La Psicoletter de los Viernes (18.1.2019)

Aquí estoy un viernes más para contarte en qué ando metida. Recuerda que puedes comentar en este post y contar qué estás haciendo tú.

¡Han empezado los Findes Sin Pantallas!

Como parte del Proyecto Recuperar mi Cerebro, he dejado de usar pantallas durante todo el sábado y el domingo. Por pantallas se entiende: usar el móvil para todo lo que no sea hablar, el ordenador para todo lo que no sea escribir (y para eso utilizar solo el ordenador de segunda mano que compré y que no tiene conexión a Internet), no leer en Kindle y no escuchar podcasts. Como lo hago a la vez que Pablo y Alana aún no tiene control motor fino, toda la casa se queda libre de pantallas.

El efecto es curioso: de una tranquilidad cósmica. Aunque nuestra casa es, en general, bastante silenciosa, los días sin pantalla el silencio parece más profundo. Dormimos mejor y leemos un montón. El efecto se deja notar al principio de la semana laboral, pero noto cómo se diluye a medida que van pasando los días y el viernes suelo volver al embotamiento digital al que estoy acostumbrada.

Ya iré contando aquí y en el blog qué más medidas estoy tomando para recuperar mi cerebro. Si te unes a los findes sin pantallas, compártelo en redes sociales con el hashtag #findesinp… ups, no. Me temo que este no va a ser un movimiento que se haga viral.

Lo que estoy leyendo y practicando

Ando encantadísima con mi Bullet Journal. Gracias al libro que el autor del método sacó el año pasado, he descubierto que no lo estaba haciendo bien y arreglado los fallos que tenía. El más importante era que no había entendido que la gracia consiste en apuntarlo todo en un mismo sitio primero (el registro diario) y clasificarlo después, y lo estaba usando como una agenda normal pero más laboriosa porque la tenía que dibujar yo.

Ahora que lo he entendido, siento que está funcionando de verdad. ¡Puedo ser organizada! ¡No estoy condenada al caos! Si te motiva, empieza directamente por el libro y no busques BuJos bonitos en Instagram, o te desanimarás.

Pelis, docus, series

Además de los Findes Sin Pantallas, también hemos empezado las Cenas en Familia (más o menos, porque Alana está dormida a esa hora). En ellas apagamos la tele y hablamos. Como consecuencia, estoy viendo muchos menos docus y pelis que el año pasado, pero ganando en paz mental.

Sí quiero recomendarte el programa de Marie Kondo, en el que visita casas de gente y les ayuda a ordenarlas, aunque solo sea porque Marie Kondo mide como un metro y pesará veinte kilos, es amor y ultra graciosa, y te partes de la risa viéndola dar palmitas de felicidad cuando puede meter mano al desorden ajeno.

Aviso a navegantes (AKA qué hacer si quieres venir a mi consulta)

De momento no voy a aceptar a más pacientes para cuando abra la consulta en marzo, porque ya tengo una lista de espera suficiente como para empezar. Si quieres entrar en la lista de espera para la lista de espera, o metalista, avísame, aunque no sé exactamente cuándo empezaríamos porque tengo que ver qué ritmo de gente puedo ver ahora que tengo al Pequeño Ser.

Cita que me ha hecho pensar:

The truly free individual is free only to the extent of his own self-mastery. While those who will not govern themselves are condemned to find masters to govern over them.

[El individuo verdaderamente libre solo es libre en la medida en que tiene dominio de sí mismo. Mientras que los que no se gobiernen a sí mismos están condenaos a encontrar maestros que les gobiernen.]

Steven Pressfield, The War of Art

Nota curiosa sobre el libro The War of Art:

Hace un año y medio fui a un evento en Portland, Oregón, para emprendedores y artistas de todo el mundo: el World Domination Summit. En una de las charlas a las que asistí, el ponente regalaba libros a la gente que les hacía preguntas. Cuando vi que regalaba el primero, pensé: «el segundo va a ser para mí», así que levanté la mano como un rayo, hice mi pregunta y gané mi libro. Era The War of Art, y siempre que lo veo en mi estantería me recuerda que cuando me propongo algo de verdad, y si no es algo demasiado loco como medir un metro setenta de repente, lo puedo conseguir.

Un fuerte abrazo,

PD: Recuerda que puedes comentar y contar en qué andas tú.