La Psicoletter de los Viernes (29.6.18)

¡Hola!

Aquí tienes la psicoletter de la semana, con lo que estoy reflexionando, escribiendo, leyendo y viendo últimamente.

Recuerda que puedes comentar y contar qué estás reflexionando, leyendo, escribiendo, viendo, haciendo, probando, etc… tú.

Lo que estoy leyendo

ParentSpeak: What’s Wrong with How We Talk to Our Children–and What to Say Instead. Es un libro fascinante, tanto si vas a ser padre como si no, que te hace reflexionar con más detenimiento sobre la manera en que utilizas el lenguaje. Una pequeña interacción (por ejemplo, pedirle a un niño que le dé un beso a alguien a quien acaba de conocer) puede mandar un sinfín de mensajes («si un extraño te pide una muestra de afecto, dásela aunque no te apetezca, no le conozcas o te intimide, porque es de buena educación»). Recomendaría Parentspeak incluso a los no-padres; en última instancia, de lo que habla es de ser respetuoso y considerado con la perspectiva de los demás, y creo que todos podemos beneficiarnos de esa visión.

Lección de vida que he aprendido

El martes y el miércoles estuve haciéndome pruebas para detectar la diabetes gestacional, y las dos me salieron un poco alteradas. Cuando digo un poco, quiero decir realmente muy poco: la primera tenía el límite en 140 y a mí me salió 143, y la segunda se me desvió por 2 y 15 puntos en dos de los puntos de la curva. ¿Qué os creéis que hice yo, Gurú Suprema de la Psicosupervivencia. Pues llorar, claro, y decir que por culpa de no haberme cuidado lo suficiente, ahora voy a ser diabética, y mi hija también va a ser diabética, y he arruinado su vida para siempre.

Es curioso, porque racionalmente tengo claro que no se puede ser perfecta como madre, que voy a cometer millones de errores, que me tengo que relajar, etc., pero una parte de mí piensa que eso en el embarazo no se aplica, porque al fin y al cabo todavía soy solo yo, todo depende de mí y es mi responsabilidad darle a Alana el mejor entorno mientras forma el único cuerpecito humano que va a tener. Pero lo que no parezco tener en cuenta es que también durante el embarazo soy un ser humano imperfecto e incapaz de hacerlo TODO bien.

Después de largas duchas (metafóricas) de autocompasión y de que mi médico me asegure que me relaje y que no, de verdad que no necesito un glucómetro, estoy mucho más tranquila y un paso más cerca de aceptar que puedo querer a Alana, pero no puedo crear un entorno perfecto para ella, ni dentro ni fuera de mi útero.

Nunca te acostarás sin saber algo más

Hoy mi frutera me ha explicado que, al contrario de lo que yo creía, las remolachas no duran más si les dejas las hojas, porque las hojas se alimentan de la raíz. De todas formas, como me veía escéptica, ha cortado unos tallos y ha dejado otros como «experimento». Ya os contaré. También me ha dicho que si se guardan con un trozo de pan seco, este absorbe la humedad y aguantan más.

Tengo que hablar de mi maleta

Llevo varias semanas dudando si hablaros de mi maleta nueva, porque no quiero que penséis que esta Psicoletter es una malvada treta para hacerme millonaria con enlaces de afiliado (si a alguien le interesa: este mes he ganado 0’75 euros con Amazon. Nada como para irme al Caribe, de momento). Pero ¡tengo que hablar de mi maleta! Se llama Malety, es amarilla y es una Soundbox Spinner de American Tourister, y LA AMO. Nunca había tenido una maleta buena en mi vida, porque pensaba que eso daba más o menos igual, que con que tuviera ruedas era suficiente… hasta que, harta de tirar una maleta cada dos años, decidí invertir en algo decente. Ahí llegó Malety, y solo puedo decir que se nota tener una maleta buena: en manejabilidad, espacio, comodidad y en lo bonito que es su color amarillo (estoy pasando por una fase amarilla últimamente).

Así que si estás pensando cambiar de maleta y gastar un poco más a cambio de calidad (y, espero, duración), Malety es una opción estupenda.

Cita que me ha hecho pensar

Ring the bells that still can ring
Forget your perfect offering
There is a crack, a crack in everything
That’s how the light gets in.?

[Haz sonar las campanas que aún pueden sonar
Olvida tu oferta perfecta.
Hay una grieta, una grieta en todo
Así es como entra la luz]

Leonard Cohen

Por cierto: esta cita aparece a veces mal citada como «We’re all broken. That’s how the light gets in» (Todos estamos rotos. Así es como entra la luz), y atribuida a Hemingway. Es esa la versión que yo iba a citar, de hecho, hasta que lo he buscado en Google para asegurarme de que era correcta y he encontrado esta explicación y esta otra, y las citas originales de Hemingway y Cohen. La letra de la canción me ha parecido incluso más hermosa que la cita falsa «original», así que me he quedado con esa.

¡Hasta el viernes que viene!

Un fuerte abrazo,