prefieres hacer avances. Enfrentarte a retos, sí, pero que sean nuevos y más emocionantes que los de ahora.


¿Cómo puedes hacer eso?


Los 3 ingredientes indispensables para crecer como persona cada día

Igual que una buena receta tiene ingredientes que no pueden faltar, si quieres seguir cambiando y evolucionando de forma consistente necesitas, al menos, estos elementos:

  1. Enfocarte en algo el tiempo suficiente. No sirve de nada ir de acá para allá picoteando de flor en flor como la Abeja Maya.

  2. Ponerlo en práctica. Si no aplicas lo que aprendes, será como leer sobre un programa de ejercicio físico: está bien para pasar el rato, pero no vas a ver ningún cambio.

  3. Valorar el resultado. Esto te parecerá muy obvio, pero hay mucha, mucha gente que no es capaz de responder a la pregunta: «¿esto funciona?».

  4. Iterar. Me refiero a planear tus siguientes pasos incorporando la información que has conseguido. En lugar de probar al azar otra estrategia, decides de forma inteligente basándote en lo que ya sabes.

Puedes hacer todo esto por tu cuenta y también puedes recurrir a una estructura que te permita abordarlo con apoyo y de forma sistemática.

La opción que te presento hoy es El Club del Cambio.

¿Qué es El Club del Cambio?

Se trata de una membresía para personas interesadas en el desarrollo personal.


Peeeero no es una enorme biblioteca de recursos con 10 millones de horas de vídeo y ochocientas charlas con expertos. 


Entiendo que eso puede ser un buen modelo para algunos, pero en este área en concreto, a mí me parece contraproducente.


Llegas, te abrumas, te bloqueas y no haces nada.


Pienso que es mucho más útil que cada mes nos centremos en una sola cosa, UNA.


Que «empecemos por la izquierda», como la madre de mi amigo Jon.


Que aunque pienses que tu vida necesita un millón de cambios, elijas uno, uno solo, y te enfoques en él.


Un pequeño reto cada mes, todos los meses del año.


Para que dentro de diez años estés exactamente donde tú quieres estar.

¿Cómo funciona El Club del Cambio?

Es sencillo:


La primera semana de cada mes, yo te mando a tu casa la formación: entre 20 y 30 páginas de pura utilidad que te puedes leer tranquilamente tomándote un cafelito en tu sillón preferido.


En esas páginas, te propongo un mini-desafío de 7 días y te doy opciones para que elijas un hábito sencillo relacionado con el tema que estamos trabajando.

Nos vemos el último domingo de ese mismo mes con una sesión grupal en vivo. En ella ponemos en común lo que hemos aprendido y te ayudo a que decidas los siguientes pasos a seguir.

En esa sesión, también contestaré dudas y añadiré algún que otro extra a lo que ya te haya explicado.

Y también tendrás acceso a lo que yo he llamado (un poco pomposamente, lo admito) el «Podcast» Privado: un canal de Telegram donde mando audios en los que comento algún aspecto importante, una anécdota o, simplemente, te recuerdo tu intención. Además, todos los viernes respondo a una selección de preguntas de los suscriptores en la sección El Consultorio de los Viernes.

Y ya está.


[Importante: una vez pasado, el tema de cada mes se va y no vuelve. ¿Por qué? Para que puedas centrarte en lo que viene y no temas nunca «quedarte atrás».]

Repasemos:

1. Te lees el contenido despacito con un café o un té, subrayando y haciendo dibujos en los márgenes si te apetece.

2. Decides cuál será tu mini-desafío.

3. Lo cumples.

4. Nos reunimos para practicar juntos y poner en común aprendizajes y reflexiones.

5. De vez en cuando, te llegan audios entretenidos y útiles para que te los escuches mientras conduces o friegas platos. 

6. Si tienes preguntas, las vemos en la sesión grupal.


Sencillo, sí, pero (en mi opinión) poderoso. No tan exigente como para que te quemes el primer mes, ni tan ligero como para que no notes que avanzas.

Este mes de mayo...

Relaciónate mejor con el tiempo: descubre tus puntos flacos y desarrolla tu sensación de abundancia temporal

Lo único que no puede recuperarse, ahorrarse o guardarse en esta vida es el tiempo... y sin embargo es el medio en que nos movemos cada día y nuestro recurso más importante.


¿Y si te dijera que tienes sesgos a la hora de relacionarte con él que, casi con toda seguridad,  te están haciendo más infeliz de lo que podrías ser? ¿O que puedes manipular tu percepción de él para que pase más despacio o más rápido, según lo desees?

Este mes en El Club del Cambio te enseño cómo tener una relación más sana y flexible con el tiempo para que siempre sientas que tienes suficiente para lo que deseas hacer.


