Cómo emprender un Proyecto Grande y Loco, o lo que el NaNoWriMo me enseñó

Burning Man, 2010

Queridos todos:

Estoy de vuelta de mi reclusión monjil novelesca. Por si alguno no se ha enterado, he pasado noviembre escribiendo una novela de 50000 palabras, de acuerdo con el reto anual del National Novel Writing Month, o NaNoWriMo. He salido de ahí con arrugas, un kilo menos de masa muscular por el sedentarismo intenso y un gran aprendizaje interior. Aunque es el tipo de aprendizaje que a los psicólogos nos gusta llamar experiencial, creo que algunos elementos de ese aprendizaje pueden destilarse y transmitirse para hacer mejor la vida de la gente, y como ése es uno de mis objetivos en la vida, aquí me tenéis.

Definiendo el PGL: ¿De qué estamos hablando?

Un PGL es un proyecto que a priori parece absurdo. Si se lo cuentas a alguien, reaccionará con incredulidad, asombro o admiración. Escribir una novela no es un PGL. Es un PG, sin duda, pero no es L. El componente Loco se lo añade la ajustadísima limitación temporal de un mes. El tiempo, el volumen y las características de nuestro proyecto definirán la ecuación que lo incluye en la categoría de locura. Por supuesto, depende también de nuestras características personales; prepararse un maratón quizá no sea una locura para mi chico, que ya ha corrido varios y tiene la capacidad pulmonar de un pescador de perlas, pero sí lo es para mí y mis rodillas de anciana.

(Estoy explicando obviedades. Cada uno sabe lo que entiende por locura, así que pasemos a lo siguiente)

El PGL, sobre todo, debe estar conectado con uno mismo. Con nuestros valores, nuestros intereses y con lo que siempre quisimos hacer y nunca nos atrevimos a emprender. NaNoWriMo conecta con los deseos de cientos de miles de novelistas postergadores. El Whole30, un desafío de dieta paleo estricta durante un mes, encaja con todos los que siempre quisieron cuidarse y nunca encontraron el momento. Tú tienes tu PGL. Está ahí, en lo profundo de tu corazón; quizá no estés listo para emprenderlo ahora, igual que yo llevaba años aplazando la escritura de una novela, pero tu corazón lo sabe.

¿Es mi momento?

Respuesta corta: sí.

Respuesta larga: nunca es el momento. Al mismo tiempo, hay momentos mejores que otros. Yo había intentado el NaNoWriMo antes, pero por la época de mi vida en la que estaba, sabía que me exigiría renuncias importantes que no estaba dispuesta a aguantar ni por un mes. [Traducción: no quería dejar de escalar.]

Este año ha sido idóneo por varias razones. No me importaba tanto dejar de escalar un mes; la escalada y yo hemos dejado atrás la etapa de enamoramiento no-puedo-vivir-sin-ti y nos encontramos en una velocidad crucero de matrimonio bien avenido. Pablo se iba casi todo el mes a San Francisco y no estaría aquí para distraerme con su adorabilidad. Tenía la idea para la novela lo bastante trabajada como para no sentirme muy perdida.

También había circunstancias que lo hacían poco idóneo. No quería dejar tirada esta página, me sentía cansada y desmotivada así, en general y el trabajo previo que había hecho con la novela me daba para escribir, como mucho, unos tres capítulos. Así que la diferencia no fue lo idóneo del momento, sino el salto de fe que di cuando decidí que iba a dejar de lado todo lo demás y a intentarlo. Que, por malo que fuera el resultado, sólo era un mes.

Así que elige un momento favorable y, al mismo tiempo, sé consciente de que ningún momento es 100% favorable. Deslízate suave y seductoramente en la ola del riesgo y lánzate.

¿Qué necesito?

He aquí cuatro componentes necesarios pero, probablemente, no suficientes para alcanzar el éxito.

1) Información. Para la gran mayoría de habitantes de la tierra, la búsqueda de información viene de la mano de una gran amienemiga: la PRESIÓN. Ya comenté que a lo largo del NaNoWriMo he leído compulsivamente varios libros acerca de cómo componer la estructura de una novela. Perdida en el universo absurdo de mis personajes, buscaba algo que me salvara la vida. Mi curva de aprendizaje este mes ha sido descomunal, pero no ha sido la información la que me ha permitido emprender el PGL; ha sido el PGL el que me ha lanzado a buscar información.

Aun así, si eres menos vago procrastinador que yo, te puedes beneficiar de aprender lo máximo acerca de tu proyecto antes de empezarlo. Para un inocente escritor de noviembre, la idea sería tener la estructura, trama, personajes y búsqueda de información necesarias para tu novela antes de ponerte a escribir. Para cualquier otro proyecto, abusa de Internet y empápate de ideas. Es probable que otros lo hicieran antes que tú, o que hicieran algo parecido, así que aprovecha.

