El error que mantiene al 99% de la gente en un bucle de preocupación, rumia y parálisis… incluso (o especialmente) a los que lo han intentado TODO en desarrollo personal

Un manifiesto de Marina la de Psicosupervivencia


Lo primero que quiero contarte, por si todavía no me conoces, es que yo no creo que uno pueda ser feliz todo el rato.

Ni siquiera tener «paz» o «equilibrio» o «plenitud», o todos esos eufemismos que usa la gente que aún piensa que se puede ser feliz todo el rato.

No solo eso, sino que intentarlo empeora la situación, y en este manifiesto te voy a contar por qué para que no cometas ese error.

Pero antes quiero hablarte de la razón por la que un antiguo amigo mío no conseguía dejar de fumar

No hace falta, insisto, NO HACE FALTA que seas fumador para que esta historia te sirva y te ayude.

De hecho, casi mejor si no lo eres. Luego verás a qué me refiero.

Mi amigo Alberto y sus ideas, o la peor solución anti-tabaco del mundo

Alberto era un amigo de mi instituto súper inteligente. Buen estudiante, gran lector, tocaba el piano, tenía un montón de amigos.

Y fumaba.

Y no sabía por qué.

Le generaba muchísimo conflicto porque él no se consideraba «la típica persona que fuma».

Se veía como alguien demasiado inteligente para eso.

Un día, descubrió la forma de dejar de fumar tabaco.
¿Estás listo?

El increíble método que Alberto ideó para no fumar más tabaco fue empezar a fumar porros.

Después de un tiempo, claro está, se dio cuenta de que lo de los porros era igual, o peor, y quiso cambiar eso también.

Así que decidió que el tabaco era el mal menor y volvió a ello.

Durante años estuvo fluctuando entre los dos hábitos sin conseguir librarse de ninguno de ellos.

Es posible que te preguntes qué tiene que ver esto contigo.

(Por eso te comentaba que mejor si no fumas. Porque así no te quedas en la superficie y puedes buscar lo realmente importante: el patrón).

Esto que le pasaba a Alberto le ocurre a muchísima gente:

Eliminan un problema en su vida y vuelve a surgir por otra parte.


Más que solucionarlo, lo que hacen es cambiarlo de sitio.

  • Berta está quemada de su trabajo y no sabe qué hacer con su vida. Cambia de empresa. Al poco tiempo, está harta también de este trabajo y sigue sin saber qué hacer con su vida
  • Luis no se siente enamorado de su pareja. Encuentra a alguien nuevo pero, después de un tiempo, esta relación tampoco va bien.
  • Jimena piensa que su problema es que pesa demasiado, pero cuando logra perder ese peso, se preocupa porque le cuesta relacionarse con la gente.
  • Javier lo ha probado todo para acabar con la ansiedad, pero todos los métodos (relajación, meditación, yoga) solo consiguen mantenerla a raya un rato.

No sé si te pasa a ti. Tener la impresión de que tu vida no consigue nunca estar «ordenada».

Como si cada vez que apagas un fuego, surgiera otro.

Y en medio está esta sensación difusa de necesitar un cambio, de que hay cosas a tu alrededor que no encajan, de que te falta claridad.

¿Estás siguiendo este método (erróneo) para tratar de mejorar tu vida?

Esto es lo que hace la gente cuando quiere estar mejor y ser más feliz:

Identifico un problema - trato de solucionarlo -parece que se arregla - surge otro problema - repito el ciclo.

(Estos son los afortunados. Muchos se atascan AÑOS Y AÑOS en el mismo problema y ni siquiera cambian de pantalla del videojuego de la vida.)

Pero todos cometen el mismo error:

Que se quedan en la superficie.

Si de verdad quieres, de una vez por todas, entender de qué va esto del desarrollo personal y sentir que progresas en tu vida…
(En lugar de tropezar una y otra vez con la misma piedra)

... tienes que alumbrar a la causa última de tus problemas. A lo que te permite atacar a la vez a TODOS tus patrones indeseados.

Disipar la confusión que confunde y entorpece el mundo del desarrollo personal y la psicología.

Por todo esto, verás que en el resto de este manifiesto no me refiero solo a un problema concreto (ansiedad, depresión, conflictos de pareja).

Es porque creo que todos son lo mismo.

Todos siguen un mismo patrón que voy a explicarte a continuación. Mismo perro, distinto collar.

Vale, los collares también son el mismo aquí... pero el resto de las fotos de «mismo perro, distinto collar» que salían en Google eran de políticos.

