La Psicoletter de los Viernes (15.2.2019)

Aquí estoy un viernes más para contarte en qué ando metida. Recuerda que puedes comentar en este post y contar qué estás haciendo tú.

¡Estoy escribiendo mucho!

La semana pasada creé un Patreon.

Patreon es una página en la que pides apoyo a tus seguidores en forma de una pequeña contribución mensual (a partir de un euro). Estoy escribiendo todos los días textos breves parecidos a esta Psicoletter: a menudo personales, un poco aleatorios, que te saquen una sonrisa o te hagan pensar.

Este es, de momento, mi favorito Sobre la importancia infinita de tu mundo interior (lo he puesto en abierto para que puedas verlo también si no eres mecenas).

En solo una semana, ¡ya tengo 51 mecenas! ¡Gracias! Para celebrarlo, he creado nuevas recompensas (no te pierdas la de 5 dólares). Si te apetece contribuir y leerme más a menudo, puedes hacerlo aquí

Tienes que ver Green Book

Normalmente ponemos a Alana a dormir entre las siete y las ocho y no se despierta para comer hasta las 2-3 de la mañana. El finde pasado se me ocurrió una idea loca loca: decirle a mi prima, que vive a cinco minutos de aquí, que se viniera a estar con ella una vez que se hubiera dormido mientras nosotros nos íbamos al cine por primera vez desde que nació.

Yo le decía a Pablo: «no te apegues a la idea del cine. No te apegues». Pensaba: seguro que ese día no hay forma de dormir a la niña, o se despierta a la media hora gritando, o… vete a saber. El día en sí estábamos los dos de los nervios. Pablo empezó el ritual de dormir a las seis y pico, para que le diera tiempo a remojarla bien en su bañerita-cubo, ponerla hasta arriba de leche y que se quedara frita.

¡Funcionó! Llegamos a tiempo para ver los tráilers y todo. ¡Qué nervios! Me pasé toda la peli temiendo que me vibrara el móvil y fuera mi prima, diciendo que la nena se había despertado en modo niña del exorcista y que por favor volviéramos a casa. ¡Pero no! Pudimos ver Green Book entera. De vez en cuando, yo miraba a Pablo y le decía: «¡Estamos en el cine! ¿Te lo puedes creer?».

La peli nos gustó muchísimo, pero igual fue por el efecto guau-no-me-lo-creo-LIBERTAD. Éramos los que más se reían de la sala, con diferencia. Me pareció un drama amable, no por predecible menos cálido y con un Viggo Mortensen que se sale.

Mi app de hábitos

Vale, creo que ya puedo contarte que estoy usando Simple Habit Tracker para registrar mis hábitos. No sé si es la app más potente del mercado, pero hay varias cosas que me gustan de ella:

  • Te da un montón de ideas de hábitos en cuatro ámbitos distintos: mental, físico, emocional y espiritual.
  • Cada ámbito tiene un color: así puedes ver si, como yo, tienes preferencia hasta ciertos hábitos (en mi caso, los físicos y mentales) y tu vida está desequilibrada.
  • Puedes anotar hábitos para empezarlos dentro de un tiempo.
  • Tiene un modo «árbol de navidad» que me gusta porque me conecta con mis resoluciones de Año Nuevo y no deja que se pierdan en el olvido.
  • Puedes establecer que solo harás ciertos hábitos algunos días de la semana.

Cosas que no me gustan: no puedes ver estadísticas por mes y la forma de marcar hábitos deslizándolos hacia el lado es poco intuitiva. Pero bueno, en general estoy muy contenta con ella y me está sirviendo para llevar un registro de lo que hago.

Cita que me ha hecho pensar:

La vida es tan sutil que, a veces, no nos damos cuenta de que estamos cruzando puertas que habíamos rogado que se abrieran.

Brianna West

Un fuerte abrazo,

PD: Si te ha gustado la Psicoletter, conviértete en mecenas y multiplica tu chute de absurdo cotidiano.

PD2: Recuerda que puedes comentar y contar en qué andas tú.

3 Responses to La Psicoletter de los Viernes (15.2.2019)

  1. Sol febrero 15, 2019 at 7:51 pm #

    ¡Hola Marina!
    Llevo unos meses leyéndote y me he devorado gustosa tus artículos. Además de encantadora eres asertiva, y hasta conocerte a ti no había oído jamás sobre la terapia de aceptación y compromiso.
    Soy de Argentina (vine hace poco a España) y por allá todo psicólogo al que me ha tocado cruzarme empieza en plan «¿qué pasó antes de los cuatro años que te hiciera tirar ese florero ayer por la tarde?», ¿sabes?
    Te estaba por enviar un correo electrónico porque he llegado a la quinta entrega del «Mini-curso de introducción a la vida jipi», y la frase «un troglodita optimista era un troglodita muerto» me ha gustado tanto que estoy por ponerla en un post-it frente a mi escritorio.
    (Si no eres Marina suscríbete ya a su newsletter y haz el curso: es gratuito, divertido y hace reflexionar desde lo lindo. A mi me ha encantado ^^).
    Yo ando sacado adelante un proyecto (Ángel Alegre -por quien te conocí- y tu me habéis envalentonado, gracias <3) y como debo compaginarlo con un trabajo de seis días a la semana y estudios estoy que muero. Además mi pareja quería hacer una escapada, así que le dije "pues no me digas nada y lo haces tú, como si me hicieras un regalo". ¡Y funcionó! Salgo mañana y no tengo idea de a dónde.
    Tu texto abierto de Patreon está muy bueno 🙂 Tengo 27 y ya estoy un poco más del lado de escuchar (aunque con un textazo como este quede en duda, les aseguro que escucho) pero aún soy verborrágicamente reflexiva desde la conversación. Se trata de no perder la chispa ni creer que dejamos de crecer.

  2. Ester febrero 15, 2019 at 8:54 pm #

    Me encanta la cita de esta semana.
    Una pregunta, Marina, un mecenas por cuánto tiempo/meses se compromete a apoyarte?

    • Marina febrero 15, 2019 at 9:00 pm #

      Hola, Ester!

      No hay un tiempo predeterminado. Como si quieres estar un mes y luego quitarte. No hay compromiso ninguno. ¡Un abrazo!

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