Aprenderás:

  • Lo que parir me enseñó sobre el tiempo y nuestra capacidad para hacerlo pasar más rápido o más despacio a voluntad (no siempre, pero en muchas más ocasiones de las que crees). 
  • Por qué el tiempo, en realidad, no existe, y la increíble ventaja que ese descubrimiento te da para enfrentarte a tus preocupaciones y malos recuerdos.
  • Un cambio de chip que puedes hacer en un minuto y que te permitirá, literalmente, no volver a tener problemas nunca (o, al menos, no mirarlos de la misma forma).
  • Lo que de verdad hace desagradables a las situaciones desagradables (NO son las consecuencias, aunque pienses que sí) y cómo usar este conocimiento para ser más resiliente.
  • 6 pasos para «apagar» el botoncito de la preocupación y las emociones negativas. Por supuesto, necesitarás paciencia y persistencia para que funcionen.
  • Qué diferencia a las personas orientadas al presente de aquellas que están todo el rato pensando en el pasado o el futuro, y cómo usar tu orientación particular a tu favor.
  • Un truco sencillo que aplicar a los recuerdos agridulces (o directamente amargos) para volverlos neutros o incluso agradables.
  • Lo que tardar cinco minutos en sacar una botella de agua de la nevera me enseñó sobre mi relación con el tiempo (si eres como yo, te sorprenderá).
  • 5 sugerencias inmediatamente aplicables para dejar de preocuparte tanto por el futuro y vivir más en el aquí y el ahora.
  • Por qué ser más productivo te hace sentir que tienes menos tiempo, no más, y cómo contrarrestar ese efecto para que no se te vaya la vida.
  • Qué son los minutos invisibles y cómo están saboteando tus esfuerzos por organizar mejor tu día o llegar puntual a los sitios. 
  • La curiosa estrategia que mi amiga María está implementando para reinventarse profesionalmente y que se basa en «manipular el tiempo». Te explico cómo puedes aplicarla tú a cualquier cambio que quieras hacer.
  • 7 tácticas más sencillas de lo que crees para tener la sensación de que te sobra tiempo para hacer todo lo que deseas en la vida. Ninguna de ellas es ver los vídeos de Youtube a doble velocidad (de hecho, eso puede ser súper contraproducente).

¿Es posible sentir que creces y evolucionas (casi) todos los días y dejar por fin el bucle de intentar mil estrategias sin conseguir nada?


El Club del Cambio te da la estructura que lo hace posible, día a día y mes a mes, con información práctica y apoyo para que conviertas en realidad tus buenas intenciones.

Incluye:

  • Formación mensual en papel (25-30 páginas).
  • Audio de apoyo.
  • Sesión mensual de soporte en vivo (2h aprox).
  • «Podcast» Privado: audios de Telegram para formarte, acompañarte y animarte el día.

El plazo para recibir el número de junio termina el 28 de mayo a las 23:59

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IMPORTANTE: Envío gratuito a España peninsular. Haz clic en el botón de arriba para calcular el coste a otros destinos

Preguntas frecuentes:

¿Cuánto dura El Club del Cambio?


La duración es indefinida: de momento, no tengo previsto una fecha para que termine. Tú puedes quedarte en él tantos meses como desees.

 

¿De qué otros temas vas a hablar durante los meses siguientes?


Soy psicóloga, así que lógicamente trataré asuntos relacionados con la psicología, el desarrollo personal y similares. No vas a encontrar nada sobre la cría del cangrejo o el mantenimiento del motor de tu coche.


Aquí algunos ejemplos de lo que puedes esperar:
 

  • Gestionar tus emociones para que no te posean como a la niña del Exorcista.
  • Relacionarte con otros (sí, incluso en este mundo pandémico).
  • Ser productivo y gestionar bien tu tiempo sin necesidad de volverte un obseso ni dormir tres horas al día.
  • Llevarte mejor con tu mente, aunque no te prometo que vayas a tener pensamientos positivos todo el rato (¡ni falta que te hace!).

¿Puedo saber los temas por adelantado?


A no ser que tengas un DeLorean y un poco de plutonio para viajar en el tiempo, no. Yo misma no sé cuáles serán. Prefiero fluir con lo que me apasiona en cada momento o con lo que veo que despierta el interés de los socios


¿Envías al extranjero?


Sí: antes de hacer tu pedido, se calcularán los gastos extra para enviar a tu país y se añadirán al precio final. 


El importe total que verás antes de pagar incluye todos los gastos extra de manipulación, documentación, aduanas, etc.


Estoy en el extranjero, ¿puedes mandarme un PDF para no pagar gastos de envío extra?


Salvo situación de discapacidad visual en la que te sea imposible leer el material impreso u otras muy, muy excepcionales (por ejemplo, que pases meses en alta mar) (esto es una situación verídica por la que me preguntó alguien una vez), no envío PDFs en ninguna circunstancia. 


¿Cuándo me llegará el material del mes?