2) Renuncia. Oh, renuncia. Nunca me cansaré de cantar tus alabanzas. Esto es lo primero que te tienes que preguntar cuando emprendas tu proyecto: ¿qué voy a dejar de hacer? ¿Durante cuánto tiempo estoy dispuesto a dejar de hacerlo? Creo que otro mes más sin entrenar, cocinar, tener vida social, contestar mails o escribir aquí me habría vuelto loca. Un mes, sin embargo, ha sido un tiempo razonable que me ha permitido sumergirme en mi PGL de forma total. No todo es malo en la renuncia: hay cierto descanso en no intentar sostener todos los platos en equilibrio y, sencillamente, dejar que se caigan al suelo con gran estruendo. No pasa nada. Y la sensación de foco que uno logra cuando concentra todos sus esfuerzos en algo es muy, muy gratificante.

Como me dijo Pablo hace un par de días: “yo terminé este mes de trabajo y no tengo nada concreto; tú lo terminaste y tienes una novela.” He ahí lo bonito de los PGL: al final tienes algo concreto e importante para ti, que has hecho tú y que queda ahí para la posteridad, frente a todas las horas que gastamos diariamente mirando Facebook.

3) Apoyo social. Internet, ese nido de frikis, ofrece hoy en día apoyo social para casi todo. ¿Quieres escribir una novela en un mes? Encontrarás foros, blogs, amigos virtuales y quedadas. ¿Quieres preparar un Ironman? ¿Cocinar todas las recetas de un libro en un año? Bucea en la red, que algo encontrarás.

Por supuesto, también están tus apoyos tridimensionales. La gente que te quiere a menudo se tragará sus reservas sobre tu proyecto y asentirá educadamente; la mayoría de las veces, eso es lo único que necesitas. No esperes que todo el mundo te entienda. Pide a cada uno lo que pueda darte: tolerancia, mimos, una invitación a café de vez en cuando. Pero pide. Lo necesitas.

4) Disfrute. Aquí entra en escena la relación entre disfrute y fuerza de voluntad: lo que nadie te contó.

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(Tuitea esta imagen de increíble valor artístico-didáctico)

Hace ya muchos años, fui a ver a Almudena Grandes en una conferencia que daba en Granada. Al final de la conferencia le comenté que había leído que ella escribió “Las edades de Lulú” levantándose a las seis de la mañana antes de irse a trabajar, y le pregunté de dónde había sacado la energía. Me miró como si le hubiera preguntado una subnormalidad y me contestó: “bueno… es que a mí escribir me gusta.”

Dudo que se pueda terminar un PGL si no se disfruta por el camino. Y si no se disfruta, aunque se termine, dudo que merezca la pena.

¿Qué conseguiré con esto?

Fama. Dinero. Mujeres y/o hombres.

O cantidades ingentes de orgullo y satisfacción.

O un empujón para tu pasión tanto tiempo enterrada.

O energía y alegría para enfrentarte a la rutina cotidiana.

O increíbles insights acerca de ti mismo, quién has querido ser siempre y quién eres ahora.

Aquí entra en juego el aspecto experiencial del asunto, es decir: lo que tú y sólo tú vas a aprender cuando hayas llegado al otro extremo de tu Proyecto Grande y Loco. Yo he aprendido muchísimo con mi novela. No me importa me importa relativamente que se convierta en un best seller y me quite de trabajar. Lo que me importa es que últimamente mi vida se estaba convirtiendo en un asunto no exactamente feo, pero sí un poco gris, y que el NaNoWriMo le ha dado color al asunto. He aprendido que soy capaz de algo de esta envergadura cuando me lo propongo, y esa confianza sustentada en la realidad vale más que todos los talleres de autoestima del mundo. He aprendido lo que debo mejorar la próxima vez que intente algo así, y también los aciertos que he tenido casi por casualidad.

Conclusión

Emprende un Proyecto Grande y Loco. Haz cosas que te asusten, que sean grandes, que sean divertidas. Piénsalo de esta forma: un día morirás, y entonces no tendrá demasiada importancia que hayas seguido todos los días una rutina cuidadosa, equilibrada y aburrida. Quizá en ese momento te acuerdes más de aquel loco noviembre que te pasaste comiendo sopa de sobre, bebiendo cacao desgrasado y dando vida a unos personajes que no estarían ahí si no fuera por ti.

O quizá no pero, tal y como están las cosas, vale la pena apostar.

