La Psicoletter de los Viernes (1.2.2019)

Aquí estoy un viernes más para contarte en qué ando metida. Recuerda que puedes comentar en este post y contar qué estás haciendo tú.

¡Gracias por contestar a la encuesta sobre el curso!

La última semana de febrero voy a lanzar mi nuevo curso online, Cambiología, y la semana pasada te pedí que rellenaras una encuesta para saber qué tema te preocupa más y poder ofrecerte una clase online de prueba gratuita. Ha ganado la segunda respuesta, que es lo que yo preveía. Si quieres saber cuál es (muahaha) y, de paso, no has contestado aún y quieres hacerlo, aquí tienes el enlace (es un cuestionario de una sola pregunta con cuatro opciones).

¡Gracias otra vez!

Así ha ido enero

A principios de año, me propuse utilizar la Psicoletter para que mis propósitos de año nuevo no cayeran en el olvido. Empiezo hoy revisando enero. Aquí la página de mi Bullet Journal (al final de año, si me he mantenido, explicaré detalladamente cómo me organizo con el BuJo).

(Traducciones: «collection declutter» es una sección en el BuJo donde he anotado lo que me queda por hacer para organizar del todo la casa. «Empezar cut» quiere decir «empezar dieta para perder los CINCO KILAZOS que se me han quedado después del embarazo. Lo he tachado porque primero tengo que arreglar lo del sueño. Sé que cinco kilos no parece mucho, pero soy casi una pigmea y se me nota un montón).

Como ves, ¡lo he cumplido casi todo! Me ha faltado lo de la atención a los snacks, porque soy un desastre para los snacks y acabo comiéndome lonchas de jamón directamente de la nevera.

El resto, bien. Según la app de hábitos que estoy utilizando, y que no te quiero recomendar hasta que no esté segura-segura de que me sirve, este mes he:

  • Escrito un libro todos los días (no un libro al día. Parte de un libro, a veces un par de frases. Pero todos los días).
  • Planeado el día en mi BuJo veinticuatro veces.
  • Trabajado en mi movilidad/movimiento (con esta gente o con Rober) veinticuatro veces.
  • Me he levantado temprano (entre las cinco y las seis) diecinueve veces (mátame, camión).
  • He hecho yoga quince veces.
  • He salido a la naturaleza tres veces.
  • He estado libre de pantallas seis días.
  • He validado a alguien al menos una vez nueve días.

La conclusión es que la vida te cunde un huevo cuando te levantas a las cinco.

De trabajo voy bien también. He terminado el guión de Cambiología (las sesiones serán en directo, así que aún no las he grabado) y estoy a muerte preparando la promoción para que os apuntéis muchos, porque va a ser un cursazo espectacular.

En general, un gran mes.

PD: Esto no es para fardar de que soy la pera limonera. Que no, que soy un desastre, que la lavadora la pongo cuando a la niña no le quedan bodis limpios y la ropa tendida lleva en mi habitación tanto tiempo que estoy por dejarla y decir que es arte moderno. Lo que pasa es que a) tengo la suerte de que mi chico también trabaja en casa y nos podemos repartir el cuidado de Alana; b) tengo insomnio (¿lo he dicho ya?) y c) yo qué sé, la maternidad me ha puesto las pilas a tope. Será el instinto de que a la niña no se la lleve Servicios Sociales.

Mi insomnio y yo

Me estoy levantando entre las cinco y las cinco y media todos los días (TODOS. También los fines de semana), siguiendo los consejos de Say Good Night to Insomnia y, oye, ¡funciona! No tengo una calidad de sueño espectacular, pero duermo mis siete horas y me levanto descansada. Además, no veas lo que cunden esas dos o tres horas hasta que se despierta Alana (ver sección anterior).

Es curioso, porque a mis pacientes insomnes les recomiendo varias medidas y hago hincapié en lo de levantarse todos los días a la misma hora y minimizar el tiempo despierto en la cama… pero nadie me hace caso, incluida yo misma. Todos queremos técnicas de relajación mágicas. Levantarse temprano todos los días es la prescripción que a ninguno nos hace ni p**a gracia… pero, como suele pasar, ha resultado ser la más efectiva. Dios bendiga al conductismo.