El patrón de evitación, o por qué tu solución está empeorando el problema

Te decía al principio que, en mi opinión y experiencia, tratar de tener una vida donde solo haya momentos buenos no es que sea imposible (que lo es).

No es solo que sea una treta para vender a incautos píldoras mágicas reales y metafóricas (que lo es).

Es que empeora las cosas.

Sí, lo has oído bien. Tratar de ser constantemente feliz te hace menos feliz.

Piensa en caer en arenas movedizas. Imagino que nunca te ha pasado, pero lo habrás visto en libros y pelis.

Mientras más luchas, más te hundes. Mientras más tratas de alejarte, más te traga la arena.

El método para sobrevivir es rendirse. Tratar de tener la mayor superficie de tu cuerpo posible en contacto con la arena.

Es poco intuitivo, pero funciona.

Igual que en la arena movediza, la gente intenta salir del sufrimiento tratando de alejarse de sus pensamientos y emociones desagradables.

Por ejemplo: intentas pensar en positivo, tranquilizarte, distraerte, hacer cosas.

¿Cuál es el problema?

Que los pensamientos y emociones están hechos de una materia especial.

En lugar de desaparecer cuando les prestas atención, se amplían.

Son como macarras en el cine que se vienen arriba cuando les pides que se callen.

La explicación científica (simplificada) de por qué no puedes controlar los pensamientos

Así me lo contó a mí en la facultad mi profesor de Psicología Teórica, Emilio Gómez:

Imagina que tienes una discoteca y decides no dejar entrar a... gente con gafas, por ejemplo.

Y para asegurarte de que no entran, te pones a dar vueltas por las calles adyacentes.

Localizas a todas las personas con gafas y les dices que no pueden entrar.

Obviamente, hasta entonces esta gente, que estaba por ahí a su bola, ahora sabe que hay una discoteca.

Algunos de ellos querrán entrar.

Así que tendrás que dedicar un montón de esfuerzo a luchar con ellos...

... y si te cansas y dejas de luchar, aunque sea por un momento, aprovecharán y se colarán todos.

O lo que es lo mismo: las maniobras que usas para luchar con los pensamientos chungos (ubicarlos, examinarlos y luchar con ellos) son, precisamente, las que hacen que vengan más a menudo y con más fuerza.

¿Tiene sentido?

Aun así, la promesa de eliminar todo lo negativo y estar siempre feliz es muy seductora.

Es el equivalente psicológico del dinero fácil.

Aunque sepas intelectualmente que no es verdad, tu mente lo anhela y hará todo lo que pueda por conseguirlo.

Por eso, el problema de la mayoría de la gente es el siguiente:

Emplean el 99% de su energía, tiempo y dinero en tratar de eliminar, controlar o modificar los pensamientos y emociones negativas. Y no solo no lo consiguen, sino que empeoran la situación.

¿Coincide esto contigo? ¿Con tu experiencia?

Pregúntatelo: ¿cuánto tiempo pasas al día intentando estar bien? Buscando maneras de...

  • No pensar cosas desagradables, negativas, irracionales, autocríticas.
  • No sentir ansiedad o miedo.
  • No tener pensamientos de «baja autoestima».
  • Escapar de la tristeza y la desesperanza.

Y ¿a dónde te han llevado esos esfuerzos?

Generalmente, a dos sitios:

O no te sirve de nada, como te explicaba arriba, y acabas peor…

… o consigues no sentir lo malo al precio de anestesiarte también para lo bueno.

(Por ejemplo, distrayéndote con series, tomando alcohol o tirándote a dormir).


Y encima, cuando la distracción o la anestesia termina, el malestar vuelve.


No te creas esto porque sí, porque lo dice Marina que es psicóloga.

Reflexiona sobre tu experiencia.

¿Has conseguido, alguna vez en tu vida, acabar con una emoción negativa o un pensamiento chungo de una vez y para siempre?

¿Y si el problema no fueras tú, sino el sistema que has estado usando hasta ahora?

La solución (que quizá te suene, pero casi todo el mundo encara mal)

Quizá me digas que aunque los pensamientos no pueden controlarse DEL TODO Y PARA SIEMPRE sí que pueden controlarse algo.

Un poquito, si te esfuerzas lo suficiente.


Vale, imagina que te doy la razón. 

La pregunta más importante es:


… ¿y para qué?

¿Para qué sirve tener en tu una maravillosa colección de pensamientos perfectos y positivos?

¿Es eso lo que quieres que digan de ti cuando mueras?

(Sí, tengo la intención de vivir al menos 100 años)

¿Te has parado alguna vez a pensar que quizá no es de eso de lo que va la vida?