[Imagen: Michael Holden]

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20 Responses to Cómo emprender un Proyecto Grande y Loco, o lo que el NaNoWriMo me enseñó

  1. Silvia diciembre 2, 2013 at 9:37 pm #

    Pequeña gran mujer, Tú eres capaz de todo lo que te propongas, y tienes la suerte de tener una pasión y una fuerza capaz de dar color a cualquier lienzo de tu vida…

    ¡Ya te echábamos de menos!

    ;))

    Un beso

    Silvia

  2. Pedro diciembre 2, 2013 at 10:28 pm #

    Enhorabuena Marina! Tiene mucho mérito sacar adelante tu propio PGL, es fundamental conseguir la determinación para persistir y seguir hasta el final.

    Es curioso, hace poco pensaba en cómo un PGL le pone sal a la vida. Tanto por los buenos momentos en los que te sientes felizmente orgulloso de ti mismo por haberte superado, como en los malos, porque si no, no sería un PGL. ¡Ánimo a todos los que están viviendo el suyo propio y también para los que quieran empezar!

  3. Rosa Maria Vargas diciembre 2, 2013 at 10:28 pm #

    Marina, que genial, yo me apunto , a mi escribir me maravilla, soy feliz, un PGL, y ahora lo estaba diciendo y alguien me dice ¿que acabas de leer a Marina? y digo no……

    Que maravilla, solo de imaginarlo.

    Sigue asi, te adoramos.

  4. Cigi diciembre 2, 2013 at 11:40 pm #

    Me encanta el concepto PGL y me encanta los nombres con que bautizas a tus criaturas, sólo de leer Proyecto Grande y Loco dan ganas de embarcarse en la locura 🙂

  5. Pablo diciembre 3, 2013 at 12:48 am #

    Que emoción leer con cuánta claridad hacés la idea de un PGL tan tangible. Es como decís, la satisfacción de encontrarse realizando un PGL es épicamente mayor a cualquier emoción regurgitada de libro de autoayuda. Lo fantástico es que encarar un PGL esta *realmente* al alcance de todos, por más incierto e incluso imposible que resulte completar tu propio PGL, si te ponés como meta aprender y ponés una buena actitud, no hay forma de fallar.

    Si uno parte de la base de presuponer que su PGL es estúpidamente imposible pero que… ¿por qué no lanzarse a descubrir cuál será la razón por la que no se podría completar y, en el camino divertirse y aprender? A lo mejor te sorprendés y *sí* podés completarlo un poco, ¡o inclusive del todo! A lo mejor si te proponés algo tan loco como lanzar un cohete al espacio terminás lográndolo! (http://www.dailymail.co.uk/sciencetech/article-2048244/Home-200-weather-balloon-captures-Thames-118-000-feet-up.html)

    Felicitaciones por las >50,000 palabras de la novela! ¡Si son cercanas a la calidad de las 1,538 de este post, habrá multitudes de jipis ansiosos de enguyirlas, cual lanzamiento de nuevo iPhone!

    <3

  6. Otro Pablo diciembre 3, 2013 at 9:09 am #

    Enhorabuena Marina! Y muchas gracias, porque cada vez que te leo me aportas energía y motivación. Siempre encuentro algo que necesitaba leer… Nos vemos en el/la roco/a

  7. Biónica Habla que escucho diciembre 3, 2013 at 9:27 am #

    Felicidades Marina 🙂

    Los demás tendremos que buscar cuál es nuestro PGL. Ideas para saber cómo buscar? 😉

  8. isabel diciembre 3, 2013 at 1:14 pm #

    Cuándo sale tu novela de 50000000 palabras? Cómo se titula ?daños alguno detalles no? Jajajjaja enhorabuena!

  9. R. diciembre 3, 2013 at 7:53 pm #

    Yo también tengo curiosidad en saber algo más de esa novela fruto de un Proyecto Grande y Loco. ¡Infórmanos Marina! Tus jipis te lo exigimos.

  10. Mar diciembre 6, 2013 at 12:04 pm #

    Como siempre, yo voy con retraso en las lecturas, pero al final lo hago. : )

    Me lo pienso regalar en cuanto lo saques del horno.

    ¡Mucho ánimo en tu viaje PGL!

    Un abrazo grande.

  11. Jan Huxel diciembre 10, 2013 at 7:21 pm #

    Hola supermarina¡¡ campeona del nanowrimo¡¡ 🙂

    Tengo una sugerencia, ¿has leido a John Cheever? Creo que si te gusta Franzen puede que te guste.

    Abrazo y: enhorabuenaoeoeoe 🙂

  12. Pau diciembre 11, 2013 at 3:23 pm #

    Bienvenida de nuevo, esperamos tu PGL novelesco con ansias. Estaría genial poder regalárnoslo para estas navidades 🙂

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