E
n junio haremos los envíos el día 4. Llegan a la península en 1-2 días laborables, a Canarias en una semana, a Europa en 2-3 días y al resto del mundo en 4-10 días.


¿No hay comunidad?


De momento, no. No soy súper extremadamente amiga de las comunidades online y pienso que a veces distraen más de lo que ayudan. Quiero empezar dándote herramientas para que seas tú quien se hace responsable de su crecimiento y te pongas a trabajar.

Si se añade una comunidad en el futuro (y esto no es seguro, es un si hipotético) el precio subirá.

Pero de momento, anótate
si y solo si NO es un problema para ti que no haya ninguna comunidad NUNCA, porque lo más seguro es que sea así.


¿Tengo que pagar matrícula? ¿Puedo entrar otra vez si salgo?

No hay matrícula. Puedes entrar y salir cuando quieras; lo único importante es que si la membresía sube de precio mientras no estás, tendrás que entrar con el nuevo (si te quedas, mantienes este para siempre).


Personalmente, creo que el valor está en la consistencia: en quedarte y adquirir un hábito de dedicarte tiempo a ti. Pero es tu decisión.

¿Tendré soporte personalizado?

Podrás hacerme tus preguntas por mail y las responderé de dos maneras:


  • Preguntas no urgentes: en la sesión colectiva de final de mes.
  • Preguntas urgentes (que te atasquen y te impidan poner en práctica lo aprendido): por mail.

Es importante que limites tus preguntas al tema que estemos tratando ese mes, que seas lo más concreto posible y que te abstengas de consultarme temas muy personales para que el Club siga siendo sostenible para mí a este precio.


¿Tengo que renovar cada mes?


No es necesario. En el momento en que te suscribas, se programará un cargo automático en tu tarjeta para que continúes disfrutando de tu suscripción todos los meses.

¿Cómo cancelo mi suscripción?


Mandas un mail a
marina@psicosupervivencia.com y la cancelamos. No hace falta que des ninguna explicación. 


IMPORTANTE: si quieres cancelarla, avisa al menos al día antes de la renovación.

Es decir, que si renuevas el 19, tienes hasta el 18 para avisar.


La razón es que hay veces que la app carga el cobro a primera hora y así da tiempo a gestionarlo antes de que se produzca para no tener que hacer un reembolso.


¿Hay garantía de devolución?

No. Entiende que en el momento en que se haces el pago, empezamos todo el proceso de impresión, manipulación, envíos y demás, por lo que hacer devoluciones nos resulta logísticamente muy complicado. 


¿Es caro? ¿Es barato?


 El precio de El Club del Cambio está pensado para que no te quedes suscrito porque sí sin darte mucha cuenta, sino que examines de verdad cada mes si te compensa estar aquí.

Es complicado compararlo con algo porque es distinto a la mayoría de los productos o servicios que utilizas.

Podría decir: «vale lo mismo que una sesión con un psicólogo medio», pero no es un psicólogo (no es ni mejor ni peor; es distinto).

Podría decir: «vale lo mismo que lo que me gastaba yo al mes en desayunar en la cafetería del hospital cuando trabajaba allí», pero es un club de desarrollo personal, no un café con un mollete.

Lo mejor que puedo decirte es que, como todo en esta vida, será carísimo si no te sirve y baratísimo si lo utilizas y aplicas, así que en última instancia, es algo que solo puedes contestarte tú.


¿Es una buena decisión?

Te cuento algo: yo pertenezco a varias membresías de varios temas distintos. Este año me he gastado casi 300 euros mensuales solo en eso.


Unas merecen más la pena que otras, pero lo que más me gusta de estar en ellas es que en medio del caos de la vida cotidiana, mi compromiso conmigo misma y con mi propia evolución permanece. Que me doy espacio para tener unos meses mejores que otros, pero que siempre hay alguien ahí recordándome que cree en mi potencial para crecer.

Si crees que algo así te podría ser útil en este momento de tu vida, puedes plantearte darle una oportunidad un mes y ver qué te parece.


No hay compromiso de permanencia ni penalización por salir (solo recuerda que si la membresía sube de precio mientras no estás, tendrás que entrar con el nuevo; si te quedas, mantienes este para siempre).

La última palabra la tienes tú.

Incluye:

  • Formación mensual en papel (25-30 páginas).
  • Audio de apoyo.
  • Sesión mensual de soporte en vivo (2h aprox).
  • «Podcast» Privado: audios de Telegram para formarte, acompañarte y animarte el día.

El plazo para recibir el número de junio termina el 28 de mayo a las 23:59

06
Días
09
Horas
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Minutos
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IMPORTANTE: Envío gratuito para España penínsular. Haz clic en el botón de arriba para calcular el coste a otros destinos


¡Seguimos en contacto!

Para dudas, preguntas, etc., puedes escribirme a
marina@psicosupervivencia.com y te contestaré lo antes posible.

Abrazos,