La Psicoletter de los Viernes (28.9.2018)

Aquí estoy un viernes más para contarte en qué ando metida.

Recuerda que puedes comentar y contar qué estás reflexionando, leyendo, escribiendo, viendo, haciendo, probando, etc… tú.

¡He terminado el desafío Bullet Journal!

Bueno, casi. Hoy es el último día de los 66 que Pablo y yo nos propusimos dedicarle un ratito al día al Bullet Journal, también conocido como BuJo. La idea de los 66 días de hábito la sacamos de The One Thing: parece que es la media que tarda un hábito en establecerse. Mi idea es continuar manteniendo el BuJo, aunque sea solo lo mínimo (apuntar eventos y tareas, y poco más), porque me ayuda a tener cierta sensación de control sobre mi vida. Aun así, creo que le estoy sacando un 20% de partido al asunto, sobre todo porque apunto las tareas por la noche y luego me olvido de mirarlas al día siguiente, y las que hago es porque me acuerdo de manera misteriosa.

(Aquí me permito agitar vigorosamente el comodín de «estoy embarazada de nueve meses, así que ni tan mal»)

Lo que estoy leyendo

¿He dicho ya que estoy súper preñada? Leer más sobre embarazo, parto y crianza me da ya una pereza inmensa y el cerebro no me da para mucho más, así que me he entregado al placer culpable de leer novelas románticas de instituto. Ahora mismo estoy con la serie de To All The Boys I’ve Loved Before. ¿Quita puntos de te-acabo-de-perder-el-respeto-Marina que me los esté leyendo en inglés? ¿Y el mencionado embarazo?

Hábito pretencioso que he incorporado a mi vida

Después de resistirme durante meses y meses, he aprendido a usar la AeroPress: una cafetera a mi juicio un poco snob que Pablo usa porque le encanta el café. Yo pensaba que teniendo en cuenta que tomo descafeinado del Mercadona con leche y sacarina, no merecería la pena el proceso gourmet, pero sí que se nota diferencia.

Además, el ritual es agradable: compro el café en grano, lo muelo en el molinillo, aspiro el olor a café recién molido, preparo la AeroPress, me equivoco con algo, se me cae todo al suelo, maldigo, paso diez minutos limpiando café de todos los rincones de la cocina, empiezo desde el principio… tiene su encanto.

Nah, ya en serio: no es difícil aprender a utilizarla, se limpia rápido y el resultado, sobre todo si usas algo más refinado que el descafeinado marca Hacendado, merece la pena.

Docus, series, pelis, etc

Después de leer todas las recomendaciones que me hicisteis la semana pasada, me decidí por Broadchurch: una serie inglesa sobre un asesinato en un idílico pueblito de la costa. Me está gustando bastante: el ritmo es más pausado de lo normal en estas series y profundiza en los personajes en lugar de limitarse a dar giros sorprendentes al argumento.

Cita que me ha hecho pensar

The worst is never the worst, it’s just the worst of the best. The worst of the worst would be so bad that it’s not worth investigating.

[Lo peor nunca es lo peor, es lo peor de lo mejor. Lo peor de lo peor sería tan malo que no merece la pena investigarlo.]

– Penelope Trunk

¡Hasta el viernes que viene!

[IMPORTANTE: La fecha de parto se acerca, así que si esta newsletter no llega en algún momento de las próximas semanas, probablemente sea porque ha llegado el momento del Evento Potorril y estoy en una bruma parturienta y/o posparturienta. Si eso sucede, ¡tranquilidad! Volveré cuando pueda/quiera y os contaré qué tal ha ido todo. Mandad energía positiva y deseadme un parto razonablemente bueno y, sobre todo, salud para Alanita y para mí]

Un fuerte abrazo,

PD: Recuerda que puedes comentar y contar en qué andas tú.