¿Y si necesito más sesiones?

La posibilidad de tener sesiones indefinidas abre la puerta a uno de los peores resultados de terapia: que perdamos el foco y yo me convierta en tu «amiga de pago». Es agradable que cada cierto tiempo un terapeuta te escuche, te valide, te dé feedback sobre todas las decisiones del día a día… pero no es para eso para lo que servimos.

He comprobado una y otra vez que limitar el número de sesiones centra de inmediato la atención de terapeuta y paciente y facilita avances muy grandes, muy rápido. Quiero que tú te beneficies de eso.

Ocasionalmente podemos tener 1-2 sesiones extra si creemos que en tu caso concreto hacen falta. Si después sigues queriendo ir a terapia, te redirigiré a un compañero de confianza que trabaje con el mismo enfoque que yo (Terapia de Aceptación y Compromiso).

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