Hay algo que tiene mucho más impacto:

Ese algo es la acción.

Es actuar en el mundo real (fuera de tu mente) en dirección a lo que es importante para ti.

¿A qué me refiero con actuar?

¡A participar en la vida!

  • Escribir por fin ese libro.
  • Salir a la calle y hablar con gente.
  • Viajar, con o sin mochila, no necesariamente al sudeste asiático.
  • Empezar tu propio negocio...  o sacarte una oposición, lo que tú prefieras.

Mucha gente se ha dado cuenta ya de esto, por suerte, e Internet se está llenando de gente que da mensajes como estos:

«Pasa ya a la acción»

«No te lo pienses y actúa»

«Salta y cumple tus sueños»

Todo ello aliñado con muchas fotos así porque, por alguna razón, lo primero que hacen los que actúan es subirse a una montaña mientras amanece o atardece.

¿Cuál es el problema de esto?

Pues son dos:

El primero, que a mucha gente no le sirven estos mensajes simplistas.

Los entienden, pero «algo» les bloquea, les frena. No pueden. Se atascan.


El segundo es que algunos pasan a la acción y luchan por sus sueños con la esperanza de que sea esta la manera de sentirse felices por siempre.

Creyendo que cuando consigan lanzar su negocio, irse de viaje por el mundo o conocer a más gente…

… los pensamientos y emociones negativas desaparecerán.

Entonces, están de vuelta en la casilla de salida.

En el tratar de controlar y controlar (sin éxito) lo que está dentro de nuestras cabezas.


Esta es la razón por la que tanta gente que externamente ha logrado un montón de cosas (fama, riqueza, prestigio…) luego por dentro está hecha una m**rda.

Recapitulemos:

Hasta ahora, he tratado de mostrarte lo siguiente:

  • Abordar problemas concretos en tu vida es una pérdida de tiempo si no atacas a la base, a lo que todos ellos tienen en común.
  • Lo que todos tienen en común es que estás tratando de controlar y evitar pensamientos y emociones.
  • Los pensamientos y emociones son MUY difíciles de controlar. Intentar lograrlo a toda costa te dejará peor de lo que estabas.
  • La solución está en pasar a la acción… por los motivos adecuados.
  • Si usas la acción como un intento de no sufrir ni padecer, esta tampoco va a servirte.

¿Cuál es, entonces, la solución para llevar una buena vida?


Pues si lees lo anterior, está muy claro.

Paso 1: aprende cómo funciona tu mente

Ya has visto que algunas cosas que hasta ahora dabas por sentadas (por ejemplo, que puedes modificar tus pensamientos) son distintas de lo que creías.

La mente humana es así. Muchas cosas son poco intuitivas. Paradójicas.


La razón es que tenemos la misma mente que nuestros antepasados de las cavernas… pero en un mundo muy distinto.

Y cosas que servían entonces, como dejarte llevar por tus impulsos y huir enseguida del peligro (un tigre cavernario)…

… ahora han dejado de servir (por ejemplo, si el peligro es hablar en público y huir te está perjudicando).

Por eso, necesitas a alguien que te lo explique.

No nacemos sabiendo cómo vivir.

Y es normal. No hay absolutamente nada de malo en recurrir a libros, cursos y profesionales que te enseñen más sobre tu cerebro.

Es exactamente lo mismo que leer sobre nutrición o ejercicio.

El mundo moderno es complejo y nos estamos adaptando a él.

Paso 2: desatáscate con técnicas que funcionen

Una vez que has aprendido cuáles son esos fallos de diseño de tu mente, llega el momento de hackearlos.


Porque la mayoría de profesionales te dice qué hacer... pero no concreta cómo.


Necesitas herramientas prácticas que puedas usar cuando las necesites.

Hay estrategias muy sencillas (aunque, insisto, son poco intuitivas) que te ayudarán a tomar de nuevo el mando en tu cabeza y sobreponerte a tus instintos primates.

Por supuesto, no funcionan de un día para otro.

Llevas [inserta tu edad aquí] años funcionando de una manera, ¿crees que en unas horas o días vas a poder cambiarlo todo?

No funciona así. No es rápido ni fácil. Pero es sencillo. No es complicado, ni misterioso, ni requiere de habilidades especiales.

Paso 3: pasa a la acción por las razones adecuadas

Una vez que ya no estás atrapado por tu mente y sus maniobras de distracción, llega el mejor momento: ¡involucrarte en la vida!

Saltar al campo de juego y pasar a la acción.

Por fin podrás empezar todo aquello que llevas aplazando meses y años, hasta que te encontraras mejor o subieras tu autoestima.

