La Psicoletter de los Viernes (15.3.2019)

Aquí estoy un viernes más para contarte en qué ando metida. Recuerda que puedes comentar en este post y contar qué estás haciendo tú.

Lo que más me está costando esta semana

Llevo toda la semana con la sensación de que no llego a todo o, por lo menos, de que no voy al ritmo que me gustaría. Lo curioso es que sería muy fácil echarle la culpa a Alana, pero no tengo tan mala memoria como para no recordar que la sensación de que todo va siempre más lento de lo que me gustaría siempre está ahí. Yo querría que las ideas salieran de mi mente y se trasladaran a la realidad de inmediato, completamente ejecutadas y formadas, y no es así como funcionan las cosas. Así que lo que más me está costando esta semana es la paciencia.

El insomnio va mejor (creo)

He pasado de dormir poco y mal a dormir bien, pero poco. Las INCs o Inserciones Ninja de Chupete no se hacen solas. He buscado chupetes que puedan atarse a las orejas y parece que nadie los ha inventado aún (blablabla, seguridad infantil, blablabla). Aun así, veo la luz al final del tunel: una luz hecha de entrenamiento intensivo a Alana para que aprenda a ponerse el chupete sola. Por desgracia, los programas de estimulación infantil solo hacen promesas lejanas y vacuas sobre el desarrollo cognitivo. Yo quiero un programa intensivo de habilidades manuales para bebés y no lo hay.

Lo que estoy leyendo

Estas dos pasadas semanas me he sumergido en This is Marketing, en el que Seth Godin explica cómo crear y vender productos que cambien el mundo y la vida de la gente. En este mundo online de tácticas a corto plazo que quieren venderte ALGO YA al precio que sea, me ha gustado un montón entender que la creación de valor real a través de un producto o un servicio no es algo de lo que sentirse avergonzado sino, al contrario: una llamada que aceptar con coraje y seguir hasta el final.

La app que nos recomendó una lectora

La semana pasada me escribió una lectora recomendándome una app llamada Nuryl (¡gracias, Blanca!): la idea es que si le pones una hora de música compleja a tu hijo desde los cinco meses antes del nacimiento hasta los dos años, se convertirá en un genio musical y, por extensión, en un genio para todo. Incluye vídeos de Dylan, el hijo del creador, recitando quinientos dígitos de Pi, reconociendo acordes sin verlos, tocando a Bach y aprendiéndose la tabla periódica.

¿Quiero que mi hija se aprenda 500 dígitos de Pi? No lo tengo claro. Pero a falta de un curso para que aprenda a ponerse el chupete de una puñetera vez desarrolle la motricidad fina, quién sabe: igual con esta app se me vuelve un prodigio y se puede ganar la vida en Youtube. El futuro se anticipa misterioso: quién sabe si dotar a Alana de alguna habilidad friki no le servirá más que llevarla al colegio.

Ah, y lo mejor de Nuryl es que después de un rato de música clásica a tope, Alana empieza a bostezar y se echa unas siestas brutales, imagino que para que sus sinapsis se pongan al día. En esas siestas, yo practico con el piano y me pregunto cómo he acabado en este extraño vórtice de interés musical, si a mí en realidad la música tampoco me gusta tanto. Creo que la respuesta es que la música me interesa, y mi mente es una mercenaria de lo interesante. Ya os contaré cómo termina todo esto. ¿Haré duetos musicales con Alana? ¿Como Enrique y Ana, pero dando menos grima?


¿Con muchos más hijos y una banda tipo la Kelly Family?

Se admiten apuestas.

Cita que me ha hecho pensar

When you’re so sure you’re right that you’re willing to burn things down, it turns out that everyone is standing in a burning building sooner or later.

[Cuando estás tan seguro de que estás en lo correcto que estás dispuesto a quemarlo todo, todo el mundo termina tarde o temprano en un edificio en llamas.]

Seth Godin

Un fuerte abrazo y hasta el viernes que viene,

PD: Recuerda que puedes comentar y contar en qué andas tú.