Un libro para ser mejor persona

Por algún algoritmo inescrutable de Amazon, la semana pasada llegué a este libro: I Hear You, de Michael Sorensen (en español: Te escucho). Habla de la validación emocional como técnica de conversación, es decir: de cómo conectar con el otro siendo empáticos y expresando que entendemos cómo se siente y que tiene derecho a sentirse así.

Me lo compré enseguida. Se habla mucho de mostrar empatía, pero nadie explica exactamente cómo hacerlo, y yo, que lo necesito como herramienta básica de mi profesión, a menudo me quedo atascada en decir «te entiendo» y poner cara de circunstancias.

Este libro me ha encantado porque se nota que Sorensen no quiere ni hacerse rico, ni contar milongas, ni escribir un libro de trescientas cincuenta páginas porque lo dice su contrato editorial. Él ha descubierto algo que le ha ayudado un montón en sus relaciones, quiere que se sepa y quiere explicarlo rápido y bien para que lo leas, te enteres y lo uses. Su libro se lee en dos o tres horas, es extremadamente claro, tiene muchos ejemplos y te va a ayudar un montón a crear mejores relaciones.

Es una pena que no sea un best seller porque, claro, no habla de cómo YO voy a ser feliz YO MISMO con MIS objetivos y MIS sueños y a hacer realidad MI potencial con una vida que ME llene (y ojo, que yo soy la primera que me creo que el ombligo del mundo somos yo y mi realización personal, y como prueba esta Psicoletter).

Pero es que escuchar bien es bueno para el que escucha. La semana pasada, Pablo estaba teniendo dificultades para comunicarse con su madre. Como yo cada vez que leo un libro que me gusta me hago fan instantánea y groupie a morir, estuve dándole la brasa con la validación varias noches seguidas hasta que le convencí. Al día siguiente, vino súper contento porque había utilizado mis sugerencias y se había podido comunicar con su madre: se notaba el alivio que sentía por terminar la conversación sintiéndose conectado y no frustrado.

Muy, muy recomendable: léelo ya.

Cada vez que veo un nuevo capítulo de This Is Us, Dios mata a un gatito

Argh. Ya sé que esta Psicoletter es para hablar de lo que me gusta. Pero es que This Is Us, que era casi casi mi serie favorita, kilómetros por detrás de Sherlock pero sacándole ventaja a las demás, se ha ido a la cuneta de las series que pudieron haber sido y no fueron, y he de expresar mi frustración.

¿Alguien está viendo esta temporada?

¿A alguien le importa lo que está pasando con alguno de los personajes?

¿Alguien quiere matar despacito al absurdo del hermano de Jack?

Vale, aquí paro.

Aprovecho para invitarte a que comentes y me cuentes: series que una vez molaron, que después se precipitaron en el desastre y que te partieron un poquito el corazón. Un, dos, tres, responda otra vez: Aquellos maravillosos 70.

Ahora tú.

Cita que me ha hecho pensar:

Love your detours.

[Ama tus rodeos]

Marie Forleo

(Esta semana esa cita me ha ayudado mucho, porque a veces me deprime un poco llevar tanto tiempo con Psicosupervivencia (seis años ya) y verme ahora, por fin, creando el curso que siempre he querido crear, y solo ahora, por fin, sintiéndome lo bastante preparada como para darlo. Me comparo con gente que empezó después que yo y me pongo un poco triste. Pero tenemos que amar nuestros rodeos, todos nosotros. Sin ellos, quizá estaríamos en otro sitio)

Un fuerte abrazo,

PD: ¡No te olvides de contestar la encuesta! Tardarás un par de minutos (tiene una sola pregunta con cuatro opciones) y me interesa muchísimo tu opinión.

PD2: Recuerda que puedes comentar y contar en qué andas tú.