Si no se te ocurre nada, probablemente sea porque te está tapando la nube de humo y preocupaciones que llevas alrededor de la cabeza.

Pero cuando esa nube se disipe, te será mucho más fácil descubrir qué es importante para ti más allá de no tener ansiedad.

Por último, si ya eras una persona de acción, ahora podrás descubrir qué quieres priorizar. Qué es para ti realmente importante.

Y podrás actuar sin sentir que estás siempre huyendo hacia adelante.

La felicidad como efecto secundario

Un momento, Marina: ¿no habías dicho que no creías en la felicidad constante y continua?

Cierto. No creo que tu vida pueda ser una sucesión de momentos de placer.

Pero sí creo que te puedes sentir MUCHO MEJOR que ahora.

Puedes tener más placer y más felicidad. Más plenitud y satisfacción.

Lo que pasa es que eso va a llegar como efecto secundario de esa acción con sentido de la que te hablaba.

Hasta ahora, has estado empezando la casa por el tejado:

Cuando me encuentre bien, actuaré

A partir de ahora, lo harás al revés:

Actuaré aunque no esté bien y me encontraré mejor

Por qué la información no es suficiente

Te he contado ya casi todo lo que sé.

De hecho, te propongo algo: con este nuevo conocimiento, con lo que te acabo de contar, prueba unos días.

Es posible que las cosas mejoren.

Pero igual no.

Y no es culpa tuya. Todo esto tiene matices, sutilezas y trampas.

Ya te lo he dicho: la mente es muy compleja y a veces hay que hacer las cosas completamente al revés para que surtan efecto.

No solo eso, sino que el mejor aprendizaje se da a través de la experiencia.


Un profesor de baile no puede limitarse a teorizar sobre movimientos.


Tiene que hacerte bailar. Que tu cuerpo aprenda desde dentro.

Ese es el aprendizaje de verdad: el único con posibilidad de producir cambios en ti.

Y para cubrir esas dos necesidades:

  • Enseñarte todo lo que acabo de explicarte, con sus matices, sutilezas y trucos.
  • Hacerlo a través de la experiencia.

He creado Reescríbete: un curso online de escritura terapéutica que te enseñará a llevarte mejor con tu mente y actuar en lo que es importante para ti.

No tengo intención de venderte ninguna moto ni de decirte que mi solución es la única.

Si todo lo que has leído hasta ahora tiene sentido para ti, entonces cualquier curso, libro o terapeuta que te explique esos principios a través de la experiencia te servirá.

Yo te cuento lo que puedo ofrecerte para que lo compares con lo que encuentres por ahí.

Si no te interesa, espero de verdad que lo que acabas de leer te haya servido, que lo apliques y que veas resultados.

Si crees que puede ser para ti, déjame que te cuente un poco más.

Lo que aprenderás en Reescríbete:

Paso 1: entiende tu mente

Comprenderás por fin cómo funciona esta cosa rara que tenemos entre la orejas, utilizando el poderoso modelo de las terapias de última generación, desde los cimientos y de forma sencilla:

  • El error que cometen otros cursos de escritura terapéutica en su enfoque y cómo evitarlo (pista: este no es un curso de llorar y abrazarse).
  • Cuál es la mejor forma de comprometerte con un curso online usando la técnica del barón de Munchausen, que se sacó de un lago tirando de su propia trenza.
  • Por qué buscar la felicidad es una trampa que te hace perder tiempo, energía y dinero, y qué deberías pedirle a la vida en su lugar.
  • A evitar los tres efectos secundarios indeseables (e inesperados) de intentar controlar tus pensamientos y emociones.
  • ¿Alguna vez se te ha colado un invitado pesado en tu fiesta? Pues de ahí puedes sacar la estrategia más efectiva para gestionar tus emociones, y que tiene muchas más posibilidades de funcionar que el control.

Paso 2: desatáscate con técnicas que funcionen

Aprende, por medio de la experiencia y de forma sencilla y rápida, estrategias prácticas y concretas para reducir en tu día a día la preocupación, el darle vueltas al coco y los agobios de la vida.

  • Por qué los pensamientos positivos en realidad no sirven de mucho, y qué tipo de pensamientos te sugiero cultivar en su lugar (lo entenderás muy bien con la historia de un excursionista que se perdió por el bosque).
  • Una técnica paso a paso, con audio incluido, para lidiar con sensaciones y emociones difíciles, sin atascarte en el control ni dejar que te dominen.
  • En qué consiste (de verdad y sin misticismos raros) el tema del Mindfulness y de «estar presente», y cómo conseguirlo en el día a día sin interminables sesiones de meditación.
  • El ingrediente que casi todo el mundo ignora cuando enseña Mindfulness y que acelera increíblemente tus resultados, según los últimos estudios en terapia contextual*
  • La razón por la que subir tu autoestima puede tener efectos nocivos y no te hace falta en absoluto para llevar una vida feliz.
  • Un cambio muy sencillo en tu lenguaje (dejar de usar una frase y utilizar otra en su lugar) que arrojará inmediatamente luz sobre los patrones que te atascan en el mismo problema una y otra vez.

*Importante: la gente habla de «los últimos estudios» con mucha alegría. Si quieres saber a cuál me refiero aquí, escríbeme y te mando la referencia.

Paso 3: pasa a la acción por las razones adecuadas

Descubrirás cómo aplicar el poder de la acción deliberada para salir de las neuras, empezar a jugar en la cancha de tu propia vida y conseguir cosas que hasta ahora te habían parecido imposibles.

  • La mayoría de la gente que habla de valores no los explica bien: aprende qué son sin quedarte en abstracciones para que te sirvan de verdad, todos los días.
  • Cómo usar tus valores para llevar una vida plena y con sentido incluso cuando te estás sintiendo fatal (pista: vida plena no es lo mismo que sentirse bien).
  • La mejor manera de construir un plan de acción a prueba de imprevistos y ajustarlo a medida que pasa el tiempo.
  • Cómo abordar las recaídas de forma inteligente, sin las clásicas frases facilonas de «el único fallo es no intentarlo» (porque si has llegado hasta aquí, espero que ya te hayas hartado de esas chorradas).
  • Qué tiene que ver una poción de Harry Potter con las relaciones y cómo puede ayudarte a encarar los conflictos con otros de forma constructiva y sin envenenarte la sangre.

¿Es posible convertir tu mente en un lugar donde te gusta estar, pasar a la acción y empezar a llevar una vida de la que estar orgulloso?

Con Reescríbete vas por fin a salir del infierno de estar constantemente luchando con tu cabeza y tus emociones y a notar, desde la primera lección, más claridad, motivación y sentido para avanzar hacia quien quieres ser.

Reescríbete: curso de escritura terapéutica online - 149 euros*

(Clic arriba, pagas con tarjeta de forma segura y accedes de inmediato. Si prefieres usar Paypal o transferencia bancaria, escríbeme a marinadiazc@gmail.com)


*Operación exenta de IVA en virtud del artículo 20 de la ley 37/1992 sobre el Impuesto sobre el Valor Añadido.

¿Para qué tipo de problemas sirve el curso?

Puesto que Reescríbete se dirige al patrón fundamental de evitación que comparten todos los problemas, sirve para una enorme variedad de situaciones.

Aun así, incluyo aquí aquellas en las que el curso ya ha demostrado ser útil para otras personas, para que eches un vistazo si te identificas con alguna.

Si no estás en ninguna de ellas, por favor, no compres el curso. Escríbeme a marinadiazc@gmail.com y cuéntame un poco más sobre ti para que pueda aconsejarte sobre tu decisión.

Ansiedad, preocupación, rumia

Tristeza, apatía, no tener ganas de nada

Parálisis, no saber qué hacer con tu vida

Dificultades con tu pareja

Timidez, miedo a hablar en público, pocas relaciones, no encontrar pareja

Excesiva inteligencia

Problemas de autoestima

Refugiarse en la comida/alcohol/sustancias

Dificultades para persistir en tus hábitos

RECUERDA: Si tu problema no está arriba, por favor, NO compres el curso sin antes consultarme tu situación por mail (marina@psicosupervivencia.com)

Preguntas frecuentes

A continuación, te incluyo algunas de las preguntas que la gente me hace más a menudo. Si la tuya no está entre ellas, escríbeme y te responderé cuanto antes.?

¿Qué incluye Reescríbete?

¿Cómo funciona el curso?

¿En qué te basas para enseñar esto?

¿Cuánto tiempo necesito para hacer Reescríbete?

¿Qué hago si me surgen dudas?

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¿Tiene garantía?

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¡Nos vemos dentro!

¿Dudas, preguntas? Escríbeme a
marina@psicosupervivencia.com

Leo todos los correos personalmente y te contestaré lo antes posible.


Comentarios reales de los alumnos en el último módulo del curso:

Aquí tienes comentarios reales no solicitados de gente al terminar el curso, en la última lección del último módulo.

Y algunas opiniones de  profesionales de mi sector:

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